De fuentes y flores

A pesar de tener 95 años el certamen Reina de Cuenca la élite cuencana que la conforma, mantiene particularidades: clasismo, racismo, amarre, uso de recursos públicos, estereotipos de género, cosificación de la mujer y ahora, transfobia.
De acuerdo con la investigación de Verónica Neira, la historia de Reina de Cuenca nace en el marco de la fiesta de la Lira, donde fue electa Lola Carrasco en 1924 con duración de 4 años al igual que Luz María Cordero en 1928 y Laura Malo en 1932 por votación del club privado Tenis Club. En 1957 la elección, tiene el apoyo de la Alcaldía, año que ganó -Su Majestad Yolanda Malo I- quien donó su corona y su capa al colegio Rosa de Jesús Cordero donde está en una de las vírgenes del convento, desde los sesenta se dieron elecciones con voto popular en ánforas en el Parque Calderón con costo, invitaciones directas a los padres de las candidatas para que acepten sus participaciones, en los noventa patrocinios con empresas públicas municipales, y “abierto” desde 2011.
Los apellidos de las ganadoras han sido: Cordero, Crespo, Toral, Fernández de Córdova, Vega, Carrasco, Eljuri, Vintimilla, Vélez, Acosta, Montalvo, Escobar, Apolo, Flores, Chalco, Acosta, Arias, etc. Como se mira, súper “inclusivo”, en una ciudad eminentemente mestiza y de origen indígena. En 2014 gana Daniela Valarezo, la primera y única reina de un colegio fiscal. El 85% de las reinas de Cuenca provienen del colegio religioso y de clase alta Catalinas.
La Ordenanza para Prevención, Atención Integral y Erradicación de la Violencia contra las Mujeres, señala en su Art.30, menciona, “Se prohíben eventos públicos que promuevan estereotipos de género, sexismo o cualquier tipo de discriminación o violencias contras las mujeres” Entonces el primer requisito actual de -ser nacida mujer-, ¿debería ser sancionado bajo la normativa vigente?
Bajo el plan de austeridad, Pedro Palacios debería eliminar el concurso, de acuerdo con una investigación de La Andariega en 2017, “el evento cuesta unos 100.000 dólares para la ciudad (...)la transmisión en vivo de Telerama cuesta $8.000 y el montaje del escenario $15.000.” Asimismo, “La reina de Cuenca recibe un sueldo de $675, es decir $8.100 al año, más los décimos. De este pago se encarga el Municipio”.
En Guayaquil, se anulan reglas sobre -embarazo- y así Cynthia Viteri con el PSC se alinea al discurso -Antiderechos- y en Quito la alcaldía anula el certamen. (O)
No se necesita cuna de oro, mal uso de dinero público y reglas que discriminan para incidir socialmente. Los reinados se deben abolir.

De fuentes y flores

A pesar de tener 95 años el certamen Reina de Cuenca la élite cuencana que la conforma, mantiene particularidades: clasismo, racismo, amarre, uso de recursos públicos, estereotipos de género, cosificación de la mujer y ahora, transfobia.
De acuerdo con la investigación de Verónica Neira, la historia de Reina de Cuenca nace en el marco de la fiesta de la Lira, donde fue electa Lola Carrasco en 1924 con duración de 4 años al igual que Luz María Cordero en 1928 y Laura Malo en 1932 por votación del club privado Tenis Club. En 1957 la elección, tiene el apoyo de la Alcaldía, año que ganó -Su Majestad Yolanda Malo I- quien donó su corona y su capa al colegio Rosa de Jesús Cordero donde está en una de las vírgenes del convento, desde los sesenta se dieron elecciones con voto popular en ánforas en el Parque Calderón con costo, invitaciones directas a los padres de las candidatas para que acepten sus participaciones, en los noventa patrocinios con empresas públicas municipales, y “abierto” desde 2011.
Los apellidos de las ganadoras han sido: Cordero, Crespo, Toral, Fernández de Córdova, Vega, Carrasco, Eljuri, Vintimilla, Vélez, Acosta, Montalvo, Escobar, Apolo, Flores, Chalco, Acosta, Arias, etc. Como se mira, súper “inclusivo”, en una ciudad eminentemente mestiza y de origen indígena. En 2014 gana Daniela Valarezo, la primera y única reina de un colegio fiscal. El 85% de las reinas de Cuenca provienen del colegio religioso y de clase alta Catalinas.
La Ordenanza para Prevención, Atención Integral y Erradicación de la Violencia contra las Mujeres, señala en su Art.30, menciona, “Se prohíben eventos públicos que promuevan estereotipos de género, sexismo o cualquier tipo de discriminación o violencias contras las mujeres” Entonces el primer requisito actual de -ser nacida mujer-, ¿debería ser sancionado bajo la normativa vigente?
Bajo el plan de austeridad, Pedro Palacios debería eliminar el concurso, de acuerdo con una investigación de La Andariega en 2017, “el evento cuesta unos 100.000 dólares para la ciudad (...)la transmisión en vivo de Telerama cuesta $8.000 y el montaje del escenario $15.000.” Asimismo, “La reina de Cuenca recibe un sueldo de $675, es decir $8.100 al año, más los décimos. De este pago se encarga el Municipio”.
En Guayaquil, se anulan reglas sobre -embarazo- y así Cynthia Viteri con el PSC se alinea al discurso -Antiderechos- y en Quito la alcaldía anula el certamen. (O)
No se necesita cuna de oro, mal uso de dinero público y reglas que discriminan para incidir socialmente. Los reinados se deben abolir.