Colombia y ELN apuntan a cese el fuego

Elías L. Benarroch

El Gobierno de Colombia y la guerrilla Ejército de Liberación Nacional, ELN, retomaron la semana pasada las negociaciones de paz suspendidas hace dos meses, con el objetivo de lograr un nuevo cese del fuego y preparar el terreno de la era posterior a Juan Manuel Santos.
En una hacienda a las afueras de la capital, en la pequeña localidad de Cashapamba, las delegaciones encabezadas por Gustavo Bell, en nombre del Gobierno, y Pablo Beltrán, representante del ELN, anunciaron su predisposición al diálogo para “poder vivir totalmente en paz”, en “un país que tiene todo por delante”, según dijo el presidente Santos.
“Retomaremos el trabajo de la mesa de diálogos abordando en este ciclo los puntos de participación de la sociedad en la construcción de la paz, la evaluación del cese al fuego bilateral, temporal y nacional que culminó el 9 de enero de este año y la construcción de un acuerdo hacia un nuevo cese”, anunciaron ambas partes.
Leído por el embajador ecuatoriano Juan Meriguet, que actúa de coordinador entre las partes, el protocolario anuncio fue seguido de sendas declaraciones de Beltrán y Bell, escuetas pero de las que se reflejaba un intento serio de negociación antes de las presidenciales de mayo en Colombia.
En la fase pública de estas negociaciones, que se inició en febrero de 2017 en Quito, Colombia y el ELN han completado cuatro rondas con el principal logro de un alto el fuego de 101 días entre octubre y el pasado 9 de enero.
Una ola de ataques de la guerrilla condujo a Santos a suspender el inicio de la quinta ronda, prevista inicialmente para enero, y sólo las presiones de la comunidad internacional, de la sociedad colombiana y la Iglesia, le convencieron de devolver a su negociador a Ecuador.
Eso sí, una vez transcurridas las elecciones legislativas en su país, que transcurrieron bajo una tregua unilateral de tres días declarada por el ELN.
Ahora, las partes se han fijado el 18 de mayo, nueve días antes de las presidenciales, como plazo límite de la quinta ronda, en la que abordarán como platos fuertes la consecución de un nuevo alto el fuego y la participación de la sociedad.
En una comparecencia conjunta tras la primera reunión del nuevo período, el portavoz del ELN manifestó el interés de la milicia en que “todos los sectores de la sociedad colombiana se entreguen a la participación para lograr la construcción de la paz de Colombia”.
Por su parte, Bell señaló que este quinto ciclo “implica que estamos dando continuidad a los cuatro anteriores” y consideró el cese bilateral de hostilidades “uno de los grandes logros” que “trajo alivios concretos a las comunidades y salvó vidas”. (EFE) (O)