Ciudadela Palacios Bravo a la espera de un nuevo parque

Los habitantes más antiguos de la Ciudadela Palacios Bravo la recuerdan en sus inicios como un gran llano con laderas y unas pocas casas. Donde ahora funciona el hotel Oro Verde, antes había una gran laguna y los jóvenes se iban a bañar allí.
Los obreros están todos los días avanzando en la construcción del parque y la cancha será rehabilitada. Miguel Arévalo I EL TIEMPO

Aunque siempre ha tenido el mismo nombre, en esa época no era ni la sombra de lo que es ahora. No había alumbrado eléctrico, ni agua potable y mucho menos alcantarillado. Las líneas de buses no llegaban al barrio porque era “muy alejado del Centro Histórico”, mientras que la avenida Ordóñez Lasso todavía no existía, no era más que un camino de tierra.


Ahora el sector está rodeado de edificios altos que conforman el sector “más caro de la ciudad”, según manifiestan los vecinos de la comunidad.
Entre las personas más populares del barrio está Segundo Guamán, quien fue carpintero durante su juventud y trabajó en la construcción del hotel Oro Verde. Hace algunos años que se jubiló, pero sigue siendo a quien todos reconocen como el carpintero del barrio.


Los vecinos alegan estar contentos por la construcción del nuevo parque Palacios Bravo, que lleva el mismo nombre que la ciudadela. “Es la obra más bonita que se ha hecho en los 30 años que tiene el barrio”, repiten los habitantes mientras observan a los albañiles construir el nuevo espacio.


La obra inició a mediados del mes de agosto, según informa una valla colocada del Municipio, y tiene plazo para concluirse hasta el mes de febrero.
Durante todo el día, más de 15 personas se encargan de colocar los adoquines, construir las gradas, las rampas y sembrar las plantas para avivar las áreas verdes. Trabajan duro para lograr que los habitantes de la ciudadela disfruten pronto de esta nueva área.


El coordinador de la directiva barrial, Jaime Loja, comentó que con el apoyo de sus vecinos iba tres veces por semana a las reuniones barriales hasta que logró que el Municipio les asignara un presupuesto para la construcción del parque.


El espacio está dividido de la siguiente manera: un mirador, con una vista panorámica de la ciudad, un área de gimnasio con las máquinas para hacer ejercicios y un parque infantil. También hay una escalinata que conecta la calle El Sauce, ubicada en la parte de arriba del barrio, y la calle Los Claveles, en la parte baja.


Además, habrá áreas verdes; se rehabilitará una cancha de uso múltiple, que, aunque tiene varios años, quedó dentro de este proyecto y también se hará un graderío para que los espectadores disfruten de los partidos de vóley, índor o básquet que suelen jugar en este espacio.


En la parte baja de la ciudadela se está construyendo otro parque infantil. Es ese lugar había un terreno baldío, propiedad del barrio, por lo que los moradores decidieron hacer allí otro espacio de diversión para los más pequeños que consta de resbaladeras, columpios, entre otros atractivos.


Loja explica que, antes de que iniciara la construcción del parque, el espacio era una loma, llena de monte por donde solía bajar el agua de lluvia cargada con lodo, desembocaba en la calle Los Claveles y, dependiendo de la presión que llevaba, inundaba las viviendas de los vecinos.

Exigencia
Aunque los vecinos están contentos y a la espera de que se concluya la construcción del parque, también aprovecharon para pedirle al Municipio que facilite los materiales para asfaltar la calle El Sauce y la calle Los Claveles. Ambas vías son de tierra. “Cuando llueve, esto es un lodazal y, cuando es verano, hay mucho polvo”, explica Guamán.
Otro de los vecinos, Víctor Merchán Quinde, apoya la petición de Guamán y agrega que el Municipio no puede dejar el “parque tan moderno” entre dos calles de tierra.

Seguridad
Guamán también comentó que los miembros del barrio están organizados contra la delincuencia, cada vez que algún vecino deja la casa sola por motivo de viaje, o por cualquier otra circunstancia, el resto la vigila para evitar que los delincuentes entren.


El coordinador del barrio aseguró que próximamente estarán instalando una cámara de seguridad frente al parque para evitar que jóvenes de otros sectores lleguen a ingerir bebidas alcohólicas en la vía pública.
Los vecinos aseguraron que la policía da rondas constantes por el sector y que eso también los ayuda a que la zona sea segura. (EPA) (I)

Cuenca. 

