Paraíso del CREA, al rescate de sus tradiciones

Hace unos 35 años, el barrio Paraíso del CREA era un gran llano en donde había establos con animales, las vías eran de tierra y daba la impresión de que el Centro Histórico era muy lejano. Ahora es un sector completamente integrado a la ciudad, en donde no solo hay quintas sino que también ha dado un giro comercial.
La zona también se ha vuelto comercial, gracias a la apertura de locales en el lugar. Miguel ArévaloI EL TIEMPO

Los primeros habitantes recuerdan que los 60 dueños de lotes que inauguraron el sector trabajaban en el extinto CREA. “Yo di muy poco para la inicial de este terreno, eran unos 1.500 sucres”, recuerda Leticia Quinteros, quien aún reside en el barrio y es una de las habitantes con más tiempo de residencia en el sector.


Extraña principalmente la unión de antaño de la comunidad. Anteriormente, tenían la costumbre de salir a las calles, los jóvenes jugaban mientras que los adultos planificaban las mejoras para el barrio. Hacían fiestas en Navidad, Fin de Año, pero ahora esas tradiciones han ido desapareciendo.


La mayoría de los fundadores se mudaron, otros emigraron y los nuevos vecinos se dedicaron a sus familias y empleos. Ahora, los miembros de la directiva barrial trabajan para recuperar la unión de los habitantes del sector con la colaboración de los propios moradores.


En Navidad, los vecinos solían organizarse para entregarle funda de caramelos y regalos a los niños del sector; el año pasado, el vicepresidente José Crespo revivió esa tradición junto a sus vecinos más cercanos y dieron el primer paso para recuperar los eventos que hacían en conjunto.


Una de las tradiciones, que aún se conservan es la de llevar a la Virgen María Auxiliadora de casa en casa. A diario la sacan y un miembro de la comunidad la recibe, le oran y así sigue hasta que llega el mes de mayo, fecha en la que le hacen misas y la veneran durante el mes entero.

Reclamos
Una de las quejas frecuentes que tienen los moradores del barrio es que el parque central, en donde hay una cancha de usos múltiples y también un parque infantil está lleno de excremento de perros.
Aunque se les ha comunicado a los vecinos que deben limpiar cada vez que sus mascotas hagan sus necesidades algunos no hacen caso. “Hacemos un llamado a la consciencia de los dueños de los animales”, exclamó la presidenta del barrio, María Gabriela Balarezo.


Otro de los problemas es que algunos vecinos sacan las fundas de basura y las colocan una tras otra en los tachos que están en el parque, cuando deberían hacerlo en las rejillas que están frente a sus casas. Para lograr mantener el parque limpio, más que el apoyo de la EMAC, la presidenta pide que sean los mismos habitantes del barrio quienes se propongan hacerlo.


En cuanto a la seguridad, los vecinos han solicitado cámaras de seguridad en el parque para evitar que personas extrañas se queden a libar en el sector. Además, pidieron más patrullas policiales y botones de pánico para avisar a las autoridades si es que hay personas extrañas o delincuentes por el sector.


Seguridad
El anterior presidente barrial, Pablo Balarezo, comentó que durante su gestión logró contactarse con los policías, quienes le aportaron sus números de celulares, hicieron un grupo en el WhatsApp en el que están varios miembros de la comunidad, directivos de colegios cercanos, policías, comerciantes y, cada vez que ocurre algo extraño, lo comunican por esa vía y hay una respuesta inmediata por parte de los organismos de seguridad.
Otro de los logros, que fue entre la anterior gestión y la actual, fue el recapeo de las calles del barrio. Todas lucen impecables porque hace poco más de tres meses que asfaltaron las vías.

Economía
En los últimos años, el sector también ha dado un giro comercial. Hay tiendas, restaurantes, canchas sintéticas, centros de belleza, latonerías, lo que hace que el sector también tenga visitas frecuentes de personas foráneas al barrio.
Miguel Arévalo, una habitante de la comunidad, asegura que el sector alberga a extranjeros, como venezolanos, italianos y algunos migrantes retornados, que compraron locales y crearon sus propios espacios de trabajo.
Estudiantes del colegio Carlos Cueva Tamariz caminan por las calles del barrio y son unos de los principales clientes en los negocios que funcionan en el barrio, al igual que los padres de familia y los profesores.

Deporte
Durante los fines de semana y en horario nocturno, la cancha de usos múltiples recibe a jóvenes y personas mayores que se reúnen a jugar índor, vóley y básquet. Mientras que hay niños que hacen prácticas de fútbol en las canchas sintéticas que están en el sector.
Aunque anteriormente había grupos para practicar deporte, actualmente la mayoría de los que juegan son personas foráneas y uno que otro que se suma es del propio barrio. “También nos gustaría que volviera ese espíritu deportista a los habitantes de la comunidad”, asegura Arévalo.
El barrio Paraíso del CREA tiene más de 35 años de fundación y ha evolucionado físicamente, ahora trabajan por recuperar las tradiciones que los caracterizan. (EPA) (I)

Cuenca. 

