Barry se convierte en un huracán

Así estaban ayer los fuertes vientos provocados por el paso del huracán Barry, en Luisiana, Estados Unidos.
FOTO: Tomada de france24

Tras tocar tierra en la costa sur de Luisiana, Estados Unidos, los vientos han alcanzado los 120 kilómetros por hora y mantiene en alerta a las autoridades.

Barry aumentó su potencia. Tras tocar tierra en la costa del sur de Luisiana, Estados Unidos, la tormenta tropical que mantiene encendidas las alarmas de las autoridades se convirtió en huracán.

En su más reciente reporte, el Centro Nacional de Huracanes, NHC, advirtió que se esperan inundaciones graves como consecuencia de las lluvias y el registro de una marejada ciclónica luego de su transformación en huracán de categoría uno en la escala Saffir-Simpson.

Ante la llegada de Barry, que se desplaza a seis millas por hora, los habitantes del sur de Luisiana temen el desbordamiento del caudal del río Misisipi, que ya se muestra crecido, así como de estragos similares a los generados en 2005 por el devastador paso del huracán Katrina.

Con sacos de arena y listones de madera para proteger los cristales de las ventanas, brigadas ciudadanas empezaron los operativos de prevención. Sin embargo, en las últimas horas de ayer las lluvias impidieron el progreso de las labores en Nueva Orleans, donde el nivel del Misisipi ha aumentado más de 4,8 metros sobre el índice normal para esta época.

Según los pronósticos, se espera que Barry continúe desplazándose hacia el centro de Luisiana hasta alcanzar el norte durante la mañana de hoy y que, posteriormente, se debilite hasta llegar a escala de depresión tropical. (I)

Barry se convierte en un huracán

Así estaban ayer los fuertes vientos provocados por el paso del huracán Barry, en Luisiana, Estados Unidos.
FOTO: Tomada de france24

Tras tocar tierra en la costa sur de Luisiana, Estados Unidos, los vientos han alcanzado los 120 kilómetros por hora y mantiene en alerta a las autoridades.

Barry aumentó su potencia. Tras tocar tierra en la costa del sur de Luisiana, Estados Unidos, la tormenta tropical que mantiene encendidas las alarmas de las autoridades se convirtió en huracán.

En su más reciente reporte, el Centro Nacional de Huracanes, NHC, advirtió que se esperan inundaciones graves como consecuencia de las lluvias y el registro de una marejada ciclónica luego de su transformación en huracán de categoría uno en la escala Saffir-Simpson.

Ante la llegada de Barry, que se desplaza a seis millas por hora, los habitantes del sur de Luisiana temen el desbordamiento del caudal del río Misisipi, que ya se muestra crecido, así como de estragos similares a los generados en 2005 por el devastador paso del huracán Katrina.

Con sacos de arena y listones de madera para proteger los cristales de las ventanas, brigadas ciudadanas empezaron los operativos de prevención. Sin embargo, en las últimas horas de ayer las lluvias impidieron el progreso de las labores en Nueva Orleans, donde el nivel del Misisipi ha aumentado más de 4,8 metros sobre el índice normal para esta época.

Según los pronósticos, se espera que Barry continúe desplazándose hacia el centro de Luisiana hasta alcanzar el norte durante la mañana de hoy y que, posteriormente, se debilite hasta llegar a escala de depresión tropical. (I)