Ciudadela Palacios Bravo a la espera de un nuevo parque

Los obreros están todos los días avanzando en la construcción del parque y la cancha será rehabilitada. Miguel Arévalo I EL TIEMPO

Aunque siempre ha tenido el mismo nombre, en esa época no era ni la sombra de lo que es ahora. No había alumbrado eléctrico, ni agua potable y mucho menos alcantarillado. Las líneas de buses no llegaban al barrio porque era “muy alejado del Centro Histórico”, mientras que la avenida Ordóñez Lasso todavía no existía, no era más que un camino de tierra.


Ahora el sector está rodeado de edificios altos que conforman el sector “más caro de la ciudad”, según manifiestan los vecinos de la comunidad.
Entre las personas más populares del barrio está Segundo Guamán, quien fue carpintero durante su juventud y trabajó en la construcción del hotel Oro Verde. Hace algunos años que se jubiló, pero sigue siendo a quien todos reconocen como el carpintero del barrio.


Los vecinos alegan estar contentos por la construcción del nuevo parque Palacios Bravo, que lleva el mismo nombre que la ciudadela. “Es la obra más bonita que se ha hecho en los 30 años que tiene el barrio”, repiten los habitantes mientras observan a los albañiles construir el nuevo espacio.


La obra inició a mediados del mes de agosto, según informa una valla colocada del Municipio, y tiene plazo para concluirse hasta el mes de febrero.
Durante todo el día, más de 15 personas se encargan de colocar los adoquines, construir las gradas, las rampas y sembrar las plantas para avivar las áreas verdes. Trabajan duro para lograr que los habitantes de la ciudadela disfruten pronto de esta nueva área.


El coordinador de la directiva barrial, Jaime Loja, comentó que con el apoyo de sus vecinos iba tres veces por semana a las reuniones barriales hasta que logró que el Municipio les asignara un presupuesto para la construcción del parque.


El espacio está dividido de la siguiente manera: un mirador, con una vista panorámica de la ciudad, un área de gimnasio con las máquinas para hacer ejercicios y un parque infantil. También hay una escalinata que conecta la calle El Sauce, ubicada en la parte de arriba del barrio, y la calle Los Claveles, en la parte baja.


Además, habrá áreas verdes; se rehabilitará una cancha de uso múltiple, que, aunque tiene varios años, quedó dentro de este proyecto y también se hará un graderío para que los espectadores disfruten de los partidos de vóley, índor o básquet que suelen jugar en este espacio.


En la parte baja de la ciudadela se está construyendo otro parque infantil. Es ese lugar había un terreno baldío, propiedad del barrio, por lo que los moradores decidieron hacer allí otro espacio de diversión para los más pequeños que consta de resbaladeras, columpios, entre otros atractivos.


Loja explica que, antes de que iniciara la construcción del parque, el espacio era una loma, llena de monte por donde solía bajar el agua de lluvia cargada con lodo, desembocaba en la calle Los Claveles y, dependiendo de la presión que llevaba, inundaba las viviendas de los vecinos.

Exigencia
Aunque los vecinos están contentos y a la espera de que se concluya la construcción del parque, también aprovecharon para pedirle al Municipio que facilite los materiales para asfaltar la calle El Sauce y la calle Los Claveles. Ambas vías son de tierra. “Cuando llueve, esto es un lodazal y, cuando es verano, hay mucho polvo”, explica Guamán.
Otro de los vecinos, Víctor Merchán Quinde, apoya la petición de Guamán y agrega que el Municipio no puede dejar el “parque tan moderno” entre dos calles de tierra.

Seguridad
Guamán también comentó que los miembros del barrio están organizados contra la delincuencia, cada vez que algún vecino deja la casa sola por motivo de viaje, o por cualquier otra circunstancia, el resto la vigila para evitar que los delincuentes entren.


El coordinador del barrio aseguró que próximamente estarán instalando una cámara de seguridad frente al parque para evitar que jóvenes de otros sectores lleguen a ingerir bebidas alcohólicas en la vía pública.
Los vecinos aseguraron que la policía da rondas constantes por el sector y que eso también los ayuda a que la zona sea segura. (EPA) (I)

Cuenca.