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Homenajes y críticas  en desfiles en el sambódromo

Las garotas bailaron al son de la samba. EFE
Las garotas bailaron al son de la samba. EFE

Río de Janeiro, EFE. Una presentación en homenaje a China, a su cultura, a sus invenciones y a sus tradiciones, dio inicio a la primera noche de los tradicionales desfiles de las escuelas de samba del llamado Grupo Especial de Río de Janeiro, la principal atracción del carnaval carioca.

El homenaje fue rendido por Imperio Serrano, una de las escuelas de samba más tradicionales de esta ciudad brasileña y que ha vencido varias veces el considerado mayor espectáculo del mundo al aire libre, pero que desde 2010, tras ser descendida de categoría, no se presentaba entre los grupos considerados como de primera categoría.

Esta escuela, con sede en Madureira, un barrio en la zona norte de Río de Janeiro, decidió regresar al grupo de élite con un homenaje a otro imperio, el chino, en un intento de volver a brillar en el sambódromo y de permanecer en la primera división.

La escuela, con 3.500 integrantes, llevó a la avenida carrozas con templos budistas, enormes dragones chinos y un gigantesco abanico.

Imperio Serrano fue la primera de las siete escuelas del Grupo Especial en desfilar en la noche del domingo en el sambódromo. Otras seis escuelas lo hicieron la madrugada de ayer.

Cada una, con entre 3.500 y 5.000 integrantes, entre músicos, bailarines y figuras destacadas, todos usando espectaculares disfraces, tienen entre 65 y 75 minutos para atravesar los 700 metros del sambódromo, una pasarela en la avenida Marqués de Sapucaí rodeada por tribunas con capacidad para 75.0000 espectadores. 

Reclamos

No obstante, el mito según el cual los brasileños aprovechan el Carnaval para olvidar todos sus males, fue derribada por las escuelas de samba del Grupo Especial, que, en su primera noche de desfiles en el sambódromo, criticaron duramente a autoridades y abordaron problemas del país.

La escuela Paraíso de Tuiuti, con un desfile titulado ‘Mi Dios, mi Dios, ¿está extinta la esclavitud?”, denunció el prejuicio y los problemas que aún sufren los negros en Brasil, pese a ser mayoría de la población, exactamente 130 años después de la firma de la ley que abolió la esclavitud.

Esta escuela llevó al sambódromo una enorme carroza, representando un moderno navío negrero en el que el presidente de Brasil, vestido de vampiro, en una clara referencia a Michel Temer, comanda reformas neoliberales que violan los derechos de los trabajadores.

Y Mangueira, la sexta de las siete que desfilaron, aludió directamente a la crisis económica del país, que el año pasado comenzó a recuperarse de la recesión más profunda en varias décadas, y a los consecuentes problemas de financiación de las propias escuelas y del Carnaval. (I)  

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