Diez especies están en peligro de desaparecer por la deforestación

La importancia de los ejemplares endémicos se debe a que sin ellos se generará un desequilibrio propio del ecosistema y una afectación en la interacción. En Colombia fueron taladas 197.159 hectáreas de bosque natural.

La rana arlequín y el tití del Caquetá, que solo se encuentran en Colombia, corren el riesgo de desaparecer por la deforestación acelerada y el poco control de las autoridades de donde habitan.  

El Instituto Humboldt advirtió que esas solo son dos de las 10 especies amenazadas. En el análisis evaluaron los ejemplares endémicos o únicos en un territorio que no están salvaguardados.

Juan Manuel Ochoa, investigador de esa entidad, explicó que ahora están discutiendo una política de monitoreo y otra de conservación en áreas protegidas, para tener en cuenta esta información y tomar decisiones.

Según el estudio “Especies únicas de Colombia: baja cobertura en áreas protegidas y hábitats amenazados”, de las 151 especies endémicas de Colombia, entre 11% y 35% tienen poca presencia en las zonas de conservación.

Entre estas se encuentran anfibios como la rana dardo, rana arlequín, rana arlequín angelito y rana saltona, además de mamíferos como el tití del Caquetá y la zarigüeya delgada de Handley.

El proyecto científico reveló que de las 62.819 especies registradas (anfibios, aves, mamíferos, plantas, peces de agua dulce y reptiles), 8.803 son endémicas o especies únicas, lo que representa el 14%.

El impacto

La importancia de las especies endémicas se debe a que sin estas se genera un desequilibrio propio del ecosistema y una afectación en la interacción entre las diferentes especies.

De acuerdo con el experto, los especímenes endémicos son más propensos a desaparecer, debido a que cuando el área que habitan es pequeña, mayor es el riesgo.

La entidad señaló que no solo se trata de tener áreas protegidas de conservación, sino cómo se preserva esta fauna en paisajes productivos que tienen soja, aceite de palma y ganadería.

El académico advirtió que la deforestación está amenazando las zonas donde están estas especies. “Por eso hay un riesgo mayor de que corran peligro de extinguirse”.

Durante el 2018, en Colombia fueron deforestadas 197.159 hectáreas de bosque natural. La cifra supuso una reducción de 22.814 hectáreas con respecto a las 219.973 de 2017. “Este fenómeno lo que hace es perjudicar de una manera dramática la persistencia de todas las especies”.

La deforestación está empezando a verse en sitios que son poco conocidos y afecta a las especies que se encuentran registradas en los pies de montes.

El investigador detalló que tradicionalmente la deforestación está centrada en zonas donde hay gran variedad de especímenes endémicos. “Es una gran amenaza para la supervivencia de la diversidad ecológica”.

El Instituto Humboldt, dedicado a investigar la biodiversidad, identificó donde están. Se sumó a la información que tenía del territorio colombiano.

El Fondo Mundial para la Naturaleza precisó que la pérdida de biodiversidad es solo una de las señales de alarma de un planeta en peligro. Los impactos de la actividad humana son cada vez más visibles. “Entramos en una nueva época geológica generada por las acciones humanas”. (I)

Diez especies están en peligro de desaparecer por la deforestación

La importancia de los ejemplares endémicos se debe a que sin ellos se generará un desequilibrio propio del ecosistema y una afectación en la interacción. En Colombia fueron taladas 197.159 hectáreas de bosque natural.

La rana arlequín y el tití del Caquetá, que solo se encuentran en Colombia, corren el riesgo de desaparecer por la deforestación acelerada y el poco control de las autoridades de donde habitan.  

El Instituto Humboldt advirtió que esas solo son dos de las 10 especies amenazadas. En el análisis evaluaron los ejemplares endémicos o únicos en un territorio que no están salvaguardados.

Juan Manuel Ochoa, investigador de esa entidad, explicó que ahora están discutiendo una política de monitoreo y otra de conservación en áreas protegidas, para tener en cuenta esta información y tomar decisiones.

Según el estudio “Especies únicas de Colombia: baja cobertura en áreas protegidas y hábitats amenazados”, de las 151 especies endémicas de Colombia, entre 11% y 35% tienen poca presencia en las zonas de conservación.

Entre estas se encuentran anfibios como la rana dardo, rana arlequín, rana arlequín angelito y rana saltona, además de mamíferos como el tití del Caquetá y la zarigüeya delgada de Handley.

El proyecto científico reveló que de las 62.819 especies registradas (anfibios, aves, mamíferos, plantas, peces de agua dulce y reptiles), 8.803 son endémicas o especies únicas, lo que representa el 14%.

El impacto

La importancia de las especies endémicas se debe a que sin estas se genera un desequilibrio propio del ecosistema y una afectación en la interacción entre las diferentes especies.

De acuerdo con el experto, los especímenes endémicos son más propensos a desaparecer, debido a que cuando el área que habitan es pequeña, mayor es el riesgo.

La entidad señaló que no solo se trata de tener áreas protegidas de conservación, sino cómo se preserva esta fauna en paisajes productivos que tienen soja, aceite de palma y ganadería.

El académico advirtió que la deforestación está amenazando las zonas donde están estas especies. “Por eso hay un riesgo mayor de que corran peligro de extinguirse”.

Durante el 2018, en Colombia fueron deforestadas 197.159 hectáreas de bosque natural. La cifra supuso una reducción de 22.814 hectáreas con respecto a las 219.973 de 2017. “Este fenómeno lo que hace es perjudicar de una manera dramática la persistencia de todas las especies”.

La deforestación está empezando a verse en sitios que son poco conocidos y afecta a las especies que se encuentran registradas en los pies de montes.

El investigador detalló que tradicionalmente la deforestación está centrada en zonas donde hay gran variedad de especímenes endémicos. “Es una gran amenaza para la supervivencia de la diversidad ecológica”.

El Instituto Humboldt, dedicado a investigar la biodiversidad, identificó donde están. Se sumó a la información que tenía del territorio colombiano.

El Fondo Mundial para la Naturaleza precisó que la pérdida de biodiversidad es solo una de las señales de alarma de un planeta en peligro. Los impactos de la actividad humana son cada vez más visibles. “Entramos en una nueva época geológica generada por las acciones humanas”. (I)

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