En el Salón Amarillo falta el cuadro de Gutiérrez

Una pregunta constante de los turistas que visitan el Palacio de Carondelet es por qué existe ese espacio vacío en el Salón de los Presidentes.
FOTO: Álvaro Pérez / EL TELÉGRAFO

En el Palacio de Gobierno están los retratos de 44 expresidentes del país, incluido el de Fabián Alarcón que fue retirado en el régimen pasado.

En el Salón Amarillo del Palacio de Gobierno cuelgan los retratos de los presidentes del Ecuador desde 1830.

Pero hasta la fecha permanece un espacio vacío donde debe ir el cuadro del exmandatario Lucio Gutiérrez.

El expresidente le contó a este Diario que él decidió no autorizar que se coloque su retrato. “No fui presidente para que pongan mi imagen en el Palacio de Carondelet, sino por el interés de servir al pueblo”, explicó.

Su negativa tampoco tiene que relación con el valor de la obra. Aclaró que durante el Gobierno pasado, el entonces secretario jurídico de la Presidencia, Alexis Mera, lo llamó por teléfono para decirle que estaban interesados en completar la galería de presidentes. Pero le respondió que no.

Esa misma contestación la repitió hace pocos meses a un funcionario del actual gobierno que lo contactó con la misma inquietud.

El bache pictórico llama la atención de los visitantes al Palacio de Gobierno, quienes preguntan a los guías turísticos la razón del espacio vacío entre los 44 retratos de los exmandatarios.

Algunos creen que es una equivocación, al percatarse que entre el cuadro de Gustavo Noboa y Alfredo Palacio no hay nadie, comentó una de las guías consultadas.

Otra de las novedades del Salón Amarillo es la reinstalación de la pintura de Fabián Alarcón, quien fue presidente interino del Ecuador desde el 11 de febrero de 1997 hasta el 10 de agosto de 1998.

Alarcón asumió la presidencia por votación del Congreso de entonces, que previamente resolvió destituir al mandatario Abdalá Bucaram por “incapacidad mental”, luego de intensas protestas ciudadanas en las calles de Quito, el 6 de febrero de 1997.

La polémica se suscitó en razón de que en la Constitución del Estado no había la figura de un Presidente interino y fue una decisión legislativa para no posesionar a la entonces vicepresidenta Rosalía Arteaga.

Esa situación sirvió de base para que el expresidente Rafael Correa ordenara el retiro del cuadro de Alarcón. Según argumentó, no fue elegido en las urnas como los demás mandatarios que son representados allí.

Frente a ello, Lucio Gutiérrez sostuvo que la decisión de retirar el cuadro de Alarcón era otra evidencia de la “prepotencia” de Correa. “Él actuaba de manera autoritaria, se creía la Constitución y cometía todo tipo de exabruptos”, resaltó.

Un acto de justicia frente al “machismo”

Otro de los cuadros que faltaba pero que ahora está en el Palacio de Carondelet era justamente el de Rosalía Arteaga, quien asumió la primera magistratura luego de que Bucaram salió del país. Entonces ella era la Vicepresidenta constitucional.

El 9 de febrero de 1997 el Congreso aceptó su proclamación, pero temporalmente hasta que decidieron nombrar como presidente interino a Fabián Alarcón Rivera.

Por eso su cuadro nunca fue tomada en cuenta, pero en julio de 2018 se lo colocó en el Salón Amarillo.

“Fue una reivindicación para todas las mujeres ecuatorianas y satisfactorio ver cómo por fin se dio este acto de justicia respecto de una situación de machismo que se cometió en el año 1997”, comentó Arteaga.

Patricia Cepeda, de la Dirección de Gestión Cultural, explicó que el presidente Lenín Moreno decidió la incorporación de los dos cuadros.

En el caso de Alarcón se analizó jurídicamente y se decidió restituir su pintura ya que fue ratificado como Presidente en el referéndum que se efectuó el mismo año de su nombramiento.

La funcionaria detalló que al final de cada período la dirección recuerda a los mandatarios que dejen su cuadro, por eso todos los gastos de elaboración corren por cuenta del Jefe de Estado.

Además, en 2010 se creó una normativa para que todas las pinturas guarden una secuencia pictórica similar. Por ejemplo, todos tendrán un fondo de color negro (no blanco como el de Abdalá Bucaram) con traje de gala y luciendo la banda presidencial.

Los artistas plásticos son escogidos por cada mandatario, quienes deberán utilizar de preferencia como modelo la primera foto oficial de cuando asumen el cargo.

La pinacoteca de los presidentes se creó en Carondelet en 1960, durante el gobierno de Camilo Ponce Enríquez.

