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Plan Nacional del Libro y la Lectura en Ecuador: leer por placer y no por obligación

El escritor Edgar Allan García es el director del Plan Nacional del Libro y la Lectura. Foto: Micaela Ayala V./Andes
El escritor Edgar Allan García es el director del Plan Nacional del Libro y la Lectura. Foto: Micaela Ayala V./Andes

Con el objetivo de devolver un derecho ciudadano conculcado durante décadas, el Ministerio de Cultura de Ecuador en conjunto con el Ministerio de Educación y la Cancillería lanzaron la semana pasada el “Plan Nacional de promoción del Libro y la Lectura José de la Cuadra” con el cual se pretende incentivar que los ciudadanos lean por placer y no por obligación.


Según el Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe, los ecuatorianos leen apenas medio libro al año, un dato un poco incierto para el escritor y director del Plan de Lectura, Edgar Allan García, quien asegura que en el país se lee más por obligación que por placer, algo que quieren cambiar con la ejecución de este nuevo plan.

“Tenemos un estudio del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) que dice que los ecuatorianos entre el 65% y 85% leen, pero este es un dato engañoso porque se trata de una lectura instrumental, esto quiere decir que es una lectura obligatoria, académica, en la escuela, los colegios, las universidades, los posgrados y de lo que se trata es que los ecuatorianos lean por su propio interés, con total libertad, aquello que más les gusta y en la medida que quieran”, señaló García en entrevista con Andes.

El plan contempla la implementación de una red de bibliotecas a lo largo de todo el país y el enriquecimiento de las ya existentes, fortalecer el fondo bibliográfico de colegios, escuelas y  universidades y formar a mediadores de lectura para que atiendan en esas bibliotecas.

“Esas bibliotecas queremos que estén llenas de la comunidad y que estén llenas de los 'cuenta cuentos', de unos bibliotecarios que realmente estén empapados en su papel y que puedan atraer a las personas hacia una lectura lúdica y libre”, aseguró el escritor.

Para escoger a estos bibliotecarios se realizarán seminarios para las personas que estén interesadas en fomentar la lectura en  las comunidades y los barrios. Además se apoyará en la construcción de la carrera de Bibliotecología en las universidades del país para que existan más especialistas en esta área.

Todo esto con la intención de que el hábito de lectura no inicie cuando los niños ingresan a la escuela sino fomentarlo cuando los niños todavía están en el vientre de sus madres para que la lectura se convierta en un hecho cotidiano, permanente y sistemático.

“Queremos concientizar a las madres ecuatorianas a que les lean a sus hijos cuando todavía están en sus vientres, y les sigan leyendo en sus primeros días, semanas, meses, años. De tal manera que cuando ese niño llegue a los primeros años de escuela ya tenga un amor hacia esas historias y esos poemas  que han ido aprendiendo a lo largo de su corta vida a través de su abuela, de su abuelo, de su madre y de las personas que le rodean”, dijo.

Es por ello que no considera que un Plan Nacional de Lectura pueda triunfar si se vuelve solamente institucional, así que la idea es que cada ciudadano se empodere, se responsabilice, que lea a sus hijos, a la gente que le rodea, que pueda leer en voz alta, que participen de una ola que va a beneficiar a todos.

En cuanto a la inversión, García explicó que han pedido un poco más de 40 millones para los 4 años de gobierno. “Hay quienes al no entender la dimensión del Plan piensan que es demasiado, nosotros pensamos que es lo mínimo porque implica muchísimos gastos y muchísimas publicaciones, información, mover gente en todo el país”, dijo.

El plan en sí empezaría a funcionar en 2018 después de que la Secretaría Nacional de Planificación y Desarrollo (Senplades) destine los recursos. En estos últimos meses del año 2017 se va a arrancar con una campaña publicitaria y las primeras publicaciones que se harán con los fondos con los que se cuenta al momento, entre estos los tres millones de dólares que el Banco de Desarrollo del Ecuador entregó al Ministerio de Cultura para promocionar este plan, además la Feria Internacional del Libro de Quito (2017) y los fondos concursables.

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La lectura se fomentará en espacios públicos y privados. Foto: Andes/Archivo

En cuanto a la publicación de libros, García dijo que no se trata de publicar por publicar y que no se puede dejar de lado los distintos soportes que existen ahora como los e-books, los audiolibros, los libros en braile. Asimismo, se pueden utilizar las redes sociales como parte de la estrategia para este programa a fin de que, por ejemplo, lleguen a las personas pequeños cuentos a través de sus celulares.

También se sumarán voluntarios universitarios que leerán en las plazas, hospitales, centros carcelarios y buses y en las radios comunitarias se fomentará la lectura a través de programas en los que se lean libros y se permita la llamada de personas para que cuenten qué libro están leyendo y qué les parece.

Se crearán estrategias con gobiernos autónomos descentralizados, instituciones educativas y casas de la cultura para fomentar la lectura y se crearán ferias regionales del libro en las que haya autores locales, ecuatorianos y algunos extranjeros, de esta manera las ferias no se centralizarán en Quito y Guayaquil.

Además, la Feria Internacional del Libro en Quito, que tendrá lugar del 10 al 19 de noviembre en el Centro de Convenciones Bicentenario, tendrá como tema principal el Plan Nacional del Libro y la Lectura. Para fomentar la lectura en los más pequeños habrá una maratón del cuento, serán leídos cuentos y caminarán entre los participantes personajes de novelas y cuentos que animarán el evento.

dvm/yp


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