Alimentación sana en escolares

Foto cortesía.

A la hora de armar la lonchera para los pequeños que han retornado a clases se deben priorizar los alimentos enteros o reales.
pixabay


Con el retorno a clases  los más pequeños del hogar retomarán algunas actividades o empezarán a realizar nuevas. Unos son más activos que otros, son delgados o con sobrepeso o puede que estén por debajo de su peso normal, estos detalles son muy importantes para conocer qué elementos se requieren para tener buena salud.


Jestin Quiroz, nutricionista, aconseja que la acción de escoger bien los nutrientes debe darse desde el desayuno con alimentos importantes, no solo ver el aspecto calórico o energético, se debe tomar en cuenta el hecho de evaluar a cada menor de edad y conocer más de la calidad de la comida. “Ellos (los niños) deben comer cada día vegetales, lácteos, frutas e  hidratos de carbono de buena procedencia.  Me refiero a alimentos reales”, afirma Quiroz.


A decir del experto, los alimentos reales o primarios son lo mejor,  “si le doy vitaminas deben venir de forma directa y no de un suplemento, es mejor dar la fruta y masticarla, no un jugo; es mejor ingerir la materia prima y no los derivados de mala calidad a los que, en su mayoría les ponemos azúcar”, afirma.


Para un padre de familia que cuenta con niños pequeños y van por primera vez a la escuela hay que ser más prácticos y hacer las cosas fáciles; se les puede enviar  huevos  cortados, uvas sin semillas que son de fácil digestión, un día pan y al otro unas papas hervidas. Pero, también hay que tomar en cuenta que la lonchera se debe programar en función de lo que le apetezca al niño.  Lo que no se debe llevar son alimentos llenos de azúcar, como los cereales que por su forma y color pueden ser vistosos pero llenos de  este elemento; mejor sería mandar una papilla de frutas o frutita en trozos y pedacitos de queso.  


De acuerdo a la región en que se vive se puede seleccionar el alimento que da la tierra, por ejemplo en la Sierra hay mayor variedad de tubérculos que por el clima frío son más consumidos como melloco, papas, mote; estos y otros cereales  de buena precedencia aportan energía al niño y mejoran la digestión. Por ellos lo ideal siempre es comer materias primas tangibles, ver lo que se come y evitar los procesados. Si en un caso se manda un sánduche lo mejor es que sea con filete de pollo y nunca jamón, eso ya involucra químicos.


Los niños deben comer alimentos de buena procedencia como un adulto, el pequeño está creciendo. Hay casos en que un menor puede ser vegetariano y no es problema mayor, el problema estaría en que no se le brinde variedad y calidad, para este caso lo mejor es tener  el seguimiento de un nutricionista. (I)
Muchos prefieren productos orgánicos, a decir del especialista, estos no tienen mayor diferencia con los cultivados de manera tradicional y varían en su costo.
pixabay


Alimentación sana en escolares

Foto cortesía.

A la hora de armar la lonchera para los pequeños que han retornado a clases se deben priorizar los alimentos enteros o reales.
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Con el retorno a clases  los más pequeños del hogar retomarán algunas actividades o empezarán a realizar nuevas. Unos son más activos que otros, son delgados o con sobrepeso o puede que estén por debajo de su peso normal, estos detalles son muy importantes para conocer qué elementos se requieren para tener buena salud.


Jestin Quiroz, nutricionista, aconseja que la acción de escoger bien los nutrientes debe darse desde el desayuno con alimentos importantes, no solo ver el aspecto calórico o energético, se debe tomar en cuenta el hecho de evaluar a cada menor de edad y conocer más de la calidad de la comida. “Ellos (los niños) deben comer cada día vegetales, lácteos, frutas e  hidratos de carbono de buena procedencia.  Me refiero a alimentos reales”, afirma Quiroz.


A decir del experto, los alimentos reales o primarios son lo mejor,  “si le doy vitaminas deben venir de forma directa y no de un suplemento, es mejor dar la fruta y masticarla, no un jugo; es mejor ingerir la materia prima y no los derivados de mala calidad a los que, en su mayoría les ponemos azúcar”, afirma.


Para un padre de familia que cuenta con niños pequeños y van por primera vez a la escuela hay que ser más prácticos y hacer las cosas fáciles; se les puede enviar  huevos  cortados, uvas sin semillas que son de fácil digestión, un día pan y al otro unas papas hervidas. Pero, también hay que tomar en cuenta que la lonchera se debe programar en función de lo que le apetezca al niño.  Lo que no se debe llevar son alimentos llenos de azúcar, como los cereales que por su forma y color pueden ser vistosos pero llenos de  este elemento; mejor sería mandar una papilla de frutas o frutita en trozos y pedacitos de queso.  


De acuerdo a la región en que se vive se puede seleccionar el alimento que da la tierra, por ejemplo en la Sierra hay mayor variedad de tubérculos que por el clima frío son más consumidos como melloco, papas, mote; estos y otros cereales  de buena precedencia aportan energía al niño y mejoran la digestión. Por ellos lo ideal siempre es comer materias primas tangibles, ver lo que se come y evitar los procesados. Si en un caso se manda un sánduche lo mejor es que sea con filete de pollo y nunca jamón, eso ya involucra químicos.


Los niños deben comer alimentos de buena procedencia como un adulto, el pequeño está creciendo. Hay casos en que un menor puede ser vegetariano y no es problema mayor, el problema estaría en que no se le brinde variedad y calidad, para este caso lo mejor es tener  el seguimiento de un nutricionista. (I)
Muchos prefieren productos orgánicos, a decir del especialista, estos no tienen mayor diferencia con los cultivados de manera tradicional y varían en su costo.
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