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¡ Última llamada!

Los desencuentros en El Movimiento PAIS, desde hace rato, han pasado de castaño a oscuro. Es normal que existan conflictos, contradicciones, diferencias, desencuentros, antipatías. En una palabra, esperar que en un partido político, peor en un movimiento pluralista, exista una sola voz, urna sola posición, es poco menos que imposible. Inclusive las diferencias constituyen el motor del debate y la dialéctica que debe caracterizar a una organización política. Permanentemente suelen presentarse los conflictos de liderazgo y entre líderes, lo cual, también es bueno, siempre y cuando, a la solución se arribe con los máximos niveles democráticamente participativos. Cuando existe un único líder, puede sobrevenir el culto a la personalidad que bloquea el debate y la construcción de un liderazgo colectivo con la suficiente horizontalidad entre las bases y la dirigencia. Cuando existe un solo líder: ¡ muerto el líder, muerta la organización !
El largo y crítico momento del movimiento PAIS ha tocado fondo. La solución requiere una "cirugía mayor" que parta -obligatoriamente- de la decisión política de los actores principales para consensuar una vía de solución que privilegie el interés partidario en función del interés nacional. Siendo fundamental la predisposición positiva de la dirigencia, se debería convocar a la Convención Nacional, como vengo sugiriendo desde hace algún tiempo. En la Convención, conformada por los mismos delegados de la Convención anterior, bajo un clima de paz y respeto total, debería debatirse sobre 3 temas fundamentales. 1. La respuestas a cada una de las preguntas de la Consulta Popular, 2. La hoja de ruta para llevar adelante el Programa de Gobierno que triunfó en urnas, 3. La ratificación de la dirigencia del Movimiento. Podría, adicionalmente, la Convención, liberar al Presidente Moreno de la disciplina partidaria, tal como se acostumbra en otros países ( en su momento, así ocurrió con el Dr. Rodrigo Borja Cevallos). El debate y aprobación del proyecto de ley urgente para la reactivación económica es una razón de peso para arrancar con acciones concretas para la indispensable unidad partidaria. Muchos de los "aliados" del Morenismo, claramente se sabe que lo hacen por conveniencias, personales o de grupo. Apoyan la consulta popular y el cambio de estilo de gobierno; pero, son reacios al modelo económico redistributivo e inclusivo. Son partidarios a ultranza del modelo rentista, excluyente y concentrador. Ahora mismo, ya han ratificado su desacuerdo total con la tributación progresiva y las fianzas públicas dinamizadoras del desarrollo y generadoras de igualdad de oportunidades. Están completamente en desacuerdo con las medidas equitativas que contiene el proyecto de ley de reactivación. No apoyan el combate a las malas prácticas comerciales (contrabandeando) y/o tributarias contempladas en el mencionado proyecto. Los 74 asambleístas de PAÍS deberían votar a favor del Proyecto (con los correctivos y ajustes que sean pertinentes en función del interés nacional). Los asambleístas de las otras bancadas, seguramente, mantendrán la línea expuesta en la campaña. Insistirán en la poda tributaria que fue el eje económico de la campaña electoral, comandada por el señor Guillermo Lasso.
Espero que impere el diálogo, hacia adentro y hacia afuera, con los parecidos y con los diferentes. ¡Todo por el bien de la Patria ! Si PAIS no dialoga, no solo existe el peligro del fraccionamiento, sino de su extinción. (O)

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