196 años

Luego de la liberación de Guayaquil el 9 de octubre de 1820 la Audiencia de Quito entra en una profunda crisis que terminará, poco tiempo después, con su disolución definitiva. Tras dos intentos fallidos por liberarse de la opresión colonial española y después de muchas penurias Sucre llega a las faldas del volcán Pichincha el 23 de mayo de 1822, hace exactamente 196 años. Al amanecer del 24 los revolucionarios habían ganado buena altura, pero los españoles los divisaron y escalaron el volcán para enfrentarlos. Es entonces cuando se produce una gran batalla en las faldas de aquel volcán donde Sucre, junto a 1.700 hombres que, con el paso de los días, se convertirían en 3.000, gracias a San Martín, decide hacerle frente a las tropas españolas que contaban también con 3000 hombres, aunque estaban mucho mejor armados.
En efecto. En el violento choque los batallones libertadores combatieron con fuerza y determinación, pero por sus escasas municiones sufrieron numerosas bajas. Y cuando parecía que el triunfo se inclinaba a favor de los españoles aparece en las alturas el batallón Albión (ingleses), con municiones y refuerzos haciendo que los patriotas vuelvan a la carga y logren desbaratar y poner en fuga a sus enemigos.
Fue el pueblo el que le señaló la ruta a Sucre, al descubrirle un camino milenario, el sendero de los ancestros llamado “culunco”, pues era tanta la confianza que tenía en él y en sus intenciones que le revelaron el secreto de aquel paso por las montañas el cual era tan estrecho que ningún caballo podía aventurarse ni ningún cañón podía pasar por allí; era un camino hecho a mano por el pueblo, por el que transitaron los libertadores hasta el Pichincha para conseguir la sorpresiva y final victoria.
A las doce del día del 24 de mayo bajo un sol quemante, los soldados, a más de 3000 metros de altura, dieron el grito de victoria, completada luego con la capitulación del jefe realista, Mariscal Aymerich, el 25 de mayo, día siguiente de la batalla.
Aquella victoria permitió la liberación de Quito y su inmediata anexión a la República de Colombia, o Gran Colombia, cuyo presidente era Bolívar y quien hizo su ingreso triunfal a la ciudad el 16 de junio de 1822. Así se selló la independencia política del futuro Ecuador, marcando el inicio de la vida republicana y autónoma de nuestro país, lo cual no significó la creación de una sociedad inclusiva, la cual está aún en construcción a casi doscientos años de haber comenzado la tarea. (O)

"Fue el pueblo el que le señaló la ruta a Sucre al descubrirle un camino milenario, el sendero de los ancestros llamado “culunco”, pues era tanta la confianza que tenía en él y en sus intenciones."

196 años

Luego de la liberación de Guayaquil el 9 de octubre de 1820 la Audiencia de Quito entra en una profunda crisis que terminará, poco tiempo después, con su disolución definitiva. Tras dos intentos fallidos por liberarse de la opresión colonial española y después de muchas penurias Sucre llega a las faldas del volcán Pichincha el 23 de mayo de 1822, hace exactamente 196 años. Al amanecer del 24 los revolucionarios habían ganado buena altura, pero los españoles los divisaron y escalaron el volcán para enfrentarlos. Es entonces cuando se produce una gran batalla en las faldas de aquel volcán donde Sucre, junto a 1.700 hombres que, con el paso de los días, se convertirían en 3.000, gracias a San Martín, decide hacerle frente a las tropas españolas que contaban también con 3000 hombres, aunque estaban mucho mejor armados.
En efecto. En el violento choque los batallones libertadores combatieron con fuerza y determinación, pero por sus escasas municiones sufrieron numerosas bajas. Y cuando parecía que el triunfo se inclinaba a favor de los españoles aparece en las alturas el batallón Albión (ingleses), con municiones y refuerzos haciendo que los patriotas vuelvan a la carga y logren desbaratar y poner en fuga a sus enemigos.
Fue el pueblo el que le señaló la ruta a Sucre, al descubrirle un camino milenario, el sendero de los ancestros llamado “culunco”, pues era tanta la confianza que tenía en él y en sus intenciones que le revelaron el secreto de aquel paso por las montañas el cual era tan estrecho que ningún caballo podía aventurarse ni ningún cañón podía pasar por allí; era un camino hecho a mano por el pueblo, por el que transitaron los libertadores hasta el Pichincha para conseguir la sorpresiva y final victoria.
A las doce del día del 24 de mayo bajo un sol quemante, los soldados, a más de 3000 metros de altura, dieron el grito de victoria, completada luego con la capitulación del jefe realista, Mariscal Aymerich, el 25 de mayo, día siguiente de la batalla.
Aquella victoria permitió la liberación de Quito y su inmediata anexión a la República de Colombia, o Gran Colombia, cuyo presidente era Bolívar y quien hizo su ingreso triunfal a la ciudad el 16 de junio de 1822. Así se selló la independencia política del futuro Ecuador, marcando el inicio de la vida republicana y autónoma de nuestro país, lo cual no significó la creación de una sociedad inclusiva, la cual está aún en construcción a casi doscientos años de haber comenzado la tarea. (O)

"Fue el pueblo el que le señaló la ruta a Sucre al descubrirle un camino milenario, el sendero de los ancestros llamado “culunco”, pues era tanta la confianza que tenía en él y en sus intenciones."