¡Ajuste sin paquetazo!

Nadie desconoce la existencia de serios problemas fiscales. La sostenibilidad del presupuesto general del Estado atraviesa por enormes dificultades. La gravedad de la situación requiere un programa coherente e integral que permita mejorar sustancialmente la eficiencia fiscal, tanto por el lado de los gastos como de los ingresos. Incrementar los ingresos y bajar los gastos constituye una necesidad insoslayable. ¿Cómo hacerlo?... Esta es la cuestión...
El recetario neoliberal, condensado en el llamado Consenso de Washington, siempre recurre al ajuste de cinturones de los sectores mayoritarios. Generalmente incluye medidas, como: recorte de salarios (mediante la llamada flexibilización laboral) eliminación de subsidios (gas, combustibles, energía eléctrica) despido de trabajadores, incremento de los impuestos, sobre todo indirectos como el IVA, privatización de los activos y empresas públicas, incrementos de tarifas, eléctricas, por ejemplo. La aplicación de este conjunto de medidas configuran los consabidos PAQUETAZOS. Entre 1980 y el año 2003 , Ecuador suscribió con el Fondo Monetario Internacional -FMI- una decena de "cartas de intención" Que contenían sendos paquetazos, cada uno más duro que otro, sobre todo en términos sociales. Definitivamente, la experiencia de los paquetazos es nefasta para nuestro país.
En los próximos días el Presidente Moreno anunciará el Plan Económico que incluiría un ajuste fiscal que contemplaría acciones concretas para recortar el gasto y mejorar su eficiencia así como medidas que permitan la monetización de determinadas empresas y activos estatales. Como resultado se reduciría el déficit fiscal hasta niveles sostenibles, esperando que el mismo baje a menos del 2% del PIB para el año 2021. Se complementaría el programa con un plan de renegociación y nuevos contratos en el sector petrolero y en el sector minero. También se podría trabajar en una estrategia de reperfilamiento de la deuda pública, tanto externa como interna. El asunto es conseguir créditos con plazos mayores y tasas menores que permitan reducir el monto del servicio de la deuda pública.
Es probable que el Plan Económico-productivo, incluya un conjunto de reformas tributarias y arancelarias. Se habla de un impuesto patrimonial, de incrementos arancelarios, de la repatriación de capitales atada a un impuesto único. Se conoce también que se debate al interior del gobierno la posibilidad de sustituir el IVA por un Impuesto a la transacciones mercantiles -ITM- que podría ser de un 7% (que en su aplicación en cascada podría equivaler a un IVA del 21%). Esta alternativa tributaria es tremendamente riesgosa. Si se quiere construir un sistema análogo al de EE.UU. hay que considerar que en dicho país el sistema está normado e implementado para gravar con ese impuesto exclusivamente el consumo final de bienes y servicios. Por eso precisamente, no existe crédito tributario por el pago de dicho impuesto.
El país se encuentra expectante del Plan Económico que presentará el gobierno nacional. El Presidente Moreno ha reiterado que no habrá paquetazo, ¡En buena hora!... (O)

¡Ajuste sin paquetazo!

Nadie desconoce la existencia de serios problemas fiscales. La sostenibilidad del presupuesto general del Estado atraviesa por enormes dificultades. La gravedad de la situación requiere un programa coherente e integral que permita mejorar sustancialmente la eficiencia fiscal, tanto por el lado de los gastos como de los ingresos. Incrementar los ingresos y bajar los gastos constituye una necesidad insoslayable. ¿Cómo hacerlo?... Esta es la cuestión...
El recetario neoliberal, condensado en el llamado Consenso de Washington, siempre recurre al ajuste de cinturones de los sectores mayoritarios. Generalmente incluye medidas, como: recorte de salarios (mediante la llamada flexibilización laboral) eliminación de subsidios (gas, combustibles, energía eléctrica) despido de trabajadores, incremento de los impuestos, sobre todo indirectos como el IVA, privatización de los activos y empresas públicas, incrementos de tarifas, eléctricas, por ejemplo. La aplicación de este conjunto de medidas configuran los consabidos PAQUETAZOS. Entre 1980 y el año 2003 , Ecuador suscribió con el Fondo Monetario Internacional -FMI- una decena de "cartas de intención" Que contenían sendos paquetazos, cada uno más duro que otro, sobre todo en términos sociales. Definitivamente, la experiencia de los paquetazos es nefasta para nuestro país.
En los próximos días el Presidente Moreno anunciará el Plan Económico que incluiría un ajuste fiscal que contemplaría acciones concretas para recortar el gasto y mejorar su eficiencia así como medidas que permitan la monetización de determinadas empresas y activos estatales. Como resultado se reduciría el déficit fiscal hasta niveles sostenibles, esperando que el mismo baje a menos del 2% del PIB para el año 2021. Se complementaría el programa con un plan de renegociación y nuevos contratos en el sector petrolero y en el sector minero. También se podría trabajar en una estrategia de reperfilamiento de la deuda pública, tanto externa como interna. El asunto es conseguir créditos con plazos mayores y tasas menores que permitan reducir el monto del servicio de la deuda pública.
Es probable que el Plan Económico-productivo, incluya un conjunto de reformas tributarias y arancelarias. Se habla de un impuesto patrimonial, de incrementos arancelarios, de la repatriación de capitales atada a un impuesto único. Se conoce también que se debate al interior del gobierno la posibilidad de sustituir el IVA por un Impuesto a la transacciones mercantiles -ITM- que podría ser de un 7% (que en su aplicación en cascada podría equivaler a un IVA del 21%). Esta alternativa tributaria es tremendamente riesgosa. Si se quiere construir un sistema análogo al de EE.UU. hay que considerar que en dicho país el sistema está normado e implementado para gravar con ese impuesto exclusivamente el consumo final de bienes y servicios. Por eso precisamente, no existe crédito tributario por el pago de dicho impuesto.
El país se encuentra expectante del Plan Económico que presentará el gobierno nacional. El Presidente Moreno ha reiterado que no habrá paquetazo, ¡En buena hora!... (O)