Rige medida en Ecuador para no revictimizar a los niños

FOTO: El Telégrafo

En protocolo de entrevista forense fue oficializado este jueves 2 de mayo y entró en vigencia a nivel nacional, mediante escucha especializada, para niños y adolescentes que han sido víctimas de abuso sexual.

Se trata de un mecanismo que tiene como objetivo realizar una sola entrevista oficial en las investigaciones y todo el proceso penal con niños violentados sexualmente.

Este protocolo cuenta con una guía y un video en el que se explica en forma detallada la estructura de la entrevista, el lugar y el momento en que debe ser realizada. Además, determina los participantes, la forma de registrarla, la duración, las estrategias para la formulación de las preguntas, el uso de materiales de apoyo, entre otros aspectos.

La institucionalización la hicieron jueves 2 de mayo en conferencia de prensa, la fiscal general del Estado (FGE), Diana Salazar; la presidenta del Consejo de la Judicatura (CJ), María del Carmen Maldonado, y el representante del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) en el Ecuador, Joaquín González.

La palabra del niño tiene valor

Según la fiscal Salazar, el protocolo de escucha especializada permite darle valor a la palabra del niño y tomarla en cuenta en el proceso judicial.

Esto lo calificó como crucial debido a que en la mayoría de casos de abuso sexual, los únicos testigos son la víctima y el abusador, y el menor suele estar claramente en desventaja por su condición vulnerable.

Esto hizo imprescindible el diseño de políticas públicas para prevenir y recolectar datos e identificar a las víctimas de abuso. “Sin detección no es posible implementar medidas de protección y tratamiento para las víctimas y sus familias”, puntualizó Salazar.

De su experiencia y de la información oficial obtenida, aseguró que las víctimas callan por miedo, impotencia, vergüenza e inclusive por desconocimiento. “La mayoría de casos judicializados evidencia que los abusos los cometen conocidos y familiares que acceden con facilidad a su entorno y se aprovechan de la confianza”, subrayó.

La Fiscal agregó que los casos de abuso sexual se han incrementado en forma alarmante en el país.

Para la aplicación del protocolo hasta el momento han capacitado a 75 peritos-sicólogos, 83 fiscales, 20 jueces y 56 miembros de equipos técnicos de juzgados, a nivel nacional.

No a la revictimización

Para la fiscal Diana Salazar, el aporte fundamental de este protocolo es la no revictimización de los niños y adolescentes víctimas de violencia sexual. Criterio que es compartido por el representante de la Unicef en Ecuador, Joaquín González.

El funcionario internacional reveló que existían casos en el Ecuador en los que un menor era entrevistado hasta por seis ocasiones. “Eso puede llevar a contradicciones y manipulaciones, pero con la nueva técnica ya no ocurrirá”, enfatizó.

Por ello, calificó al protocolo como un gran paso en la protección de los niños en Ecuador, porque de una buena entrevista, donde el menor se sienta cómodo y tranquilo, se consigue aclarar los hechos sobre la base del respeto a la víctima.

Benito Dos Santos, jurista y experto brasileño, sostuvo que esto ayuda no solo a los niños a recuperarse de una manera más rápida, sino que evita que el testimonio del menor sea manipulado y sufra más.

Agregó que la debilidad en la coordinación entre las instancias puede generar múltiples entrevistas, las cuales pueden ser reiterativas o ser realizadas por distintos entrevistadores.

“Esto no es recomendable, ya que puede aumentar la angustia del niño y su percepción de que la investigación le es perjudicial, así como generar inconsistencias en el testimonio”, agregó el experto brasilero.

La presidenta del CJ, María del Carmen Maldonado, precisó que el protocolo es un instrumento para fiscales, jueces, peritos y equipos técnicos, es decir, para los actores que tienen contacto directo en el proceso judicial con niños.

Recordó que uno de los cuatro ejes de acción que se han definido en su administración ha sido la lucha contra la violencia sexual.

Dos años tomó la estructuración

La construcción de este protocolo se inició en 2017, en el marco de la campaña #ahoraqueloves #dinomás, y se ha caracterizado por ser un proceso participativo liderado por la FGE y el CJ.

Ha contado con el apoyo de Unicef, y la colaboración de otras instituciones como: los ministerios del Interior, Inclusión Económica, Salud, Educación y Justicia, también han participado la Dinapen, ECU-911, Defensoría Pública, Defensoría del pueblo, Asamblea Nacional, Sociedad Civil, entre otras.

Según datos de la Unicef, Estados Unidos es la primera nación en implementar este protocolo y ahora ya son 33 países los que lo utilizan. Todos han diseñado este instrumento de acuerdo a su sistema judicial.

Para el organismo internacional, la violencia contra niños y adolescentes es una problemática mundial con graves y permanentes consecuencias sociales y de salud.

Estima que en promedio, seis de cada 10 menores de edad de 2 a 14 años (unos 1.000 millones) en el mundo padecen de manera periódica castigos corporales propinados por sus cuidadores.

