Aire fresco

La atosigante y conflictiva geopolítica internacional parece haber recibido un leve impacto de la primavera nórdica. En medio del interminable discurso amenazante del Mr. Trump y el dictado de sanciones a todo país que no se pronuncie a favor de su política económica, en particular la comercial, han tenido lugar eventos que, sin bien no son definitorios, no dejan de marcar una contrapartida.
Los resultados electorales recientes, tanto en Ucrania como en Panamá, eran los menos esperados para los poderes fácticos. En el país europeo, el presidente Poroshenko fue derrotado por Volodymyr Zelensky, humorista sin ninguna experiencia política previa, como lo califica la prensa occidental, en una campaña en la que participó una cuarentena de candidatos y que requirió de una segunda vuelta. En Panamá, el pasado domingo ganó la presidencia Laurentino Cortizo del Partido Revolucionario Democrático.
V. Zelensky se ha pronunciado por mantener relaciones normales con el gobierno ruso en contraposición de Poroshenko quien condujo a Ucrania a un profundo enfrentamiento contra la Federación Rusa en un intento de ser admitido en la Unión Europea a costa de un conflicto bélico agravado por la proclamación de las repúblicas autónomas de Donbass. No cabe duda que este pronunciamiento del presidente electo no es del agrado de la Unión Europea y menos del presidente norteamericano que lo asume como ratificación  del fracaso de su política a nivel europeo. En lo referente a L. Cortizo, cabe recordar que fue ministro del expresidente Martín Torrijos pero dimitió a su cargo por no estar de acuerdo con el Tratado de Libre Comercio con EE.UU. En su campaña electoral, Cortizo se pronunció por el reconocimiento de Nicolás Maduro como legítimo Presidente de Venezuela, lo cual implica el debilitamiento del pretendido Grupo de Lima, así como de la OEA. Adicionalmente, el PRD en alianza con MOLIRENA tienen asegurada la mayoría parlamentaria, lo que garantizará la renovación de la conducción política del país.
No deja de ser importante el reciente pronunciamiento del expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero sobre la necesidad de un giro en favor del reconocimiento de la legalidad del Presidente Maduro, precisamente en este momento que su co-ideario aspira a formar gobierno en España y se avecinan las elecciones al Parlamento Europeo.
Sí, hay una oleada de aire fresco que llega desde Oriente y que nos permite tener un razonable optimismo.  (O)
Todo esfuerzo por la resolución de conflictos en base al diálogo y el respeto a la soberanía de cada país, garantiza
la paz.

Aire fresco

La atosigante y conflictiva geopolítica internacional parece haber recibido un leve impacto de la primavera nórdica. En medio del interminable discurso amenazante del Mr. Trump y el dictado de sanciones a todo país que no se pronuncie a favor de su política económica, en particular la comercial, han tenido lugar eventos que, sin bien no son definitorios, no dejan de marcar una contrapartida.
Los resultados electorales recientes, tanto en Ucrania como en Panamá, eran los menos esperados para los poderes fácticos. En el país europeo, el presidente Poroshenko fue derrotado por Volodymyr Zelensky, humorista sin ninguna experiencia política previa, como lo califica la prensa occidental, en una campaña en la que participó una cuarentena de candidatos y que requirió de una segunda vuelta. En Panamá, el pasado domingo ganó la presidencia Laurentino Cortizo del Partido Revolucionario Democrático.
V. Zelensky se ha pronunciado por mantener relaciones normales con el gobierno ruso en contraposición de Poroshenko quien condujo a Ucrania a un profundo enfrentamiento contra la Federación Rusa en un intento de ser admitido en la Unión Europea a costa de un conflicto bélico agravado por la proclamación de las repúblicas autónomas de Donbass. No cabe duda que este pronunciamiento del presidente electo no es del agrado de la Unión Europea y menos del presidente norteamericano que lo asume como ratificación  del fracaso de su política a nivel europeo. En lo referente a L. Cortizo, cabe recordar que fue ministro del expresidente Martín Torrijos pero dimitió a su cargo por no estar de acuerdo con el Tratado de Libre Comercio con EE.UU. En su campaña electoral, Cortizo se pronunció por el reconocimiento de Nicolás Maduro como legítimo Presidente de Venezuela, lo cual implica el debilitamiento del pretendido Grupo de Lima, así como de la OEA. Adicionalmente, el PRD en alianza con MOLIRENA tienen asegurada la mayoría parlamentaria, lo que garantizará la renovación de la conducción política del país.
No deja de ser importante el reciente pronunciamiento del expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero sobre la necesidad de un giro en favor del reconocimiento de la legalidad del Presidente Maduro, precisamente en este momento que su co-ideario aspira a formar gobierno en España y se avecinan las elecciones al Parlamento Europeo.
Sí, hay una oleada de aire fresco que llega desde Oriente y que nos permite tener un razonable optimismo.  (O)
Todo esfuerzo por la resolución de conflictos en base al diálogo y el respeto a la soberanía de cada país, garantiza
la paz.