Las deidades del pueblo afro

No solo les quitaron la libertad. A los esclavos africanos, quienes fueron traídos al Ecuador por los colonos, les impusieron una nueva lengua, los evangelizaron y quisieron que olvidaran sus creencias y su fe en las deidades de la  religión Yoruba, pero no pudieron y el legado afroecuatoriano permanece.
La deidades tienen su sincretismo en las imágenes religiosas católicas. Archivo

A la fecha, los afroecuatorianos conservan su creencia en Yemanyá, Eleggua y Oshun. Sus ancestros eran astutos y, para evitar ser azotados, acusados de herejes o de brujos, aplicaron el sincretismo, "combinación de distintas teorías, actitud u opiniones", según apunta la Real Academia de la Lengua Española.

Así que, cada vez que los españoles celebraban a sus santos y a sus ángeles, ellos también lo hacían, pero en su corazón y pensamientos veneraban a sus propios dioses.

La Virgen de las Mercedes representa a Yemanyá; San Antonio o el Santo Niño de Atoche es igual a Eleggua; y la Virgen del Carmen, patrona de las aguas, es Oshun.

María de Lourdes Valencia vive en Esmeraldas y practica el catolicismo, pero siempre tiene en su corazón y oraciones a las deidades de su pueblo. Para alabarlos cantan arrullos y también alabados.

“Es una manera de rescatar nuestra ancestralidad, de recordar nuestra raíces”, agrega Valencia, quien celebró ayer la fiesta de la Virgen del Carmen que se conmemora el 16 de julio en todo el mundo.

En Esmeraldas cada familia monta su altar, lo adornan con flores, velas y luces. Empiezan a venerar a la Virgen la noche del 15, para amanecer el 16. Los grupos de música tradicional afroecuatoriana tocan sus marimbas, tambores y entonan sus décimas y otros ritmos originales del pueblo afro.

  Las solteronas

El día de San Antonio se celebra cada 13 de junio. Para los afroecuatorianos es el día de Eleggua y las chicas del pueblo afro aprovechan para pedirle un novio. En la época de la colonia se metían en una casa abandonada, se ponían vestidos y turbantes.

Empezaban a cantar y pedirle un novio a San Antonio. La iglesia lo prohibió y a las que encontraban en las iglesias las acusaban de brujas, por lo que las mujeres fueron abandonando esta costumbre.

“Las mujeres le seguimos pidiendo marido, pero abandonamos el ritual”, explica Valencia.

  Teoría

En el libro de Religiosidad afroecuatoriana de Jhon Antón Sánchez, el autor plantea que la historia de este pueblo ha estado marcado por el racismo y la pobreza, a lo largo del siglo XX, y ellos han tenido que luchar contra esto.

En el texto agrega que, en el siglo XXI, reivindican sus derechos ciudadanos, sociales, económicos, políticos, territoriales y culturales. La Constitución Política de 2008 y el marco general de derechos colectivos, consagrados en los artículos 57 y 58, se han convertido en el principal instrumento garante de sus derechos.

El libro concluye que este contexto particular en que se desenvuelve la historia y la lucha de los afroecuatorianos se enmarca dentro de la interculturalidad que no solamente reconoce el derecho a la diversidad étnica y cultural de los pueblos, sino también a conservar sus creencias. (EPA) (F)