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La danza contemporánea a ritmo de la realidad local

La Compañía Nacional de Danza es un referente de este género a nivel nacional.   El Tiempo
La Compañía Nacional de Danza es un referente de este género a nivel nacional. El Tiempo

“La danza contemporánea es un fiel reflejo de la realidad, muestra sus problemas y aborda situaciones de las que usualmente no se habla”, palabras de Andrés Delgado, artista escénico y gestor cultural de la Universidad Nacional de Educación, UNAE.

Él se ha dedicado los últimos ocho años a especializarse en este género de la danza, y en ese proceso llegó a dirigir, durante cuatro años, la Compañía de Danza Contemporánea de la Universidad de Cuenca. 

Para este director, coreógrafo y bailarín, la danza contemporánea es una suerte de respuesta social a los problemas actuales. Estéticamente busca libertad en el manejo de su técnica. Esta danza se diferencia del ballet clásico, principalmente en su estructura: “el ballet clásico es muy esquemático, tiene un inicio, un conflicto y un fin… mientras que la danza contemporánea es una respuesta artística al momento social que vive un país y revive la realidad del ser humano” señaló Delgado.


A nivel nacional, Delgado considera que la danza contemporánea no está desarrollada, que hay ausencia de investigación y que faltan coreógrafos jóvenes que aporten a reflejar el momento actual. Sin embargo, el Ecuador cuenta con importantes nombres como: Kléver Viera, Gerardo Delgado, Terry Araujo y en Cuenca Synnove Urgilés, Ernesto Ortíz, Ximena Parra, Clara Donoso; entre otros.

Ecuador
Nuestro país está en proceso de encontrar su propio discurso artístico, señala el profesional de la danza contemporánea. “La Compañía Nacional de Danza cumplió 41 años y la de la Universidad de Cuenca, apenas 17 (...) es un tiempo corto en relación con otros países, donde los artistas ya perciben recursos gracias a la recaudación de impuestos” agregó.


Esto se debe a que la construcción de las bases en danza contemporánea en Ecuador, en comparación con otros países sudamericanos, tiene un proceso más lento. A esto se suma la ausencia de público “en mi experiencia, a las presentaciones de danza contemporánea van solo familiares y amigos de los bailarines”.
Pero no es todo: hay otros fenómenos que afectan el reconocimiento de las creaciones escénicas de danza contemporánea.

Lectura
“Creo que no somos una sociedad que regularmente lee, salvo excepciones, y, al no hacerlo, no se puede pedir espectadores sensibles, al menos no con conocimientos” dice Delgado, quien presume que este desinterés hace que el público no pueda interpretar las obras.


Esto está vinculado con la formación de los bailarines, pues es un trabajo que no debe tomarse a la ligera. “Hay que investigar, ir a los espectáculos de danza, galerías, lanzamientos de libros… entender otras propuestas y alimentarse de los procesos creativos para hacer danza contemporánea”. No puede el bailarín convertirse en un cuerpo mecánico que replica las cosas, cuando hay un trasfondo humano en cada obra y él puede aportar.

Temáticas
Entre las principales temáticas que la danza contemporánea aborda están las de género: liberación femenina, trans, queer y demás tópicos subyacentes; pero cree que también deben tenerse en cuenta el alcoholismo, la drogadicción, entre otros temas sociales.

Opinión
Para la directora de la Compañía Nacional de Danza, Josie Thamar, hacer danza contemporánea implica plantearse cómo abordar los distintos temas, cómo modificarlos y actualizarlos.
Cuestiona la forma de hacer que la sociedad también se sienta parte de las obras.


Thamar cree que, para ello, se requiere entender los nuevos lenguajes que evolucionan cada día, por tanto, “hay que trabajar duro y seguir investigando. La danza contemporánea ya no es solo un divertimiento, no es solo algo bello y bonito… el cuerpo es nuestra herramienta para decir, expresar y sentir”.
En definitiva, para Thamar, hoy se requiere abordar problemáticas que ayuden a generar interrogantes. (FCS) (F) 

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