Columnistas /

Vicepresidenta de ocasión

En el lapso de las últimas siete décadas, la historia política ecuatoriana registra tres casos que han tenido como protagonistas a los vicepresidentes electos: Carlos Julio Arosemena Monroy en 1961, Rosalía Arteaga Serrano en 1997 y Jorge Glass Espinel en el 2017.
En el caso del binomio de José María Velasco Ibarra debemos recordar que los años sesenta se iniciaron bajo la impronta del triunfo de la Revolución Cubana y el avance de las ideas socialistas. La sociedad ecuatoriana, particularmente la juventud, veía en los cambios revolucionarios que se daban en la isla caribeña un ejemplo a seguir. Carlos Julio Arosemena, con base en sus convicciones democráticas y de soberanía nacional, era partidario de afianzar las relaciones diplomáticas tanto con Cuba así como también con la Unión Soviética. Esta situación, así como su fuerte discurso contra el poder económico, fueron la justificación para que Velasco se proclamara dictador; sin embargo, apoyado por el Congreso y por jóvenes integrantes de su escolta militar, el Vicepresidente logró revertir el golpe de Velasco y asumió la Presidencia de la República el 7 de noviembre de 1961, cargo que ejerció hasta su derrocamiento por el golpe militar del 11 de julio de 1963.
El caso de Rosalía Arteaga puede resultar aparentemente más anecdótico. Formó binomio con Abdalá Bucaram a quien le fue totalmente útil en su discurso populista. El bucaramato fue uno de los períodos más cortos en la historia nacional: apenas seis meses. El 6 de febrero de 1997 fue destituido por el Congreso Nacional por “incapacidad mental para gobernar” pero la Vicepresidenta no pudo asumir la presidencia debido a un curioso ‘involuntario’ olvido en la redacción final del texto constitucional: entre sus facultades no constaba la de sustituir al presidente. Para que tal ‘olvido’ se materializara, el día del golpe parlamentario, el embajador de los EE.UU. acompañó a doña Rosalía en su residencia.
Hoy asistimos a una verdadera tragicomedia: el Vicepresidente electo es objeto de un pertinaz acoso mediático que ya dura más de dos años. A pocos días de haberse posesionado en el cargo y haber asumido las funciones encomendadas, es liberado de estas por el Presidente; violentando normas y procedimientos, los acusadores consiguieron que se ordene su arresto preventivo; acto seguido, el Presidente, mediante decreto, nombra como Vicepresidenta encargada a la Ministra de Vivienda, con la tarea de asumir el control de la posible Consulta Popular. ¿Golpe suave a la ecuatoriana? (O)

Visto 344 veces


Publicidad