Alianza PAIS: urgente convocatoria a Convención Nacional Parte 2

Visto

Ante la crisis del Movimiento, considero urgente la realización de una CONVENCIÓN NACIONAL que trate el problema. En un ambiente completamente alejado de cualquier proceso electoral y de apetitos personales, la Convención debería debatir sobre la situación política, social y económica de nuestro país desde el Programa de Gobierno por el que votó mayoritariamente el pueblo ecuatoriano. Además, este es un mandato constitucional. Se trata de una Convención para acordar el cómo hacer, los qué, el por qué y el para quién están definidos en el Programa. Hay que buscar la manera de destrabar la fuerte confrontación entre los líderes y la amenaza de división definitiva entre correistas y morenitas, que marcaría el principio del fin de PAIS y se pondría en serio riesgo el Proyecto revolucionario ciudadano. Si hay quienes prefieren el liderazgo y estilo de Lenín Moreno y otros que se alinean con el liderazgo y estilo de Rafael Correa, cada quien es libre de hacerlo. Lo que no cabe es que unos opten por una tendencia ideológica y compartan con un determinadas modelo de desarrollo y otros opten no solo por un estilo diferente, sino por una tendencia ideológica contraria y un modelo de desarrollo completamente opuesto. Las bases, en un escenario de la más amplia y horizontal democracia, tienen la última palabra. Recomiendo a la Dirección Nacional y particularmente a Lenín Moreno, Presidente del Movimiento PAIS, convocar de manera urgente a una CONVENCIÓN NACIONAL. Las luchas internas que se salen de la crítica y autocrítica constructiva y optan por la adjetivación descalificadora, hacen daño, no únicamente al Movimiento sino, sobre todo, al País y fortalecen las tesis y aspiraciones de la candidatura perdedora que agrupa lo más refinado de la vieja partidocracia.
El otro tema que debería debatirse en la Convención es el relacionado con la Consulta Popular. En primer lugar, para la definición política colectiva sobre la necesidad de una Consulta o una Constituyente. Si la opción es la Consulta (si tenemos una muy buena Constitución, no hace sentido convocar a una Constituyente) la Convención deberá establecer las prioridades en torno a los problemas sociales más apremiantes de los que se desprenderían las PREGUNTAS para la Consulta. Siempre he pensado que el poder real radica más en la pregunta que en la respuesta. Si esto es así. Hay que evitar que los iluminados se encarguen de interrogar. Si creemos en el poder popular, dejemos que el pueblo pregunte. (O)

Alianza PAIS: urgente convocatoria a Convención Nacional Parte 2

Ante la crisis del Movimiento, considero urgente la realización de una CONVENCIÓN NACIONAL que trate el problema. En un ambiente completamente alejado de cualquier proceso electoral y de apetitos personales, la Convención debería debatir sobre la situación política, social y económica de nuestro país desde el Programa de Gobierno por el que votó mayoritariamente el pueblo ecuatoriano. Además, este es un mandato constitucional. Se trata de una Convención para acordar el cómo hacer, los qué, el por qué y el para quién están definidos en el Programa. Hay que buscar la manera de destrabar la fuerte confrontación entre los líderes y la amenaza de división definitiva entre correistas y morenitas, que marcaría el principio del fin de PAIS y se pondría en serio riesgo el Proyecto revolucionario ciudadano. Si hay quienes prefieren el liderazgo y estilo de Lenín Moreno y otros que se alinean con el liderazgo y estilo de Rafael Correa, cada quien es libre de hacerlo. Lo que no cabe es que unos opten por una tendencia ideológica y compartan con un determinadas modelo de desarrollo y otros opten no solo por un estilo diferente, sino por una tendencia ideológica contraria y un modelo de desarrollo completamente opuesto. Las bases, en un escenario de la más amplia y horizontal democracia, tienen la última palabra. Recomiendo a la Dirección Nacional y particularmente a Lenín Moreno, Presidente del Movimiento PAIS, convocar de manera urgente a una CONVENCIÓN NACIONAL. Las luchas internas que se salen de la crítica y autocrítica constructiva y optan por la adjetivación descalificadora, hacen daño, no únicamente al Movimiento sino, sobre todo, al País y fortalecen las tesis y aspiraciones de la candidatura perdedora que agrupa lo más refinado de la vieja partidocracia.
El otro tema que debería debatirse en la Convención es el relacionado con la Consulta Popular. En primer lugar, para la definición política colectiva sobre la necesidad de una Consulta o una Constituyente. Si la opción es la Consulta (si tenemos una muy buena Constitución, no hace sentido convocar a una Constituyente) la Convención deberá establecer las prioridades en torno a los problemas sociales más apremiantes de los que se desprenderían las PREGUNTAS para la Consulta. Siempre he pensado que el poder real radica más en la pregunta que en la respuesta. Si esto es así. Hay que evitar que los iluminados se encarguen de interrogar. Si creemos en el poder popular, dejemos que el pueblo pregunte. (O)

Visto