Mitos y verdades del uso del microondas

Foto cortesía.

Los hornos microondas se empezaron a fabricar en los años 50, pero fue en los 70 cuando se introdujeron en los hogares de Estados Unidos y a finales de los 80 ya estaba en un 25% de las casas.

El centro de investigación en innovación tecnológica en cocina y hábitos alimentarios de la Fundación Alicia (España), resuelve científicamente las dudas y los mitos que todavía rodean a este curioso aparato ya casi octogenario.   

1.  Las ondas hacen que la comida que se cocina sea peligrosa: Falso

Los microondas no emiten ondas peligrosas ni alteran las moléculas de los alimentos pero sí que es cierto que no calientan de forma homogénea los alimentos.

2.  El uso continuado del aparato te enferma. Falso

Claudi Mans i Teixidó, profesor del departamento de ingeniería química de la Universitat de Barcelona, explica que las ondas del aparato no emiten radiaciones ionizantes, o sea, que no provocan mutaciones en los seres vivos, no afectan al ADN, ni incrementan el riesgo de desarrollar tumores.

3.  El microondas destruye todos los nutrientes. Falso

Los alimentos cocinados en el microondas son tan seguros y tienen el mismo valor nutricional que los cocinados en un horno o en una cocina convencional.

4.  La del microondas es una cocción poco homogénea. Verdadero

Es importante no superar los tiempos de cocción recomendados para no sobre cocer los alimentos y también utilizar los envases adecuados.

5. El microondas te puede quemar. Verdadero

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el peligro real que corremos al utilizar un microondas es el de quemarnos.

6. Es un sistema fácil para descongelar alimentos. Verdadero

Descongelar un alimento en el microondas es muy habitual pero nos puede sorprender descubrir que el proceso no es nada homogéneo. Hemos de tener en cuenta que la congelación paraliza el movimiento de las moléculas del producto, por tanto su índice de absorción de las microondas baja. La Vanguardia (I)

Mitos y verdades del uso del microondas

Foto cortesía.

Los hornos microondas se empezaron a fabricar en los años 50, pero fue en los 70 cuando se introdujeron en los hogares de Estados Unidos y a finales de los 80 ya estaba en un 25% de las casas.

El centro de investigación en innovación tecnológica en cocina y hábitos alimentarios de la Fundación Alicia (España), resuelve científicamente las dudas y los mitos que todavía rodean a este curioso aparato ya casi octogenario.   

1.  Las ondas hacen que la comida que se cocina sea peligrosa: Falso

Los microondas no emiten ondas peligrosas ni alteran las moléculas de los alimentos pero sí que es cierto que no calientan de forma homogénea los alimentos.

2.  El uso continuado del aparato te enferma. Falso

Claudi Mans i Teixidó, profesor del departamento de ingeniería química de la Universitat de Barcelona, explica que las ondas del aparato no emiten radiaciones ionizantes, o sea, que no provocan mutaciones en los seres vivos, no afectan al ADN, ni incrementan el riesgo de desarrollar tumores.

3.  El microondas destruye todos los nutrientes. Falso

Los alimentos cocinados en el microondas son tan seguros y tienen el mismo valor nutricional que los cocinados en un horno o en una cocina convencional.

4.  La del microondas es una cocción poco homogénea. Verdadero

Es importante no superar los tiempos de cocción recomendados para no sobre cocer los alimentos y también utilizar los envases adecuados.

5. El microondas te puede quemar. Verdadero

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el peligro real que corremos al utilizar un microondas es el de quemarnos.

6. Es un sistema fácil para descongelar alimentos. Verdadero

Descongelar un alimento en el microondas es muy habitual pero nos puede sorprender descubrir que el proceso no es nada homogéneo. Hemos de tener en cuenta que la congelación paraliza el movimiento de las moléculas del producto, por tanto su índice de absorción de las microondas baja. La Vanguardia (I)