En el Salón Amarillo no están los cuadros de dictadores ni jefes militares que hayan ejercido el poder. (I)

En el Salón Amarillo falta el cuadro de Gutiérrez

Una pregunta constante de los turistas que visitan el Palacio de Carondelet es por qué existe ese espacio vacío en el Salón de los Presidentes.
FOTO: Álvaro Pérez / EL TELÉGRAFO

En el Palacio de Gobierno están los retratos de 44 expresidentes del país, incluido el de Fabián Alarcón que fue retirado en el régimen pasado.

En el Salón Amarillo del Palacio de Gobierno cuelgan los retratos de los presidentes del Ecuador desde 1830.

Pero hasta la fecha permanece un espacio vacío donde debe ir el cuadro del exmandatario Lucio Gutiérrez.

El expresidente le contó a este Diario que él decidió no autorizar que se coloque su retrato. “No fui presidente para que pongan mi imagen en el Palacio de Carondelet, sino por el interés de servir al pueblo”, explicó.

Su negativa tampoco tiene que relación con el valor de la obra. Aclaró que durante el Gobierno pasado, el entonces secretario jurídico de la Presidencia, Alexis Mera, lo llamó por teléfono para decirle que estaban interesados en completar la galería de presidentes. Pero le respondió que no.

Esa misma contestación la repitió hace pocos meses a un funcionario del actual gobierno que lo contactó con la misma inquietud.

El bache pictórico llama la atención de los visitantes al Palacio de Gobierno, quienes preguntan a los guías turísticos la razón del espacio vacío entre los 44 retratos de los exmandatarios.

Algunos creen que es una equivocación, al percatarse que entre el cuadro de Gustavo Noboa y Alfredo Palacio no hay nadie, comentó una de las guías consultadas.

Otra de las novedades del Salón Amarillo es la reinstalación de la pintura de Fabián Alarcón, quien fue presidente interino del Ecuador desde el 11 de febrero de 1997 hasta el 10 de agosto de 1998.

Alarcón asumió la presidencia por votación del Congreso de entonces, que previamente resolvió destituir al mandatario Abdalá Bucaram por “incapacidad mental”, luego de intensas protestas ciudadanas en las calles de Quito, el 6 de febrero de 1997.

La polémica se suscitó en razón de que en la Constitución del Estado no había la figura de un Presidente interino y fue una decisión legislativa para no posesionar a la entonces vicepresidenta Rosalía Arteaga.

Esa situación sirvió de base para que el expresidente Rafael Correa ordenara el retiro del cuadro de Alarcón. Según argumentó, no fue elegido en las urnas como los demás mandatarios que son representados allí.

Frente a ello, Lucio Gutiérrez sostuvo que la decisión de retirar el cuadro de Alarcón era otra evidencia de la “prepotencia” de Correa. “Él actuaba de manera autoritaria, se creía la Constitución y cometía todo tipo de exabruptos”, resaltó.

Un acto de justicia frente al “machismo”

Otro de los cuadros que faltaba pero que ahora está en el Palacio de Carondelet era justamente el de Rosalía Arteaga, quien asumió la primera magistratura luego de que Bucaram salió del país. Entonces ella era la Vicepresidenta constitucional.

El 9 de febrero de 1997 el Congreso aceptó su proclamación, pero temporalmente hasta que decidieron nombrar como presidente interino a Fabián Alarcón Rivera.

Por eso su cuadro nunca fue tomada en cuenta, pero en julio de 2018 se lo colocó en el Salón Amarillo.

“Fue una reivindicación para todas las mujeres ecuatorianas y satisfactorio ver cómo por fin se dio este acto de justicia respecto de una situación de machismo que se cometió en el año 1997”, comentó Arteaga.

Patricia Cepeda, de la Dirección de Gestión Cultural, explicó que el presidente Lenín Moreno decidió la incorporación de los dos cuadros.

En el caso de Alarcón se analizó jurídicamente y se decidió restituir su pintura ya que fue ratificado como Presidente en el referéndum que se efectuó el mismo año de su nombramiento.

La funcionaria detalló que al final de cada período la dirección recuerda a los mandatarios que dejen su cuadro, por eso todos los gastos de elaboración corren por cuenta del Jefe de Estado.

Además, en 2010 se creó una normativa para que todas las pinturas guarden una secuencia pictórica similar. Por ejemplo, todos tendrán un fondo de color negro (no blanco como el de Abdalá Bucaram) con traje de gala y luciendo la banda presidencial.

Los artistas plásticos son escogidos por cada mandatario, quienes deberán utilizar de preferencia como modelo la primera foto oficial de cuando asumen el cargo.

La pinacoteca de los presidentes se creó en Carondelet en 1960, durante el gobierno de Camilo Ponce Enríquez.

En el Salón Amarillo no están los cuadros de dictadores ni jefes militares que hayan ejercido el poder. (I)

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