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El profundo discurso de dos niños ganadores de Salón de Pintura

 Arte  | Ambos ganaron el primer premio nacional infantil de la Casa de la Cultura
Arte | Ambos ganaron el primer premio nacional infantil de la Casa de la Cultura

Felipe Andrés Montalvo Matovelle y Sebastián Alejandro Chiqui Coronel, dos niños de nueve años que se conocieron gracias a una de sus pasiones, la pintura.


La motivación sería el principal móvil para ganar, por primera vez para Cuenca, el primer premio del Salón Nacional de Pintura Carlos Rodríguez.
Ambos formaron parte del ‘Semillero de Artistas’, una colonia vacacional en la que, incluso, crearon un trabajo al que titularon ‘Titanic’, que fue dibujado por Montalvo y pintado por Chiqui. Ambos recibirán premios por participar en dos categorías distintas.

Naturaleza
Felipe Montalvo ganó con la pintura titulada ‘No destruyamos la naturaleza’, una obra que refleja su interés por el cuidado del medioambiente. Esto se debe, entre otras cosas, a que suele acudir con su padre al Cajas, donde disfruta de los paisajes naturales.


Además, “tiene la conciencia despierta” asegura su madre, Andrea Matovelle, con quien mantiene profundas conversaciones sobre los problemas sociales.
Felipe explica que el cuadro que pintó para el Salón Nacional es el rostro de un indígena amazónico ecuatoriano, a quien, en lugar de una corona de plumas sobre su cabeza, le colocó la representación de la industria y sus consecuencias contaminantes.


En lugar de las delicadas barbillas de la pluma, pintó gran cantidad de humo emanado de gigantes chimeneas industriales.
“Son las cosas malas que hace el ser humano y que le afectan”, agregó Felipe, “y el indígena tiene la cara triste”, complementa el pintor.
Aquella pintura fue producto de la inspiración, lograda durante una clase en la plaza de El Otorongo, donde intercambió criterios con su maestro Enrique Núñez.
Pero, al parecer, el arte es herencia familiar, revela su madre, quien detalló que los tíos y abuelo de su hijo gustan del manejo de los pinceles.


Aunque su sueño es convertirse en chef, para llenar con creativos lienzos las paredes de su restaurante, ve la posibilidad de dedicarse también a la pintura.
Mientras tanto, disfruta de la vida, del deporte, de paseos a lugares como el Museo Pumapungo, en donde aprende detalles de la cultura y la naturaleza.
En su casa, hay un cajón de arte, que cada día espera ser abierto para que Felipe descubra nuevas obras que plasma con su pincel.

Etnias
Sebastián Chiqui tiene antecedentes artísticos gracias a que, su padre tiene habilidad para el dibujo. Sebastián ganó el primer premio en la categoría 9 a 11 años, con la pintura titulada ‘Todas las etnias del Ecuador’.
En lo que quizá se concibe como un autorretrato, Sebastián incluye “todas las etnias del país (…) pues todos somos la misma persona”. Se trata de un rostro que se divide en colores, como representación de cada una de las personas que conforman estos grupos étnicos.


Sebastián siente que existe un rechazo por las personas “diferentes”, algo que no considera justo. Esto lo aprendió de su madre, Karina Coronel, quien es profesora de primaria, durante conversaciones que mantienen en su casa.
A Sebastián no le gusta la desigualdad, ni el rechazo a otros amigos, por lo que, a veces, prefiere aislarse y evitar a compañeros agresivos. Su madre dice que una de sus características es ser respetuoso, que gusta de los animales y de la naturaleza. Nunca formó parte de una academia de arte, y esta es la primera vez que participa en un certamen de pintura. Para sus obras, prefiere las temperas; sin embargo para la pintura con la que ganó utilizó tinta china.


Aparentemente, tiene madera para el arte, pues la plastilina también es una materia prima de la que se sirve para crear. Junto a su primo, Matías Heras, moldea este material creando dinosaurios, humanos y otros animales, apoyado únicamente de sus manos.


Su madre dice que es perfeccionista, que le da por desarmar y repetir, por varias veces, las obras que se plantea.
Ambas madres apoyarán para que el desarrollo de sus hijos sea el mejor. Las dos coinciden en la necesidad de darle relieve al arte, como una forma de vida en casa y en las instituciones educativas. (FCS) (F)+

Cuenca.

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