A nivel global, se estima que una cuarta parte de todos los adultos sufrieron maltrato físico durante la niñez o la adolescencia; mientras que una de cada cinco mujeres y uno de cada 13 hombres aseguran haber padecido abusos sexuales en la infancia. (I)

Rige medida en Ecuador para no revictimizar a los niños

FOTO: El Telégrafo

En protocolo de entrevista forense fue oficializado este jueves 2 de mayo y entró en vigencia a nivel nacional, mediante escucha especializada, para niños y adolescentes que han sido víctimas de abuso sexual.

Se trata de un mecanismo que tiene como objetivo realizar una sola entrevista oficial en las investigaciones y todo el proceso penal con niños violentados sexualmente.

Este protocolo cuenta con una guía y un video en el que se explica en forma detallada la estructura de la entrevista, el lugar y el momento en que debe ser realizada. Además, determina los participantes, la forma de registrarla, la duración, las estrategias para la formulación de las preguntas, el uso de materiales de apoyo, entre otros aspectos.

La institucionalización la hicieron jueves 2 de mayo en conferencia de prensa, la fiscal general del Estado (FGE), Diana Salazar; la presidenta del Consejo de la Judicatura (CJ), María del Carmen Maldonado, y el representante del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) en el Ecuador, Joaquín González.

La palabra del niño tiene valor

Según la fiscal Salazar, el protocolo de escucha especializada permite darle valor a la palabra del niño y tomarla en cuenta en el proceso judicial.

Esto lo calificó como crucial debido a que en la mayoría de casos de abuso sexual, los únicos testigos son la víctima y el abusador, y el menor suele estar claramente en desventaja por su condición vulnerable.

Esto hizo imprescindible el diseño de políticas públicas para prevenir y recolectar datos e identificar a las víctimas de abuso. “Sin detección no es posible implementar medidas de protección y tratamiento para las víctimas y sus familias”, puntualizó Salazar.

De su experiencia y de la información oficial obtenida, aseguró que las víctimas callan por miedo, impotencia, vergüenza e inclusive por desconocimiento. “La mayoría de casos judicializados evidencia que los abusos los cometen conocidos y familiares que acceden con facilidad a su entorno y se aprovechan de la confianza”, subrayó.

La Fiscal agregó que los casos de abuso sexual se han incrementado en forma alarmante en el país.

Para la aplicación del protocolo hasta el momento han capacitado a 75 peritos-sicólogos, 83 fiscales, 20 jueces y 56 miembros de equipos técnicos de juzgados, a nivel nacional.

No a la revictimización

Para la fiscal Diana Salazar, el aporte fundamental de este protocolo es la no revictimización de los niños y adolescentes víctimas de violencia sexual. Criterio que es compartido por el representante de la Unicef en Ecuador, Joaquín González.

El funcionario internacional reveló que existían casos en el Ecuador en los que un menor era entrevistado hasta por seis ocasiones. “Eso puede llevar a contradicciones y manipulaciones, pero con la nueva técnica ya no ocurrirá”, enfatizó.

Por ello, calificó al protocolo como un gran paso en la protección de los niños en Ecuador, porque de una buena entrevista, donde el menor se sienta cómodo y tranquilo, se consigue aclarar los hechos sobre la base del respeto a la víctima.

Benito Dos Santos, jurista y experto brasileño, sostuvo que esto ayuda no solo a los niños a recuperarse de una manera más rápida, sino que evita que el testimonio del menor sea manipulado y sufra más.

Agregó que la debilidad en la coordinación entre las instancias puede generar múltiples entrevistas, las cuales pueden ser reiterativas o ser realizadas por distintos entrevistadores.

“Esto no es recomendable, ya que puede aumentar la angustia del niño y su percepción de que la investigación le es perjudicial, así como generar inconsistencias en el testimonio”, agregó el experto brasilero.

La presidenta del CJ, María del Carmen Maldonado, precisó que el protocolo es un instrumento para fiscales, jueces, peritos y equipos técnicos, es decir, para los actores que tienen contacto directo en el proceso judicial con niños.

Recordó que uno de los cuatro ejes de acción que se han definido en su administración ha sido la lucha contra la violencia sexual.

Dos años tomó la estructuración

La construcción de este protocolo se inició en 2017, en el marco de la campaña #ahoraqueloves #dinomás, y se ha caracterizado por ser un proceso participativo liderado por la FGE y el CJ.

Ha contado con el apoyo de Unicef, y la colaboración de otras instituciones como: los ministerios del Interior, Inclusión Económica, Salud, Educación y Justicia, también han participado la Dinapen, ECU-911, Defensoría Pública, Defensoría del pueblo, Asamblea Nacional, Sociedad Civil, entre otras.

Según datos de la Unicef, Estados Unidos es la primera nación en implementar este protocolo y ahora ya son 33 países los que lo utilizan. Todos han diseñado este instrumento de acuerdo a su sistema judicial.

Para el organismo internacional, la violencia contra niños y adolescentes es una problemática mundial con graves y permanentes consecuencias sociales y de salud.

Estima que en promedio, seis de cada 10 menores de edad de 2 a 14 años (unos 1.000 millones) en el mundo padecen de manera periódica castigos corporales propinados por sus cuidadores.

A nivel global, se estima que una cuarta parte de todos los adultos sufrieron maltrato físico durante la niñez o la adolescencia; mientras que una de cada cinco mujeres y uno de cada 13 hombres aseguran haber padecido abusos sexuales en la infancia. (I)