Año Nuevo Vida Nueva!

Tal es, por los menos, el sentimiento del común de los mortales. Acabado el año, atrás quedan las dificultades, las penurias y lo malo de los doce meses ya vividos. Las doce campanadas abren nuestro espíritu a los más íntimos anhelos.
En realidad, el 2018 se abre para la ciudadanía ecuatoriana con no pocas tareas pendientes de aun incierta resolución que, dado su carácter de alta sensibilidad política, sin duda alguna marcarán definitivamente el año ya en curso. El Vicepresidente, hoy recluido, ha solicitado por intermedio de su abogado ser escuchado por la Asamblea Nacional en audiencia de descargo de las acusaciones que pesan sobre él dentro del juicio político iniciado. El reinicio de las labores en la Asamblea, coincide con la fecha en que, supuestamente, se cumplirían los tres meses de abandono del cargo de Vicepresidente, hecho que de asumirse legalmente, posibilitaría al Presidente a enviar la Asamblea la correspondiente terna para elegir quien deba sustituirlo. Por cierto, hay temas que aún esperan el pronunciamiento definitivo de los asambleístas y que no son, como diría algún jurisconsulto de provincia, de ‘poca monta’, como por ejemplo el relativo al veto presidencial al Presupuesto del Estado para el presente año.
Adicionalmente, como era de esperarse, la problemática en torno al caso Odebrecht, terminó por rebasar las fronteras patrias: las observaciones en relación a los juicios iniciados han tocado las puertas de la OEA, tan cuestionada desde siempre, pero también a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y a la propia Organización de las Naciones Unidas.
Sí, sin temor a equívocos, la ciudadanía meditará sobre las festividades navideñas y de Año Nuevo y llegará a la conclusión de que, a más del frío y lluvioso temporal, no habrán permitido el merecido descanso a quienes están comprometidos con el análisis y solución de tales problemas. ¿Finalmente escucharán al personaje que precisamente pidió se de paso al juicio que hoy enfrenta? ¿Habrá envío de terna para la sustitución del Vicepresidente? Y, desde luego, la pregunta del millón: ¿Quiénes serán los tres nominados?
Si el asunto se desarrollara en Londres, seguro que las apuestas estarían al rojo vivo, pero nó, estamos en ‘Ecuador all you need’ y tenemos la suficiente paciencia para esperar que los acontecimientos sucedan para saber a quién le correspondió el clásico descorche del 31 de diciembre. De algo estamos seguros, como decía Rubén Blades: “La vida te da sorpresas”. (O)

Año Nuevo Vida Nueva!

Tal es, por los menos, el sentimiento del común de los mortales. Acabado el año, atrás quedan las dificultades, las penurias y lo malo de los doce meses ya vividos. Las doce campanadas abren nuestro espíritu a los más íntimos anhelos.
En realidad, el 2018 se abre para la ciudadanía ecuatoriana con no pocas tareas pendientes de aun incierta resolución que, dado su carácter de alta sensibilidad política, sin duda alguna marcarán definitivamente el año ya en curso. El Vicepresidente, hoy recluido, ha solicitado por intermedio de su abogado ser escuchado por la Asamblea Nacional en audiencia de descargo de las acusaciones que pesan sobre él dentro del juicio político iniciado. El reinicio de las labores en la Asamblea, coincide con la fecha en que, supuestamente, se cumplirían los tres meses de abandono del cargo de Vicepresidente, hecho que de asumirse legalmente, posibilitaría al Presidente a enviar la Asamblea la correspondiente terna para elegir quien deba sustituirlo. Por cierto, hay temas que aún esperan el pronunciamiento definitivo de los asambleístas y que no son, como diría algún jurisconsulto de provincia, de ‘poca monta’, como por ejemplo el relativo al veto presidencial al Presupuesto del Estado para el presente año.
Adicionalmente, como era de esperarse, la problemática en torno al caso Odebrecht, terminó por rebasar las fronteras patrias: las observaciones en relación a los juicios iniciados han tocado las puertas de la OEA, tan cuestionada desde siempre, pero también a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y a la propia Organización de las Naciones Unidas.
Sí, sin temor a equívocos, la ciudadanía meditará sobre las festividades navideñas y de Año Nuevo y llegará a la conclusión de que, a más del frío y lluvioso temporal, no habrán permitido el merecido descanso a quienes están comprometidos con el análisis y solución de tales problemas. ¿Finalmente escucharán al personaje que precisamente pidió se de paso al juicio que hoy enfrenta? ¿Habrá envío de terna para la sustitución del Vicepresidente? Y, desde luego, la pregunta del millón: ¿Quiénes serán los tres nominados?
Si el asunto se desarrollara en Londres, seguro que las apuestas estarían al rojo vivo, pero nó, estamos en ‘Ecuador all you need’ y tenemos la suficiente paciencia para esperar que los acontecimientos sucedan para saber a quién le correspondió el clásico descorche del 31 de diciembre. De algo estamos seguros, como decía Rubén Blades: “La vida te da sorpresas”. (O)