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La impaciencia

No quiso esperar al viernes, como manda la ley, sino que de una, el miércoles es feriado y ¡punto! Está impaciente. Tampoco quiso esperar que la Corte Constitucional emita su dictamen vinculante para la consulta. Perdió la paciencia y mandó directamente al CNE las preguntas tal como las borroneó, sin que nadie revise, menos el ente de control constitucional. Es que el run run de que la Jueza ponente recomendaría al pleno de la CC la inconstitucionalidad de al menos dos preguntas le hizo perder la paciencia y para no arriesgarse, obvió ese requisito y ya. En pocos días la flamante titular del CNE convocará oficialmente a consulta y referendo.
Parece que Juan Pablo Pozo tenía sus reparos legales respecto al procedimiento previsto para esta clase de actos democráticos. Como se le acababa su período, igual que otros dos vocales, le aceptaron rapidito la renuncia y de inmediato fue reemplazado. La impaciencia obligaba a actuar de prisa; no con la lentitud de la CC que estaba fijándose en términos constitucionales, legales y reglamentarios que decurrían luego de las audiencias de amicus curiae solicitadas por los que apoyan tanto el SI como el NO.
Operativo fino para lograr el objetivo. Hoy se cumplirá la convocatoria con la delirante satisfacción del banquero perdedor que verá plasmada su propuesta de campaña y con el apoyo militante de los medios “libres e independientes”. No tuvieron que pasar por el filtro constitucional, ni por la ponderación de derechos al amparo de recientes antecedentes, como la restricción del derecho a elegir si se aprueba la no postulación indefinida, que tiene nombre y apellido: Rafael Correa Delgado para que no pueda correr ni siquiera a concejal. La pregunta para la eliminación del actual Consejo de Participación Ciudadana y Control Social resiente al estado de Derecho, en detrimento de las facultades y competencias de la Asamblea Nacional. Con un Juicio Político se les mandaba a la casa a sus integrantes y a los nuevos se los elegía por voto universal y directo.
Con la pregunta para eliminar lo que llaman plusvalía, estarán de plácemes los grandes especuladores con el valor de la tierra. Para los jóvenes será un viacrucis adquirir una casita, si el terreno vale 4 veces el valor de la construcción. ¿En beneficio de quién?: de los que festejan a rabiar que se les hizo su consulta. Terrible retroceso y todo por la impaciencia. (O)

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