Bien común y buen vivir

A

ntes se conversó sobre los modelos de Estado centrados en la administración de la riqueza. Hoy se tratará sobre la nueva propuesta, el Estado del Buen Vivir.

La Constitución de la República del Ecuador vigente encarna una nueva forma de pensamiento y de relaciones entre personas, entre la gente - comunidad, entre ciudadanía - instituciones y entre seres humanos - naturaleza. El horizonte de desarrollo social es el Sumak Kawsay, una forma superlativa de vida que integra al ser humano y su hábitat en una relación simbiótica de cuidado y supervivencia. A diferencia de los modelos convencionales de Estado vigentes hasta el siglo XX, esta novel experiencia humana parte de una filosofía compleja que rompe con el pensamiento positivista lineal y fragmentario, entiende al destino del desarrollo como el logro de una sociedad feliz, pone a los seres humanos, la naturaleza y la vida por encima del capital financiero. Desde la doctrina de respeto por los Derechos Humanos, la Constitución los amplía en el Ecuador, así, reconoce derechos de las personas a la recreación, al esparcimiento, al tiempo libre, a la participación social, reconoce como labor productiva al trabajo no remunerado, también reconoce a la naturaleza como sujeto de derechos. Adicionalmente, se considera al territorio un espacio para la libre circulación de personas, un territorio de paz, que busca la articulación con otros Estados de la Región y el Mundo.

Esto exigió una intensa labor legislativa para organizar la convivencia social en armonía con los principios constitucionales, así, la antigua dispersión normativa se cambió por códigos jurídicos que tratan a profundidad las condiciones para el cabal ejercicio de los derechos y obligaciones constitucionales, también demandó otra estructura de Estado, un ajuste en la distribución de trabajo así como nuevos perfiles y habilidades de talento humano para la producción de bienes y servicios en pro del bien común.

La ciudadanía, en tres periodos electorales sucesivos eligió planes de gobierno enfocados en el Buen Vivir, que una vez ejecutados y evaluados, dieron resultados evidentes tales como: recuperación de condiciones para el ejercicio del derecho a una educación de calidad; transformación de condiciones para el ejercicio del derecho a la salud; inclusión de seguridad social para personas que ejercen trabajo doméstico no remunerado; rescate de condiciones para la garantía del acceso social al agua, a la tierra; inicio de la innovación energética con producción de energía limpia (eólica, fotovoltaica, hidroeléctrica…); inicio de la innovación productiva (formación de nuevas capacidades del talento humano, proyectos multipropósito para captar y distribuir agua, biotecnología en la  producción de cacao nacional, mejoramiento genético de ganado ovino...)

Avanzar hacia el Buen Vivir sin referentes empíricos es complejo, como diría Machado “se hace camino al andar”, y se ha andado mucho en poco tiempo, con tropiezos formales, con oposiciones fundamentales y otros retos aquí y allá, Ecuador se ha posicionado como un referente en la Región y el mundo.

La gestión para el Buen Vivir es producto de la decisión de un pueblo, importa elegir un plan de gobierno coherente con los principios constitucionales, cada candidato presidencial trae consigo un legado histórico de decisiones y omisiones que lo califica o descalifica ante el colectivo social. (O)

Bien común y buen vivir

A

ntes se conversó sobre los modelos de Estado centrados en la administración de la riqueza. Hoy se tratará sobre la nueva propuesta, el Estado del Buen Vivir.

La Constitución de la República del Ecuador vigente encarna una nueva forma de pensamiento y de relaciones entre personas, entre la gente - comunidad, entre ciudadanía - instituciones y entre seres humanos - naturaleza. El horizonte de desarrollo social es el Sumak Kawsay, una forma superlativa de vida que integra al ser humano y su hábitat en una relación simbiótica de cuidado y supervivencia. A diferencia de los modelos convencionales de Estado vigentes hasta el siglo XX, esta novel experiencia humana parte de una filosofía compleja que rompe con el pensamiento positivista lineal y fragmentario, entiende al destino del desarrollo como el logro de una sociedad feliz, pone a los seres humanos, la naturaleza y la vida por encima del capital financiero. Desde la doctrina de respeto por los Derechos Humanos, la Constitución los amplía en el Ecuador, así, reconoce derechos de las personas a la recreación, al esparcimiento, al tiempo libre, a la participación social, reconoce como labor productiva al trabajo no remunerado, también reconoce a la naturaleza como sujeto de derechos. Adicionalmente, se considera al territorio un espacio para la libre circulación de personas, un territorio de paz, que busca la articulación con otros Estados de la Región y el Mundo.

Esto exigió una intensa labor legislativa para organizar la convivencia social en armonía con los principios constitucionales, así, la antigua dispersión normativa se cambió por códigos jurídicos que tratan a profundidad las condiciones para el cabal ejercicio de los derechos y obligaciones constitucionales, también demandó otra estructura de Estado, un ajuste en la distribución de trabajo así como nuevos perfiles y habilidades de talento humano para la producción de bienes y servicios en pro del bien común.

La ciudadanía, en tres periodos electorales sucesivos eligió planes de gobierno enfocados en el Buen Vivir, que una vez ejecutados y evaluados, dieron resultados evidentes tales como: recuperación de condiciones para el ejercicio del derecho a una educación de calidad; transformación de condiciones para el ejercicio del derecho a la salud; inclusión de seguridad social para personas que ejercen trabajo doméstico no remunerado; rescate de condiciones para la garantía del acceso social al agua, a la tierra; inicio de la innovación energética con producción de energía limpia (eólica, fotovoltaica, hidroeléctrica…); inicio de la innovación productiva (formación de nuevas capacidades del talento humano, proyectos multipropósito para captar y distribuir agua, biotecnología en la  producción de cacao nacional, mejoramiento genético de ganado ovino...)

Avanzar hacia el Buen Vivir sin referentes empíricos es complejo, como diría Machado “se hace camino al andar”, y se ha andado mucho en poco tiempo, con tropiezos formales, con oposiciones fundamentales y otros retos aquí y allá, Ecuador se ha posicionado como un referente en la Región y el mundo.

La gestión para el Buen Vivir es producto de la decisión de un pueblo, importa elegir un plan de gobierno coherente con los principios constitucionales, cada candidato presidencial trae consigo un legado histórico de decisiones y omisiones que lo califica o descalifica ante el colectivo social. (O)