Paraíso del CREA, al rescate de sus tradiciones

La zona también se ha vuelto comercial, gracias a la apertura de locales en el lugar. Miguel ArévaloI EL TIEMPO

Los primeros habitantes recuerdan que los 60 dueños de lotes que inauguraron el sector trabajaban en el extinto CREA. “Yo di muy poco para la inicial de este terreno, eran unos 1.500 sucres”, recuerda Leticia Quinteros, quien aún reside en el barrio y es una de las habitantes con más tiempo de residencia en el sector.


Extraña principalmente la unión de antaño de la comunidad. Anteriormente, tenían la costumbre de salir a las calles, los jóvenes jugaban mientras que los adultos planificaban las mejoras para el barrio. Hacían fiestas en Navidad, Fin de Año, pero ahora esas tradiciones han ido desapareciendo.


La mayoría de los fundadores se mudaron, otros emigraron y los nuevos vecinos se dedicaron a sus familias y empleos. Ahora, los miembros de la directiva barrial trabajan para recuperar la unión de los habitantes del sector con la colaboración de los propios moradores.


En Navidad, los vecinos solían organizarse para entregarle funda de caramelos y regalos a los niños del sector; el año pasado, el vicepresidente José Crespo revivió esa tradición junto a sus vecinos más cercanos y dieron el primer paso para recuperar los eventos que hacían en conjunto.


Una de las tradiciones, que aún se conservan es la de llevar a la Virgen María Auxiliadora de casa en casa. A diario la sacan y un miembro de la comunidad la recibe, le oran y así sigue hasta que llega el mes de mayo, fecha en la que le hacen misas y la veneran durante el mes entero.

Reclamos
Una de las quejas frecuentes que tienen los moradores del barrio es que el parque central, en donde hay una cancha de usos múltiples y también un parque infantil está lleno de excremento de perros.
Aunque se les ha comunicado a los vecinos que deben limpiar cada vez que sus mascotas hagan sus necesidades algunos no hacen caso. “Hacemos un llamado a la consciencia de los dueños de los animales”, exclamó la presidenta del barrio, María Gabriela Balarezo.


Otro de los problemas es que algunos vecinos sacan las fundas de basura y las colocan una tras otra en los tachos que están en el parque, cuando deberían hacerlo en las rejillas que están frente a sus casas. Para lograr mantener el parque limpio, más que el apoyo de la EMAC, la presidenta pide que sean los mismos habitantes del barrio quienes se propongan hacerlo.


En cuanto a la seguridad, los vecinos han solicitado cámaras de seguridad en el parque para evitar que personas extrañas se queden a libar en el sector. Además, pidieron más patrullas policiales y botones de pánico para avisar a las autoridades si es que hay personas extrañas o delincuentes por el sector.


Seguridad
El anterior presidente barrial, Pablo Balarezo, comentó que durante su gestión logró contactarse con los policías, quienes le aportaron sus números de celulares, hicieron un grupo en el WhatsApp en el que están varios miembros de la comunidad, directivos de colegios cercanos, policías, comerciantes y, cada vez que ocurre algo extraño, lo comunican por esa vía y hay una respuesta inmediata por parte de los organismos de seguridad.
Otro de los logros, que fue entre la anterior gestión y la actual, fue el recapeo de las calles del barrio. Todas lucen impecables porque hace poco más de tres meses que asfaltaron las vías.

Economía
En los últimos años, el sector también ha dado un giro comercial. Hay tiendas, restaurantes, canchas sintéticas, centros de belleza, latonerías, lo que hace que el sector también tenga visitas frecuentes de personas foráneas al barrio.
Miguel Arévalo, una habitante de la comunidad, asegura que el sector alberga a extranjeros, como venezolanos, italianos y algunos migrantes retornados, que compraron locales y crearon sus propios espacios de trabajo.
Estudiantes del colegio Carlos Cueva Tamariz caminan por las calles del barrio y son unos de los principales clientes en los negocios que funcionan en el barrio, al igual que los padres de familia y los profesores.

Deporte
Durante los fines de semana y en horario nocturno, la cancha de usos múltiples recibe a jóvenes y personas mayores que se reúnen a jugar índor, vóley y básquet. Mientras que hay niños que hacen prácticas de fútbol en las canchas sintéticas que están en el sector.
Aunque anteriormente había grupos para practicar deporte, actualmente la mayoría de los que juegan son personas foráneas y uno que otro que se suma es del propio barrio. “También nos gustaría que volviera ese espíritu deportista a los habitantes de la comunidad”, asegura Arévalo.
El barrio Paraíso del CREA tiene más de 35 años de fundación y ha evolucionado físicamente, ahora trabajan por recuperar las tradiciones que los caracterizan. (EPA) (I)

Cuenca.