¿Cambio de modelo económico?

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Sin pretender teorizar sobre las diversas tipologías de los modelos económicos, ya sean cuantitativos o cualitativos, estáticos o dinámicos, al escuchar estos meses el discurso cotidiano, solamente quisiera recordar la enorme diferencia entre modelo económico y sistema económico o entre modelo económico y modo de producción. Este referencia la formulo considerando que voceros de ciertos gremios empresariales y algunos representantes de organizaciones políticas y sociales utilizan estas categorías indistintamente para referirse a un mismo concepto. Transcurridos los 7 primeros meses de gobierno del Presidente Lenin Moreno, la oposición de las derechas (que se expresa fundamentalmente en los partidos: CREO, SUMA, PSC e ID y en las vocerías aglutinadas en las llamadas cámaras de la producción) se aleja del gobierno leninista. La Ley de Reactivación Económica, a pesar de haberse cedido a la banca comercial el manejo del dinero electrónico, se ha convertido en la razón para el alejamiento. La pretensión de las derechas es la puesta en vigencia de su plan de gobierno y no el de Alianza Pais que triunfó en las elecciones de abril, lo cual distorsiona la vida democrática. Está bien que sean consideras las propuestas de las candidaturas perdedoras e incorporadas - en la medida de la compatibilidad con el Programa de Gobierno. Por supuesto que las minorías importan, lo que no cabe es que se abandone la propuesta de las mayorías y se la suplante por las aspiraciones de las minorías. Sólo así existe el gobierno de todos, para todos.
Que: "el modelo está agotado", "es urgente un cambio de modelo", "la economía está en recesión", "que no hay diferencia entre el modelo correísta y el modelo morenita", " ¡basta del estado controlador!", "hay que recortar drásticamente el gasto", "hay que bajar los impuestos", "hay que flexibilizar los mercados, sobre todo el laboral", "hay que abrirse al mundo", "hay que desmantelar los aranceles y acabar con el proteccionismo" , "hay que firmar TLC con todo el mundo", son los reiterados estribillos que se escucha. Cuando hablan de acabar con el modelo,claman y reclaman severos ajustes, sobre todo, sociales. Pretenden un fuerte recorte fiscal, eliminación de los subsidios, despido de trabajadores del sector público, reducción de los salarios reales, disminución de los impuestos -que gravan a quienes más tienen- flexibilización laboral, etc. Tratan de convencer que la competitividad de la producción nacional está seriamente afectada por el gasto del Estado, que los problemas externos se derivan de los problemas fiscales (déficit). La solución que proponen implicaría, según han insistido, la reducción del costo de producción por medio de la rebaja impositiva, el recorte salarial, la reducción de tasas (de la energía eléctrica, por ejemplo). Con frecuencia, asumen equivocadamente, que el IVA y el Impuesto a la Renta son parte del costo de producción. Nadie se refiere a la visión rentista del empresariado tradicional. Tampoco hacen referencia a la competitividad sistémica y a la necesidad de mejorar la productividad, como el mecanismo para bajar los costos unitarios.
El Presidente Moreno hace muy bien en mantener la esencia del modelo que venía aplicándose durante la década pasada. Hace bien en corregirlo y afinarlo. Hace bien en continuar construyendo un Estado redistribuidor, preocupado por el bienestar social, inclusivo, justo y equitativo. El cambio de modelo que reclaman las elites tendría impactos sociales y económicos catastróficos. Aumentaría la desigualdad y la pobreza. Inclusive, podría sobrevenir una profunda recesión que resultaría del fuerte ajuste fiscal que se propone. Van 5 trimestres consecutivos de recuperación económica. Cerraremos el 2017 con el 1.5% de aumento del PIB y una estimación de crecimiento del 2% para el año 2018. ¿Cómo se puede hablas de recesión?. Quieren de regreso al FMI y a los inhumanos paquetazos que dejaron gravísimas secuelas entre los años 80 y la primera mitad de la década pasada. (O)

¿Cambio de modelo económico?

