Ciudad no apta para ciclistas

Cuenca es una ciudad que todavía ofrece pocas posibilidades de movilidad alternativa, sobre todo para el uso de bicicletas. Los principales problemas de movilizarse en vehículos no motorizados son el miedo a los accidentes y la inseguridad, según los resultados preliminares del programa Pies y Pedales, del grupo de investigación en ciudades sustentables de la Universidad de Cuenca, LlactaLab. A esto se suma la contaminación por el humo de los buses.

Esta situación provoca que solamente alrededor de un tres por ciento de los cuencanos utilice la bicicleta para movilizarse, mientras que el 60 por ciento lo hace en automotores, según la Empresa Municipal de Movilidad Tránsito y Transporte, EMOV.

La ciudad todavía tiene una deuda pendiente con quienes utilizan bicicletas como medio de transporte y no solamente como recreación, pues la construcción de ciclovías -que disminuyen los números de accidentes al darles una vía exclusiva- es mínimo. La única ciclovía que estará lista dentro de poco es la de la avenida Ordóñez Lasso, arteria vial que es reconstruida por el Ministerio de Transporte y Obras Públicas.

El programa de bicicleta pública, que permitirá alquilar más de 200 bicicletas en 28 estaciones para el traslado en el centro de la ciudad, quedó en espera desde el inicio de la actual administración y no se ha retomado a pesar de que ya cuenta con estudios.

Es destacable que las instituciones públicas incentiven el uso de la bicicleta en Cuenca, pero es necesario que la ciudad brinde las condiciones para hacerlo, sobre todo con más seguridad para los ciclistas, vías adecuadas, menos contaminación, espacios para estacionar las bicicletas, incentivos para quienes usan este medio alternativo y el respeto por parte de quienes manejan automotores. (O) 

Ciudad no apta para ciclistas

Cuenca es una ciudad que todavía ofrece pocas posibilidades de movilidad alternativa, sobre todo para el uso de bicicletas. Los principales problemas de movilizarse en vehículos no motorizados son el miedo a los accidentes y la inseguridad, según los resultados preliminares del programa Pies y Pedales, del grupo de investigación en ciudades sustentables de la Universidad de Cuenca, LlactaLab. A esto se suma la contaminación por el humo de los buses.

Esta situación provoca que solamente alrededor de un tres por ciento de los cuencanos utilice la bicicleta para movilizarse, mientras que el 60 por ciento lo hace en automotores, según la Empresa Municipal de Movilidad Tránsito y Transporte, EMOV.

La ciudad todavía tiene una deuda pendiente con quienes utilizan bicicletas como medio de transporte y no solamente como recreación, pues la construcción de ciclovías -que disminuyen los números de accidentes al darles una vía exclusiva- es mínimo. La única ciclovía que estará lista dentro de poco es la de la avenida Ordóñez Lasso, arteria vial que es reconstruida por el Ministerio de Transporte y Obras Públicas.

El programa de bicicleta pública, que permitirá alquilar más de 200 bicicletas en 28 estaciones para el traslado en el centro de la ciudad, quedó en espera desde el inicio de la actual administración y no se ha retomado a pesar de que ya cuenta con estudios.

Es destacable que las instituciones públicas incentiven el uso de la bicicleta en Cuenca, pero es necesario que la ciudad brinde las condiciones para hacerlo, sobre todo con más seguridad para los ciclistas, vías adecuadas, menos contaminación, espacios para estacionar las bicicletas, incentivos para quienes usan este medio alternativo y el respeto por parte de quienes manejan automotores. (O)