21 de enero

Creo que muy pocos de los que somos parte de la generación del milenio -millennials-, recordaremos que hace ya 20 años un levantamiento popular terminaba con el gobierno de Jamil Mahuad Witt, para muchos uno de los más desastrosos del último periodo democrático.
En cambio, la generación Z a través de los medios digitales, recién empieza a conocer a tan “ilustres” personajes, que hoy son casi santificados por ciertos sectores que pretenden borrar o al menos tergiversar nuestra memoria colectiva.
Si bien para la generación X, que hoy tendrá entre 40 y 60 años, la experiencia del feriado bancario y la dolarización es central al momento de recordar la última década de los años 90. Tanto para los millennials como para la generación Z que tenemos entre 20 y 40 años es cada vez más difuso recordar hechos que son relevantes para la historia reciente del país.
Muchos dirán: ¿Qué relevante tiene un hecho que sucedió hace 20 años? Nunca es malo volver a reconstruir acontecimientos que siguen influyendo en el día a día del país. Para quienes vimos morir al sucre, fue una sensación inexplicable que millones de personas al amanecer de un día, ya no podían acceder a sus depósitos. La impotencia de miles personas de la tercera edad que depositaron los ahorros de toda su vida en los bancos, con esa firme esperanza de que en sus últimos años podrían vivir de ese dinero. Nunca más volverían a ver sus ahorros. Lo extraño para muchos fue que un día teníamos que cambiar 25 mil sucres, sí, 25 mil sucres por apenas 1 dólar. Pensemos que el salario básico llegaba a los 96 mil sucres es decir no alcanzaba ni los 4 dólares. Para estos sectores que enaltecen la figura de personajes como Mahuad todo esto pasa a ser únicamente una mera ficción, pero para la mayoría fue una triste realidad.
¿Mahuad vuelve? Que bueno sería que regrese, pero para enfrentar a la justicia y dar la cara por sus desacertadas decisiones. Algunos banqueros lo recibirán como un héroe, unos pocos políticos le adjudicarán la paternidad de la dolarización como si ese fuera el logro del siglo. Mientras tanto, millones volveremos a gritar: ¡Fuera Mahuad Fuera! Trabajadores, estudiantes, indígenas, militares salimos a las calles a pedir que Jamil se vaya. La gesta del 21 de enero fue masiva e impugnaba al gobierno de los banqueros, lo plebeyo se levantaba ante la desidia y la complicidad de la clase política. Lo popular emergió como savia nueva contra la oligarquía demócrata cristiana y sus cómplices. (O)

21 de enero

Creo que muy pocos de los que somos parte de la generación del milenio -millennials-, recordaremos que hace ya 20 años un levantamiento popular terminaba con el gobierno de Jamil Mahuad Witt, para muchos uno de los más desastrosos del último periodo democrático.
En cambio, la generación Z a través de los medios digitales, recién empieza a conocer a tan “ilustres” personajes, que hoy son casi santificados por ciertos sectores que pretenden borrar o al menos tergiversar nuestra memoria colectiva.
Si bien para la generación X, que hoy tendrá entre 40 y 60 años, la experiencia del feriado bancario y la dolarización es central al momento de recordar la última década de los años 90. Tanto para los millennials como para la generación Z que tenemos entre 20 y 40 años es cada vez más difuso recordar hechos que son relevantes para la historia reciente del país.
Muchos dirán: ¿Qué relevante tiene un hecho que sucedió hace 20 años? Nunca es malo volver a reconstruir acontecimientos que siguen influyendo en el día a día del país. Para quienes vimos morir al sucre, fue una sensación inexplicable que millones de personas al amanecer de un día, ya no podían acceder a sus depósitos. La impotencia de miles personas de la tercera edad que depositaron los ahorros de toda su vida en los bancos, con esa firme esperanza de que en sus últimos años podrían vivir de ese dinero. Nunca más volverían a ver sus ahorros. Lo extraño para muchos fue que un día teníamos que cambiar 25 mil sucres, sí, 25 mil sucres por apenas 1 dólar. Pensemos que el salario básico llegaba a los 96 mil sucres es decir no alcanzaba ni los 4 dólares. Para estos sectores que enaltecen la figura de personajes como Mahuad todo esto pasa a ser únicamente una mera ficción, pero para la mayoría fue una triste realidad.
¿Mahuad vuelve? Que bueno sería que regrese, pero para enfrentar a la justicia y dar la cara por sus desacertadas decisiones. Algunos banqueros lo recibirán como un héroe, unos pocos políticos le adjudicarán la paternidad de la dolarización como si ese fuera el logro del siglo. Mientras tanto, millones volveremos a gritar: ¡Fuera Mahuad Fuera! Trabajadores, estudiantes, indígenas, militares salimos a las calles a pedir que Jamil se vaya. La gesta del 21 de enero fue masiva e impugnaba al gobierno de los banqueros, lo plebeyo se levantaba ante la desidia y la complicidad de la clase política. Lo popular emergió como savia nueva contra la oligarquía demócrata cristiana y sus cómplices. (O)