Hallan una nueva especie humana en Filipinas

En la cueva de Callao, en Filipinas, se han desenterrado 13 huesos y dientes que, según científicos, pertenecen a un nuevo miembro de nuestro propio género.

La nueva especie fue bautizada como Homo Luzonensis y vivió hace al menos 67.000 años en la isla de Luzón.

Su descubrimiento es fruto del trabajo de un equipo multidisciplinar de científicos y los detalles aparecieron publicados el miércoles 10 de abril de 2019 en la revista Nature.

El hallazgo se suma a la lista de miembros del género Homo que habitaban la Tierra en este periodo y pasa de los cinco conocidos (neandertales, denisovanos, hobbits de Flores, erectus y sapiens) a seis.

Es imposible saber cómo era su rostro, pues no hay fragmentos de cráneo, ni qué estatura tenía, porque el único hueso disponible que podía tallarle, el fémur de un muslo, está partido.

Los restos, el primero una falange hallada en 2007 que data de hace 67.000 años, y los otros hallados entre 2011 y 2015 con una antigüedad de al menos 50.000 años, pertenecieron a dos adultos y un niño.

Sus dientes, dos premolares y tres molares, son muy pequeños, parecidos a los de un humano actual o a los del Homo floresiensis, el hominino asiático de un metro de estatura y cerebro de chimpancé que vivió en la isla indonesia de Flores en la misma época.

En cambio, los huesos de manos y pies son mucho más primitivos, comparables a los de los australopitecos que vivían en África dos millones de años antes y cuyas extremidades estaban adaptadas para vivir colgados de los árboles.

Ha sido imposible extraer ADN de los restos, lo que aumenta el misterio sobre su origen. Luzón ha estado rodeada por mar desde hace dos millones y medio de años. El humano hallado en la cueva de Callao tuvo que cruzarlo y aún se desconoce cómo puedo hacerlo.

Es lo mismo que hizo el hombre de Flores para llegar a su propia isla, donde fabricaba herramientas de piedra tan sofisticadas como las de los sapiens.

Hallan una nueva especie humana en Filipinas

En la cueva de Callao, en Filipinas, se han desenterrado 13 huesos y dientes que, según científicos, pertenecen a un nuevo miembro de nuestro propio género.

La nueva especie fue bautizada como Homo Luzonensis y vivió hace al menos 67.000 años en la isla de Luzón.

Su descubrimiento es fruto del trabajo de un equipo multidisciplinar de científicos y los detalles aparecieron publicados el miércoles 10 de abril de 2019 en la revista Nature.

El hallazgo se suma a la lista de miembros del género Homo que habitaban la Tierra en este periodo y pasa de los cinco conocidos (neandertales, denisovanos, hobbits de Flores, erectus y sapiens) a seis.

Es imposible saber cómo era su rostro, pues no hay fragmentos de cráneo, ni qué estatura tenía, porque el único hueso disponible que podía tallarle, el fémur de un muslo, está partido.

Los restos, el primero una falange hallada en 2007 que data de hace 67.000 años, y los otros hallados entre 2011 y 2015 con una antigüedad de al menos 50.000 años, pertenecieron a dos adultos y un niño.

Sus dientes, dos premolares y tres molares, son muy pequeños, parecidos a los de un humano actual o a los del Homo floresiensis, el hominino asiático de un metro de estatura y cerebro de chimpancé que vivió en la isla indonesia de Flores en la misma época.

En cambio, los huesos de manos y pies son mucho más primitivos, comparables a los de los australopitecos que vivían en África dos millones de años antes y cuyas extremidades estaban adaptadas para vivir colgados de los árboles.

Ha sido imposible extraer ADN de los restos, lo que aumenta el misterio sobre su origen. Luzón ha estado rodeada por mar desde hace dos millones y medio de años. El humano hallado en la cueva de Callao tuvo que cruzarlo y aún se desconoce cómo puedo hacerlo.

Es lo mismo que hizo el hombre de Flores para llegar a su propia isla, donde fabricaba herramientas de piedra tan sofisticadas como las de los sapiens.