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Sobre cuentos y un microscopio gigante

Foto: Juan Francisco Morejón
Foto: Juan Francisco Morejón

Cuenca. Estamos muy acostumbrados a predicar un discurso en el que no creemos. No cortemos los árboles, cuidemos el planeta, no botemos basura, paren la contaminación, cuida a los animales en peligro de extinción, reciclemos, ahorremos el agua.

Pero desperdiciamos el papel con el menor garabato, andamos en grandes autos, en las reuniones utilizamos platos descartables para no lavar, encerramos en zoológicos a los osos de anteojos y rinocerontes, se daña una máquina y la botamos a la basura, nos bañamos 47 minutos sin pelo y jugamos carnaval todos los febreros.

Y de pronto, nos encontramos con un cuento. Y con un científico al que le gustan los cuentos, y él transforma esos cuentos en ciencia.

“Estaba obligado a quedarse, a permanecer acompañado apenas por recuerdos. Quería vengarse de aquella región maldita, de ese infierno verde que le arrebatara el amor y los sueños (…) Y en su impotencia descubrió que no conocía tan bien la selva como para poder odiarla.”  - Luis Sepúlveda.

‘Un Armazón Ecocrítico para el Contexto Andino: Cuestionando Dogmas para el Manejo Ambiental’, es un artículo creado por Gustavo Chacón, que busca crear conciencia sobre la deforestación mediante las metáforas del libro “Un viejo que leía historias de amor” de Luis Sepúlveda.

Este trabajo se desarrolló a partir de la idea de que todas las familias viven y dependen de la naturaleza, y sin embargo la estamos destruyendo. Entonces, tras investigar cuál es la mejor forma de llegar a un público que no practica lo que predica, decidieron atacar por medio del entretenimiento: extraer la ciencia que llevan dentro un montón de libros y películas.

Al examinar mucho material cinematográfico y literario que tenía mensajes de amor a la naturaleza y la conservación de la misma, Gustavo, junto a un grupo de investigadores, desarrollaron una materia denominada 'Ecocrítica', que se fundamenta en identificar y extraer los mensajes que los cuentos y las películas transmiten sobre el cuidado y amor hacia la naturaleza.

La novela que este investigador utilizó esta vez para desarrollar su artículo está construida de ocho capítulos, los cuales son protagonizados por Antonio José Bolívar Proaño, quien vive en un pueblo imaginario llamado El Idilio, en la región amazónica de la cultura Shuar. Su historia relata la convivencia con los indios, su travesía aprendiendo a vivir en la selva, pero sobre todo aprendiendo a respetarla.

Uno de los mensajes principales que Gustavo intenta transmitir por medio de su investigación es que transformar la biofobia (terror de la convivencia con animales y seres vivos) en biofilia (amor a la vida y a lo vivo) es la clave para comprender y querer cada vez más a la naturaleza; pues si conocemos la función que cada ser vivo desempeña en su entorno, llegaremos a apreciar lo que ese ser vivo es y lo que hace, y no lo destruiremos.

De la misma manera, el autor de esta investigación manifiesta que las películas son un excelente medio para conocer que muchos animales y plantas son inofensivos, pero por su apariencia rechazados; entonces se espera que, al verlos fuera de las pantallas, la gente no se escandalice, sino que sepa que estos son parte fundamental de un ciclo de ecosistema y se respete la función de los mismos en la naturaleza.

El fondo del estudio

“Los bosques, los pastizales, los lagos, las lagunas, los campos agrícolas, etc., se ven muy influenciados por las ciudades, pero en el interior de las ciudades no nos damos cuenta de eso”, manifiesta Chacón, y menciona algunas intenciones profundas que quiere transmitir a partir de su investigación.

La primera intención es rescatar la idea que los seres humanos somos 100 por ciento naturales y que las sociedades y la cultura son solo algunos de los factores que afectan para desnaturalizarnos, es decir, para convertirnos en seres cada vez más dependientes de lo artificial, más plásticos y menos humanos; y que en la conciencia de la gente vuelva a nacer una rama que se preocupe por cuidar lo que somos y lo que vamos a ser siempre: naturaleza en su más pura expresión.

La segunda intención es hacer que los lectores puedan darse cuenta que el análisis de la cinematografía y de las obras literarias se realizaron desde un contexto histórico y sistémico, y partiendo de eso, se concluye que lo que dicen las novelas y los cuentos no está del todo alejado de lo real. Que, por ejemplo, la deforestación y contaminación que sufre actualmente nuestra Amazonía no es algo que nació, creció y se desarrolló en la Amazonía; es una situación que se deriva de la condición tan agravada de los Andes ecuatorianos, según los antecedentes históricos, que podemos encontrar en una variedad de libros y películas que nos lo demuestran.

Y por último, la tercera intención del trabajo de Gustavo es informar y concienciar a la gente de que la economía clásica está obsoleta, y que la idea de un rediseño de un modelo económico que tenga que involucrarse mucho más con los recursos naturales es una iniciativa que necesita ser desarrollada de manera urgente. (I)  

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