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“Ideología de género”

Rosa Hurtado Morejón

Aunque se ha escrito y comentado mucho sobre las manifestaciones de un movimiento ciudadano en el que se expresaron algunas familias en Ecuador, por su trascendencia, en esta ocasión quisiera opinar al respecto. Es curioso que este mismo movimiento se manifestó en Perú, con un lema igual y con una oposición similar a lo que denomina como “ideología de género”.


En esta frase hay varios errores, uno de ellos es que no hay tal ideología. El género es una herramienta de análisis de la sociedad que permite resaltar lo que ahí existe: hombres, mujeres, las identidades y orientaciones que no siempre coinciden con el sexo biológico; indica también los roles que se asignan como aceptables para cada caso, además la valoración que la sociedad da a estos roles e identidades. Este error los lleva a confusiones ontológicas como creer que una realidad es creada por el análisis de género, es decir, según este movimiento si se eliminara la supuesta ideología desaparecerían las realidades que los molestan como la homosexualidad. Siguiendo este razonamiento se podría también concluir que igualmente desaparecería la violencia de un género sobre otro y de los adultos sobre los niños por creerse superiores.


Los manifestantes también expresaron su punto de vista sobre la educación sexual de niños y jóvenes. Ellos propugnan una educación heterónoma, es decir fundamentada en la obediencia a opiniones incuestionables de otros. Están en contra de la formación de las capacidades propias de niños y jóvenes para tomar decisiones responsables consigo y con otros, en la cual participen cercanamente los adultos (padres y profesores), cada uno en su función social, guiando para que la información a la que accedan sea científica y confiable, acompañando en la toma de decisiones y en el autoconocimiento, en la iniciación de una vida sexual activa lo más tarde posible y en condiciones de seguridad afectiva y de salud integral.


Las familias y lideres que piensan que los niños y jóvenes no deben recibir información que les permita formarse sino basarse en la obediencia a una autoridad incuestionable, tienen derecho a hacerlo y el Ecuador ofrece espacios y estrategias para ello. Lo cuestionable es que quieran imponer su pensamiento a toda la sociedad y que pretendan interferir con un derecho consagrado en varios instrumentos internacionales y nacionales como las Convenciones y la Constitución y que aspiren a extrapolar sus prácticas de crianza a toda la sociedad. (O)

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