Jairo Alay, no lo pensó y se lanzó al agua y salvó a una pareja

Jairo Marcelo Alay Guerrero realiza el ‘shaka’ o ‘hang loose’, signos que son considerados el saludo de los surfistas.
FOTO: Cortesía EL Telégrafo

Jairo Alay es el joven surfista que rescató a dos personas que se ahogaban en La Lobería, en Salinas. Su experiencia en el mar lo ayudó a lograr la proeza.

Mientras nadaba contra el fuerte oleaje de La Lobería, en el cantón Salinas, provincia de Santa Elena, Jairo puso en práctica todo lo aprendido en los nueve años que lleva practicando surf y bodyboard.

Cuando las olas retrocedían, él se dejaba arrastrar hacia altamar. Así se acercaba cada vez más a su objetivo: las dos personas que, en la distancia, luchaban por permanecer a flote.

El ecuatoriano Andrés Torres y la mexicana Jéssica Guzmán eran turistas, con poca experiencia en el mar. Minutos antes habían sido arrastrados por el oleaje y se encontraban a 500 metros de la orilla.

Ya estaban agotados y si no recibían ayuda pronto, se convertirían en parte de las estadísticas de ahogados en las costas del país.

Finalmente Jairo llegó hasta donde la pareja se aferraba a la vida. Con una tabla de surf de juguete, de esas que utilizan los niños para meterse al mar. El joven salinense de 25 años logró que Andrés y Jéssica resistieran hasta la llegada de una embarcación de la Armada del Ecuador, que los sacó del agua y los condujo a tierra firme.

El hecho ocurrió el 5 de enero y Jairo Marcelo Alay Guerrero lo recuerda con una sonrisa de satisfacción, pues sabe que le salvó la vida a la pareja.

Por eso no duda en agradecer a Dios por haberle dado la fuerza necesaria en ese momento crítico. Fuerza para nadar hasta donde estaban Andrés y Jéssica y para mantenerlos a flote por más de una hora, hasta el arribo de los marinos en medio de las difíciles condiciones del mar.

De lunes a viernes, el joven vive en la casa de uno de sus cinco hermanos en Guayaquil, pues estudia Ingeniería Agrónoma en la Universidad de Guayaquil.

Los fines de semana vuelve a su natal Salinas, donde reside con sus padres, Julio Alay Parrales y Reina Guerrero. En un mirador relató el rescate. (I)

Jairo Alay, no lo pensó y se lanzó al agua y salvó a una pareja

Jairo Marcelo Alay Guerrero realiza el ‘shaka’ o ‘hang loose’, signos que son considerados el saludo de los surfistas.
FOTO: Cortesía EL Telégrafo

Jairo Alay es el joven surfista que rescató a dos personas que se ahogaban en La Lobería, en Salinas. Su experiencia en el mar lo ayudó a lograr la proeza.

Mientras nadaba contra el fuerte oleaje de La Lobería, en el cantón Salinas, provincia de Santa Elena, Jairo puso en práctica todo lo aprendido en los nueve años que lleva practicando surf y bodyboard.

Cuando las olas retrocedían, él se dejaba arrastrar hacia altamar. Así se acercaba cada vez más a su objetivo: las dos personas que, en la distancia, luchaban por permanecer a flote.

El ecuatoriano Andrés Torres y la mexicana Jéssica Guzmán eran turistas, con poca experiencia en el mar. Minutos antes habían sido arrastrados por el oleaje y se encontraban a 500 metros de la orilla.

Ya estaban agotados y si no recibían ayuda pronto, se convertirían en parte de las estadísticas de ahogados en las costas del país.

Finalmente Jairo llegó hasta donde la pareja se aferraba a la vida. Con una tabla de surf de juguete, de esas que utilizan los niños para meterse al mar. El joven salinense de 25 años logró que Andrés y Jéssica resistieran hasta la llegada de una embarcación de la Armada del Ecuador, que los sacó del agua y los condujo a tierra firme.

El hecho ocurrió el 5 de enero y Jairo Marcelo Alay Guerrero lo recuerda con una sonrisa de satisfacción, pues sabe que le salvó la vida a la pareja.

Por eso no duda en agradecer a Dios por haberle dado la fuerza necesaria en ese momento crítico. Fuerza para nadar hasta donde estaban Andrés y Jéssica y para mantenerlos a flote por más de una hora, hasta el arribo de los marinos en medio de las difíciles condiciones del mar.

De lunes a viernes, el joven vive en la casa de uno de sus cinco hermanos en Guayaquil, pues estudia Ingeniería Agrónoma en la Universidad de Guayaquil.

Los fines de semana vuelve a su natal Salinas, donde reside con sus padres, Julio Alay Parrales y Reina Guerrero. En un mirador relató el rescate. (I)

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