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Bachillerato nuevo genera dudas

“Si un estudiante quiere ingresar para médico no está preparado en química, anatomía. Uno que quiera ser ingeniero, no tendrá una mejor capacitación en las materias propias para la especialidad. Habrá unos profesionales no muy eficientes porque desde el colegio no se les da esa promoción vocacional para que escojan lo que quieren ser”, es la reflexión del padre Pepe Conde Castillo, rector del colegio técnico particular Julio Matovelle.

A menos de un mes, los criterios a favor y en contra sobre el bachillerato unificado se multiplican. Algunos ven más ventajas que inconvenientes, otros al revés. No faltan quienes prefieren esperar.

 Ventajas

Georgina Ortiz, jefa de curriculum y bachillerato de la Dirección de Educación del Azuay, responsable de la opción ciencias, comenta que al tener un tronco curricular común se terminará con las desigualdades educativas y el discrimen hacia ciertos estudiantes.


Se hace entender: “Un estudiante que se cambiaba de un colegio a otro, pese a seguir la misma especialidad, muchas veces tenía que convalidar materias. En 15 días o un mes debía estudiar la materia de un año lectivo, eso sumado al resto de asignaturas era demasiada carga para el alumno”, sostiene.


Con el nuevo método eso no ocurrirá, dice Ortiz, porque en todos los colegios se dictarán las mismas materias. Eso garantizará que un adolescente del lugar más remoto de la Amazonía pueda pasarse a un colegio de Cuenca o Quito y no exponerse a que lo bajen de curso, es decir, si pasa a segundo lo acogerán en ese nivel, y no lo mandarán a primero, como sucedía cuando los colegios imponían el pénsum.


Lo bueno del bachillerato unificado, opción ciencias, de acuerdo con la funcionaria, es que el alumno saldrá preparado en lo que sea y tendrá un univero más amplio para ingresar a la universidad, sin que la especialidad lo limite.


A las 35 horas pedagógicas de ciencias se agregarán cinco más, que los maestros dedicarán a reforzar la especialidad o rama que elijan los discípulos.

 Técnico

Carlos Uday, jefe de información de la educación técnica de la Dirección de Educación del Azuay, comenta que el bachillerato técnico unificado permite reforzar el primer año. “Ya no hay el primer año común como era antes, que en segundo año cogían especialización. Ahora desde el primero cogen una malla curricular de 35 horas”, detalla.


En el caso de este bachillerato, los chicos recibirán 10 horas más para reforzar en la especialidad o perfil profesional que elijan: electromecánica, mecánica industrial, etc. Entre otras novedades, el bachillerato de contabilidad en comercio y administración queda dividido en dos: Contabilidad y administración, y contabilidad.

 Reflexión

Para Patricio Caldas, vicerrector del colegio nacional Carlos Cueva Tamariz, si bien el Ministerio de Educación brindó capacitación e información sobre el nuevo bachillerato, duda de su efectividad, se fundamenta en criterios de algunos académicos.


“Esto de que el bachiller esté dotado de conocimientos por demás generales, más no de una especificidad de conocimientos como era en años anteriores, va a provocar fracasos a nivel universitario, incluso sabiendo que el actual bachiller desde años anteriores llega con falencias a la universidad y se ve abocado a repetir o desertar en los primeros años”, analiza. 

Premio al esfuerzo

Ayer, con motivo del Día de la Bandera Nacional, los colegios proclamaron a sus abanderados. Para entregar los estandartes, se evaluó las mejores notas desde octavo año de básica, hasta el segundo de bachillerato. Algunas instituciones rindieron homenaje a la bandera ecuatoriana a través de un desfile por el Centro Histórico.


En el colegio María Auxiliadora se nombró abanderada a Doménica Ávila. La acompañaron, con la bandera de Cuenca, Denisse Uyaguari, y con la del plantel, Ana Belén Ortiz. Las adolescentes no ocultaron su felicidad antes el reconocimiento.


Emociones parecidas se vivieron en el colegio Julio Matovelle, en donde el pabellón nacional se le entregó a Hernán Ávila.


Lo escoltaron Cristian Wiracocha, con la bandera de la ciudad, y Johnny Bautista, con el estandarte del establecimiento.


Por su parte, el Instituto Ecuatoriano de Crédito Educativo, IECE, recuerda que el estímulo para los abanderados es de 1.000 dólares.


Quienes deseen llenar el formulario, pueden hacerlo mediante la Web www.iece.fin.ec. La documentación se entregará hasta el 31 de octubre. 
 

Cuenca.


 

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