Antiderechos

Un nuevo término se está colando en el discurso de los conservadores alrededor del mundo. La falta de honestidad científica, el no distinguir la diferencia entre información y conocimiento hace que los grupos (ProVida) que realmente son, antiderechos, posicionen a través del sentimentalismo, odios y discriminaciones hacia grupos que históricamente han estado oprimidos, invisibilizados y sin el ejercicio de derechos humanos debido a sus especificidades: personas LGBTIQ+, mujeres, niñas.
La “ideología de género”, ha sido una herramienta de comunicación y persuasión muy eficaz, dicho término ha ayudado a los que “luchan” en su contra, eviten el lenguaje abiertamente homofóbico, machista, misógino y neofascista, mismos que por la Constitución están prohibidos. Sin embargo, el mismo es falaz y sin sustento de la academia, lo que existe y muy desarrollado, son el enfoque y los estudios de género evidenciados en carreras de pregrado, postgrado, doctorados, postdoctorados, ordenamientos jurídicos y políticas públicas.
Estos grupos son globales, en México, Perú, Ecuador, Argentina, etc., denuncian la propagación de la “ideología de género”, marchan contra el matrimonio entre personas del mismo sexo desde 2016, mismo año de la derrota del plebiscito por el acuerdo de paz en Colombia que pudo terminar a una guerra de más de 50 años, pero ganó el no por el grupo #ConMisHijosNoTeMetas.
Por eso la llegada de Trump con un vicepresidente evangélico como Mike Pence, o el apoyo de Bolsonaro a través de la bancada evangélica junto a la Iglesia del Reino de Dios, el apoyo público de obispos católicos a Vox en España que da cuenta que la lección del franquismo es cosa del ayer, da una reversión de extrema derecha y regresividad de derechos por parte del poder político a nivel mundial. Cuenca no se queda atrás, en las últimas elecciones seccionales, militantes antiderechos fueron candidatas a concejalas, aunque no tuvieron votos significativos, ahora se ven muy cercanas con sus grupos al alcalde de Cuenca, Pedro Palacios, quien firmó un acuerdo por la vida y la familia (heternormativa).
Los más extremistas y anti-héroes que dejaron de ser políticamente correctos, han evidenciado actos de odio sobre un mural feminista y paredes de la Facultad de Economía de la Universidad de Cuenca, intervenidos con esvásticas y escritos como: “feminazis”, “femilocas”, “nadie menos”.
Tienen claro que no pueden recurrir al razonamiento para mantenerse en pie, por eso, ahora más que nunca debemos velar por el Estado Laico y no regresar al oscurantismo medieval que estos grupos pretenden. (O)
Los grupos anti-derechos, de extrema derecha, quieren vendernos una “teoría” sobre género y sexo que no existe.

Antiderechos

Un nuevo término se está colando en el discurso de los conservadores alrededor del mundo. La falta de honestidad científica, el no distinguir la diferencia entre información y conocimiento hace que los grupos (ProVida) que realmente son, antiderechos, posicionen a través del sentimentalismo, odios y discriminaciones hacia grupos que históricamente han estado oprimidos, invisibilizados y sin el ejercicio de derechos humanos debido a sus especificidades: personas LGBTIQ+, mujeres, niñas.
La “ideología de género”, ha sido una herramienta de comunicación y persuasión muy eficaz, dicho término ha ayudado a los que “luchan” en su contra, eviten el lenguaje abiertamente homofóbico, machista, misógino y neofascista, mismos que por la Constitución están prohibidos. Sin embargo, el mismo es falaz y sin sustento de la academia, lo que existe y muy desarrollado, son el enfoque y los estudios de género evidenciados en carreras de pregrado, postgrado, doctorados, postdoctorados, ordenamientos jurídicos y políticas públicas.
Estos grupos son globales, en México, Perú, Ecuador, Argentina, etc., denuncian la propagación de la “ideología de género”, marchan contra el matrimonio entre personas del mismo sexo desde 2016, mismo año de la derrota del plebiscito por el acuerdo de paz en Colombia que pudo terminar a una guerra de más de 50 años, pero ganó el no por el grupo #ConMisHijosNoTeMetas.
Por eso la llegada de Trump con un vicepresidente evangélico como Mike Pence, o el apoyo de Bolsonaro a través de la bancada evangélica junto a la Iglesia del Reino de Dios, el apoyo público de obispos católicos a Vox en España que da cuenta que la lección del franquismo es cosa del ayer, da una reversión de extrema derecha y regresividad de derechos por parte del poder político a nivel mundial. Cuenca no se queda atrás, en las últimas elecciones seccionales, militantes antiderechos fueron candidatas a concejalas, aunque no tuvieron votos significativos, ahora se ven muy cercanas con sus grupos al alcalde de Cuenca, Pedro Palacios, quien firmó un acuerdo por la vida y la familia (heternormativa).
Los más extremistas y anti-héroes que dejaron de ser políticamente correctos, han evidenciado actos de odio sobre un mural feminista y paredes de la Facultad de Economía de la Universidad de Cuenca, intervenidos con esvásticas y escritos como: “feminazis”, “femilocas”, “nadie menos”.
Tienen claro que no pueden recurrir al razonamiento para mantenerse en pie, por eso, ahora más que nunca debemos velar por el Estado Laico y no regresar al oscurantismo medieval que estos grupos pretenden. (O)
Los grupos anti-derechos, de extrema derecha, quieren vendernos una “teoría” sobre género y sexo que no existe.