Cuenca /

Falta protección para víctimas de la violencia intrafamiliar

En el país solo seis ciudades tienen casas de acogida que protegen a víctimas de violencia intrafamiliar, de estas, Cuenca tiene una y es la Casa de Acogida María Amor, señaló Marlene Villavicencio, su directora.

Cuenca. "Hay que diferenciar lo qué es costumbre, cultura y cosmovisión para erradicar la violencia intrafamiliar y de género en todos los países. Las definiciones antropológicas ya no sirven, pues la mala costumbre de violencia intrafamiliar, como en la comunidades indígenas, ya no es cultura", afirmó ayer Alan Bolt, expositor nicaragüense, durante el foro Tejiendo redes desde las casas de acogida para el abordaje de la violencia de género, que se desarrolló en el Aula Magna de la facultad de Jurisprudencia de la Universidad de Cuenca.

Ausencia

En el país solo seis ciudades tienen casas de acogida que protegen a víctimas de violencia intrafamiliar, de estas, Cuenca tiene una y es la Casa de Acogida María Amor, señaló Marlene Villavicencio, su directora. Por eso hacen falta otras para acoger a este tipo de víctimas.

Pero en la ciudad existen otras casas que acogen a niños, adolescentes, ancianos, indigentes y mendigos que sufren maltrato, abandono y se encuentran en situaciones de riesgo.

Casas

El Proyecto Vida trabaja con cinco casas de acogida para personas de la tercera edad, indigentes, mendigos, alcohólicos y grupos de bajos ingresos económicos, quienes por medio de un trabajo ambulatorio y de acogida reciben asistencia social, médica y psicológica.

Según explica Alicia Rodas, directora del Proyecto Vida, los lugares que sirven como residencias para el amparo de estos grupos son el hogar Cristo Rey, posada San Francisco, fundación Santa Ana, Centro de Reposo y Adicciones, CRA, y Jesús de Nazareth.

La casa de acogida Las Herrerías también ampara de manera transitoria a niños y adolescentes en situación de riesgo que han sido víctimas de maltrato, violación y abandono en las calles. Los acogidos aquí reciben apoyo psicológico, nutricional, asistencia médica, apoyo terapéutico y familiar.

En la asistencia médica y tratamientos intervienen el Hospital de la Mujer y el Niño, Sociedad de Lucha Contra el Cáncer, SOLCA, y el Consejo Nacional de Control de Sustancias Estupefacientes y Psicotrópicas, CONSEP.

Para erradicar el problema, Carmen Reinoso, técnica del Ministerio de Inclusión Económica Social, MIES, plantea que hay que capacitar a los equipos técnicos de las Casas de Acogida a víctimas de violencia intrafamiliar y/o sexual y explotación sexual y establecer políticas públicas en defensa de estos grupos con atención integral desde los Derechos Humanos.

Trabajo coordinado

Para Marlene Villavicencio, directora de la Casa de Acogida María Amor, la violencia intrafamiliar todavía se la mira como algo privado y algo que causa miedo, por eso no se denuncia, y el maltrato sigue hacia los miembros del núcleo familiar.

La realidad cuencana es que 7 de cada 10 mujeres sufren violencia intrafamiliar y cada día 40 mujeres denuncian maltrato en las Comisarías de la Mujer.

Por ello Carmen Reinoso, técnica del MIES, propone trabajar en coordinación con otros Ministerios e instituciones encargadas de la niñez, adolescencia y familia.

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