Caravana de migrantes se disgrega en México

Fuerzas mexicanas disolvieron la caravana de migrantes que el sábado salió de Tapachula, estado de Chiapas, con el fin de llegar a Estados Unidos, informó ayer el abogado y activista Luis García Villagrán, que aseguró que “este Gobierno se volvió el perrero de Donald Trump”.


La caravana de casi 3.000 migrantes se disgregó bajo presión de fuerzas de seguridad, que agredieron a algunos de los extranjeros, según denunció el activista, mientras el Gobierno afirma que actuó con apego a los derechos humanos.


García dijo que cientos de miembros de las fuerzas federales detuvieron la víspera a 613 migrantes que avanzaban por la carretera costera de Chiapas y los devolvieron a la Estación Migratoria ‘Siglo XXI’, de donde habían partido unas 14 horas antes. Después de estar varados más de seis meses y cansados de los engorrosos procesos de migración, hombres, mujeres, niños y jóvenes salieron del parque central de Tapachula, en el estado suroriental de Chiapas, fronterizo con Guatemala, con las pocas pertenencias que los acompañan.


Los migrantes, la mayoría procedentes de El Salvador, Guatemala, Cuba, Haití, República Democrática del Congo, Angola y Camerún pasaron son problema el primer filtro de seguridad, ubicado en el puente Viva México.


Luis García Villagrán, señaló que los 613 detenidos eran solicitantes de refugio ante la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados, lo que les permitía transitar libremente por Chiapas.


“Nos cayeron como que hubiera una guerra, más bien hay una guerra sórdida acá. Llegaron unos 200 agentes, les mostramos que traían documentación y empezaron los jalones”, afirmó. Dijo temer “lo peor en un posible enfrentamiento” de migrantes y las fuerzas de seguridad”. (I)

Caravana de migrantes se disgrega en México

Fuerzas mexicanas disolvieron la caravana de migrantes que el sábado salió de Tapachula, estado de Chiapas, con el fin de llegar a Estados Unidos, informó ayer el abogado y activista Luis García Villagrán, que aseguró que “este Gobierno se volvió el perrero de Donald Trump”.


La caravana de casi 3.000 migrantes se disgregó bajo presión de fuerzas de seguridad, que agredieron a algunos de los extranjeros, según denunció el activista, mientras el Gobierno afirma que actuó con apego a los derechos humanos.


García dijo que cientos de miembros de las fuerzas federales detuvieron la víspera a 613 migrantes que avanzaban por la carretera costera de Chiapas y los devolvieron a la Estación Migratoria ‘Siglo XXI’, de donde habían partido unas 14 horas antes. Después de estar varados más de seis meses y cansados de los engorrosos procesos de migración, hombres, mujeres, niños y jóvenes salieron del parque central de Tapachula, en el estado suroriental de Chiapas, fronterizo con Guatemala, con las pocas pertenencias que los acompañan.


Los migrantes, la mayoría procedentes de El Salvador, Guatemala, Cuba, Haití, República Democrática del Congo, Angola y Camerún pasaron son problema el primer filtro de seguridad, ubicado en el puente Viva México.


Luis García Villagrán, señaló que los 613 detenidos eran solicitantes de refugio ante la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados, lo que les permitía transitar libremente por Chiapas.


“Nos cayeron como que hubiera una guerra, más bien hay una guerra sórdida acá. Llegaron unos 200 agentes, les mostramos que traían documentación y empezaron los jalones”, afirmó. Dijo temer “lo peor en un posible enfrentamiento” de migrantes y las fuerzas de seguridad”. (I)

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