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Cada año Cuenca tiene más autos

Cada día en Cuenca conviven ciclistas, peatones y conductores  pero su relación es desigual y los espacios destinados para cada uno no están definidos totalmente.   Franklin Minchala | EL TIEMPO
Cada día en Cuenca conviven ciclistas, peatones y conductores pero su relación es desigual y los espacios destinados para cada uno no están definidos totalmente. Franklin Minchala | EL TIEMPO

En los últimos dos años el número de autos matriculados en la ciudad ha aumentado. Expertos en movilidad aseguran que el tema puede revertirse al ofrecer alternativas de movilidad con calidad y seguridad, que por el momento no hay.



En 2013 se matricularon 79.567 vehículos en Cuenca, mientras que en 2014 se elevó a 84.176, es decir, hubo un crecimiento del 5,8 por ciento, según los datos de la Empresa Municipal de Movilidad, EMOV.


De 2014 a 2015, sin contar las cifras de diciembre de este año, se han matriculado cerca de 800 vehículos más.
Para Alfredo Aguilar, gerente de la EMOV, estos números no necesariamente representan la cantidad de autos que circulan por la ciudad, pues hay miles más que cumplen este trámite en otros cantones pero que transitan aquí.


La última referencia del parque automotor de la ciudad es un informe presentado por la Agencia Nacional de Tránsito en 2014, donde se estima que circulan alrededor de 115.000 automotores.


Otro dato para analizar es que la ocupación de los autos no es la óptima, ya que según una presentación del Proyecto Tranvía del año pasado, en promedio apenas 1,1 personas se trasladan en cada vehículo privado, cuando en la mayoría de casos hay espacio para cinco ocupantes.
 

 Planificación
Pablo Osorio, investigador de temas de movilidad alternativa en la Universidad de Cuenca, considera que hay varios factores para justificar este incremento: La creencia de que tener un auto da un estatus, el bajo costo del combustible que subsidia el Gobierno y el crecimiento urbano de la ciudad. Este último toma en consideración que quienes se van a vivir a sectores como Challuabamba, la parte alta de El Valle o Río Amarillo no tienen un servicio de transporte público adecuado, lo que los obliga a comprar uno o dos autos para acceder a sus destinos.


Mientras que en la ciudad se analizó cuánto tiempo le toma a la gente trasladarse de un sitio a otro para cumplir obligaciones como comprar alimentos o pagar servicios básicos. El resultado fue que no supera los 10 minutos por la variedad de modalidades de transporte.
Frente a esta realidad Osorio asegura que el tema no es solo el de restringir el uso de los autos, sino de desincentivar su uso y ofrecerle alternativas seguras y de calidad.


José Luis Cañavate, coautor del Plan de Movilidad de Cuenca, asegura que la ciudad ya rebasó el límite máximo de autos para los que tiene capacidad, pero que desincentivar su uso a la ciudadanía será difícil si a la gente no se le ofrecen alternativas eficaces y seguras, como lo sería en un futuro el tranvía y una flota de buses renovada.


Pero también menciona que con el crecimiento urbano no se pensó en la movilidad, “es fácil decir aquí ponemos un centro comercial, pero eso genera una movilidad que debíamos solucionarla antes, no después”.


Paola Mancheno, consultora experta en temas de movilidad sostenible, agrega que los problemas del exceso de autos también traen otros efectos en cadena como la contaminación ambiental y sonora, una especie de círculo vicioso en el que el cuencano está incluido.
Frente a este panorama, Mancheno menciona los siguientes factores para que el cuencano a mediano y corto plazo deje su auto en la casa y opte por otros medios: La inserción del tranvía, la implementación de una red para ciclistas y la mejora de los espacios para los peatones, como por ejemplo mejoras en las veredas, que a su criterio “son inaccesibles”. (JGJ) (I)
 

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