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Eduardo Malo: Trayectoria en el que hacer cuencano

Pese a estar jubilado, Eduardo Malo continúa desempeñando funciones dentro de su empresas.  EL TIEMPO
Pese a estar jubilado, Eduardo Malo continúa desempeñando funciones dentro de su empresas. EL TIEMPO

Político, comerciante, empresario y voluntariado social son algunos de los roles que Eduardo Malo Abad ha desempeñado, en más de 50 años, dentro de diversos ámbitos en la construcción de una Cuenca emprendedora y pujante en su economía.

El año de 1968 fue cuando este cuencano visionario inició sus actividades como empresario, en el sector privado, con una empresa comercializadora de productos químicos.
Sin embargo, tuvo un breve paso por la política local y nacional. Durante la alcaldía de Pedro Córdova, fue nombrado como primer concejal y en la presidencia de León Fébres Cordero, fue diputado alterno de Francisco Huerta Montalvo por el partido Demócrata.


Tras estas dos actuaciones públicas, Malo tomó la decisión de alejarse por completo de la palestra y se dedicó a proyectos privados y a causas sociales, este último aspecto es el que más ha disfrutado.
“He pertenecido a muchas organizaciones de ayuda social y fundé otras más en Cuenca. Me ha dado mucha satisfacción el poder ayudar a personas que tienen necesidades reales. Esto surgió a raíz de haber pertenecido al Club Rotario, donde fui presidente por dos ocasiones”, comentó Malo.

Comercio
Fue presidente de la Cámara de Comercio de Cuenca por cinco períodos, donde su mayor logró fue la construcción del edificio donde hasta la fecha funciona esta entidad. También fue presidente de la Cámara de Comercio Ecuatoriana Americana de Cuenca.
Malo, además, fue colaborador de diversas entidades financieras y, a la fecha, desempeña como presidente de la Cooperativa de Ahorro y Crédito Alfonso Jaramillo, CAJA, desde hace 26 años.
“A esta última institución he entregado gran parte de mi vida y considero que he logrado ser parte de grandes hitos de CAJA. He sido testigo de su crecimiento y del rol que ha desempeñado dentro de la economía local”, comentó Malo.
Además, acotó que gran parte de su vida se ha dedicado a múltiples entidades y causas, y que su mayor satisfacción es saber que “colaborar con quienes más lo necesitan es más importante que llevarse glorias personales”.

Empresario
Fundó una empresa de comercialización de productos electrónicos, y, en el año de 1978, fundó su empresa de venta y distribución de productos químicos y que a la fecha es dirigida por la segunda generación de la familia Malo Torres.
“Con mucho esfuerzo y dedicación he logrado sacar a flote a mi empresa. Ahora me da mucha alegría ver a mis hijos que se desarrollan dentro de la misma línea. Sé que son las mejores manos las que ahora la sacan adelante”, comentó Malo.
Sus hijos Eduardo, Fabiola, Johana y María Cristina son quienes se encuentran, actualmente, al frente de Suproquin. Fabiola explicó que el mejor legado y enseñanza que le pudo compartir su padre fue la rectitud en sus acciones y siempre trabajar en beneficio de los demás.
“A mis 50 años puedo decir que mi padre ha sido el mejor. Sus consejos han sido fundamentales para afrontar la vida. La solución de problemas ha sido su fuerte y eso nos transmitió y ahora lo comparte con sus nietos también”, comentó Fabiola.
Sin embargo, pese a que Malo ya se encuentra jubilado, no deja de lado su dedicación diaria a las actividades dentro de Suproquim.

Familia
Eduardo Malo destaca que en este tiempo de trayectoria ha sido fundamental el apoyo y la compañía de su esposa Lía Torres. “Creo que para ser una persona de éxito, no es suficiente ir bien en los negocio, más bien, la unión de la familia es la felicidad del ser humano”, reseñó.
Como experiencia personal compartió que, al menos, un día a la semana lo dedica, exclusivamente, a su esposa, hijos, nietos y bisnietos. (CLP) (I)

Cuenca. 

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