Sin pretender teorizar sobre las diversas tipologías de los modelos económicos, ya sean cuantitativos o cualitativos, estáticos o dinámicos, al escuchar estos meses el discurso cotidiano, solamente quisiera recordar la enorme diferencia entre modelo económico y sistema económico o entre modelo económico y modo de producción. Este referencia la formulo considerando que voceros de ciertos gremios empresariales y algunos representantes de organizaciones políticas y sociales utilizan estas categorías indistintamente para referirse a un mismo concepto. Transcurridos los 7 primeros meses de gobierno del Presidente Lenin Moreno, la oposición de las derechas (que se expresa fundamentalmente en los partidos: CREO, SUMA, PSC e ID y en las vocerías aglutinadas en las llamadas cámaras de la producción) se aleja del gobierno leninista. La Ley de Reactivación Económica, a pesar de haberse cedido a la banca comercial el manejo del dinero electrónico, se ha convertido en la razón para el alejamiento. La pretensión de las derechas es la puesta en vigencia de su plan de gobierno y no el de Alianza Pais que triunfó en las elecciones de abril, lo cual distorsiona la vida democrática. Está bien que sean consideras las propuestas de las candidaturas perdedoras e incorporadas - en la medida de la compatibilidad con el Programa de Gobierno. Por supuesto que las minorías importan, lo que no cabe es que se abandone la propuesta de las mayorías y se la suplante por las aspiraciones de las minorías. Sólo así existe el gobierno de todos, para todos.
Que: "el modelo está agotado", "es urgente un cambio de modelo", "la economía está en recesión", "que no hay diferencia entre el modelo correísta y el modelo morenita", " ¡basta del estado controlador!", "hay que recortar drásticamente el gasto", "hay que bajar los impuestos", "hay que flexibilizar los mercados, sobre todo el laboral", "hay que abrirse al mundo", "hay que desmantelar los aranceles y acabar con el proteccionismo" , "hay que firmar TLC con todo el mundo", son los reiterados estribillos que se escucha. Cuando hablan de acabar con el modelo,claman y reclaman severos ajustes, sobre todo, sociales. Pretenden un fuerte recorte fiscal, eliminación de los subsidios, despido de trabajadores del sector público, reducción de los salarios reales, disminución de los impuestos -que gravan a quienes más tienen- flexibilización laboral, etc. Tratan de convencer que la competitividad de la producción nacional está seriamente afectada por el gasto del Estado, que los problemas externos se derivan de los problemas fiscales (déficit). La solución que proponen implicaría, según han insistido, la reducción del costo de producción por medio de la rebaja impositiva, el recorte salarial, la reducción de tasas (de la energía eléctrica, por ejemplo). Con frecuencia, asumen equivocadamente, que el IVA y el Impuesto a la Renta son parte del costo de producción. Nadie se refiere a la visión rentista del empresariado tradicional. Tampoco hacen referencia a la competitividad sistémica y a la necesidad de mejorar la productividad, como el mecanismo para bajar los costos unitarios.
El Presidente Moreno hace muy bien en mantener la esencia del modelo que venía aplicándose durante la década pasada. Hace bien en corregirlo y afinarlo. Hace bien en continuar construyendo un Estado redistribuidor, preocupado por el bienestar social, inclusivo, justo y equitativo. El cambio de modelo que reclaman las elites tendría impactos sociales y económicos catastróficos. Aumentaría la desigualdad y la pobreza. Inclusive, podría sobrevenir una profunda recesión que resultaría del fuerte ajuste fiscal que se propone. Van 5 trimestres consecutivos de recuperación económica. Cerraremos el 2017 con el 1.5% de aumento del PIB y una estimación de crecimiento del 2% para el año 2018. ¿Cómo se puede hablas de recesión?. Quieren de regreso al FMI y a los inhumanos paquetazos que dejaron gravísimas secuelas entre los años 80 y la primera mitad de la década pasada. (O)

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