AP -en pleno- debería allanarse al veto

Los 74 asambleístas de Alianza Pais -AP- incluidos aquellos que pertenecen a los partidos y movimientos aliados, deberían allanarse al veto parcial del Ejecutivo respecto a la "Ley de reactivación económica...". No cabe, desde una mirada ideológica y de pertinencia con el Plan de Gobierno por el que votó mayoritariamente el pueblo ecuatoriano, que AP vote partido en sub-bloques. En esencia, exceptuando unos pocos temas, el proyecto de ley para la reactivación económica, es concordante con la línea política y el pensamiento de la Revolución
Ciudadana. Tan es así que todos los asambleístas de las demás tiendas políticas, identificadas en mayor o menor grado con la derecha, han expresado abiertamente su oposición, a lo sumo estarían dispuestos a la abstención. Voceros de las cámaras de la producción y sus representantes políticos, poco a poco marcan distancias con el gobierno del Presidente Moreno. La razón se encuentra básicamente en la política fiscal y tributaria. Ellos esperaban el desmantelamiento tributario y un fuerte recorte fiscal, tal como propuso el candidato Guillermo Laso. A pesar de que el impacto recaudatorio apenas sería del orden de los 50 millones de dólares anuales, los asambleístas de CREO, SUMA, PSC, ID, PSP, FE, PACHACUTIC y otros, se han Adelantado en calificar al proyecto como meramente recaudatorio y fiscalista. Acoger la propuesta lasista, no sólo que habría sido un despropósito fiscal, social y político, sino que habría roto los principios constitucionales consagrados en los Arts. 300 y 301 (equidad, progresividad, suficiencia recaudatoria, entre otros).
Quizá el tema que más controversia puede generar entre los 2 sub-bloques de AP, sea el relacionado con el manejo del dinero electrónico. Autocríticamente, hay que reconocer que durante el tiempo (como 3 años) que administró el Banco Central el llamado dinero o billetera electrónica, el resultado fue muy pobre. Ahora, al pasar su manejo a los bancos comerciales y sistema financiero privado, en general, las expectativas son favorables siempre y cuando se lo utilice como un medio de pago y nada más. Desde luego, el control y supervisión estrictos, con reglas muy claras y precisas, le corresponde a la autoridad estatal. La responsabilidad de garantizar la liquidez monetaria del sistema, está bien que, solamente por excepción, le corresponda al sistema bancario privado. Es claro que, la política monetaria, incluida la liquidez, es competencia básica del Banco Central, inclusive en ausencia de moneda propia. En cuanto a la consideración del número de cargas familiares para efecto de estimar el Impuesto a la renta personal, resulta muy interesante, justo desde el punto de vista de la equidad, pero, lamentablemente las condiciones vigentes (me refiero a la falta de comprensión y sensibilidad sobre el verdadero alcance del concepto de equidad)lo impiden. Por lo demás, los otros asuntos (los cambios propuestos en el veto parcial son 16) siendo importantes, no se distancian mucho del texto aprobado por la Asamblea.
Los 74 asambleístas de AP, se enfrentan ante un reto crucial. O se alejan o se acercan de los postulados esenciales de AP. O se alejan o se acercan de y a las tesis de la derecha. Seguro que los bloques distintos a AP, insistirán en su posición inicial, esto es: ratificarán su voto en contra de la ley propuesta.
No pienso que los asambleístas de AP coincidan con la derecha en tema tan relevante que precisamente marca profundas distancias ideológicas. De todas maneras el veto se impondrá al no existir las 2 terceras partes de asambleístas para ratificar el proyecto aprobado por la Asamblea con 71 votos de PAIS.(O)

AP -en pleno- debería allanarse al veto

Los 74 asambleístas de Alianza Pais -AP- incluidos aquellos que pertenecen a los partidos y movimientos aliados, deberían allanarse al veto parcial del Ejecutivo respecto a la "Ley de reactivación económica...". No cabe, desde una mirada ideológica y de pertinencia con el Plan de Gobierno por el que votó mayoritariamente el pueblo ecuatoriano, que AP vote partido en sub-bloques. En esencia, exceptuando unos pocos temas, el proyecto de ley para la reactivación económica, es concordante con la línea política y el pensamiento de la Revolución
Ciudadana. Tan es así que todos los asambleístas de las demás tiendas políticas, identificadas en mayor o menor grado con la derecha, han expresado abiertamente su oposición, a lo sumo estarían dispuestos a la abstención. Voceros de las cámaras de la producción y sus representantes políticos, poco a poco marcan distancias con el gobierno del Presidente Moreno. La razón se encuentra básicamente en la política fiscal y tributaria. Ellos esperaban el desmantelamiento tributario y un fuerte recorte fiscal, tal como propuso el candidato Guillermo Laso. A pesar de que el impacto recaudatorio apenas sería del orden de los 50 millones de dólares anuales, los asambleístas de CREO, SUMA, PSC, ID, PSP, FE, PACHACUTIC y otros, se han Adelantado en calificar al proyecto como meramente recaudatorio y fiscalista. Acoger la propuesta lasista, no sólo que habría sido un despropósito fiscal, social y político, sino que habría roto los principios constitucionales consagrados en los Arts. 300 y 301 (equidad, progresividad, suficiencia recaudatoria, entre otros).
Quizá el tema que más controversia puede generar entre los 2 sub-bloques de AP, sea el relacionado con el manejo del dinero electrónico. Autocríticamente, hay que reconocer que durante el tiempo (como 3 años) que administró el Banco Central el llamado dinero o billetera electrónica, el resultado fue muy pobre. Ahora, al pasar su manejo a los bancos comerciales y sistema financiero privado, en general, las expectativas son favorables siempre y cuando se lo utilice como un medio de pago y nada más. Desde luego, el control y supervisión estrictos, con reglas muy claras y precisas, le corresponde a la autoridad estatal. La responsabilidad de garantizar la liquidez monetaria del sistema, está bien que, solamente por excepción, le corresponda al sistema bancario privado. Es claro que, la política monetaria, incluida la liquidez, es competencia básica del Banco Central, inclusive en ausencia de moneda propia. En cuanto a la consideración del número de cargas familiares para efecto de estimar el Impuesto a la renta personal, resulta muy interesante, justo desde el punto de vista de la equidad, pero, lamentablemente las condiciones vigentes (me refiero a la falta de comprensión y sensibilidad sobre el verdadero alcance del concepto de equidad)lo impiden. Por lo demás, los otros asuntos (los cambios propuestos en el veto parcial son 16) siendo importantes, no se distancian mucho del texto aprobado por la Asamblea.
Los 74 asambleístas de AP, se enfrentan ante un reto crucial. O se alejan o se acercan de los postulados esenciales de AP. O se alejan o se acercan de y a las tesis de la derecha. Seguro que los bloques distintos a AP, insistirán en su posición inicial, esto es: ratificarán su voto en contra de la ley propuesta.
No pienso que los asambleístas de AP coincidan con la derecha en tema tan relevante que precisamente marca profundas distancias ideológicas. De todas maneras el veto se impondrá al no existir las 2 terceras partes de asambleístas para ratificar el proyecto aprobado por la Asamblea con 71 votos de PAIS.(O)