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Avances y retos de la política migratoria

E n la década que termina los temas migratorios estuvieron presentes desde los primeros días de gestión del gobierno saliente. En marzo del 2007 se creó la Secretaría Nacional de Migración, que fue por varios años el ente rector de la política migratoria concentrando sus esfuerzos sobre todo en los temas emigratorios y elaborando el primer Plan Nacional de Desarrollo Humano de las Migraciones.
En 2008, como es de conocimiento, la nueva Constitución incorporó varios artículos sobre movilidad humana (se incorpora el término en vez de migración) se plantea un enfoque de derechos proclamando varios principios inéditos como el de la ciudadanía universal, la libre movilidad y reconocimiento de familias transnacionales, entre otros.
Ya en la gestión gubernamental los temas de los ecuatorianos en la “Quinta Región” cobraron fuerza sobre todo a nivel consular, reforzando la presencia de misiones diplomáticas en los lugares de mayor concentración de ecuatorianos e incorporando políticas de vínculo bajo un nuevo enfoque de diplomacia ciudadana.
En relación a los temas inmigratorios a la par que se declaraba el Ecuador como territorio de libre ingreso sin necesidad de visa (posteriormente se solicitó a 11 nacionalidades), se hizo en el 2009 el registro ampliado que reconoció el estatuto de refugiados a unas 33.000 personas principalmente colombianas. La “utopía ecuatoriana” en temas migratorios como la definió el profesor Durán se vio confrontada, al iniciar la segunda década, con el retorno de los enfoques de seguridad y control a nivel global y la constatación del Ecuador como país de tránsito produciéndose yuxtaposición de enfoques en la política.
Los temas de inmigración e integración regional adquieren mayor relevancia y desde cancillería –que retoma la rectoría en temas de movilidad humana desde el 2013- se hacen las gestiones para que Ecuador sea parte del Acuerdo de Residencia Mercosur a la par que se empieza a pensar en clave de ciudadanía suramericana. Al finalizar la década después de un largo recorrido finalmente se aprueba la Ley Orgánica de Movilidad Humana, la cual por primera vez en la historia, tiene una mirada integral.
El gobierno entrante también ha declarado su intención de continuar la política migratoria con enfoque de derechos. Es necesario reapuntalar en este periodo al Viceministerio de Movilidad Humana, incluso evaluar la pertinencia de continuar sus operaciones desde Azogues; fortalecer el aparato consular a la luz de las nuevas re-emigraciones, y posicionar en foros bi y multilaterales nuestra mirada sobre libre movilidad y derecho a migrar ahora que cada día se construyen más muros por todo el mundo.
Casa adentro se requiere sacar el reglamento de la ley; elaborar un proceso de regularización para todos los inmigrantes, no descuidar el tema del refugio y la frontera norte post firma de la paz; reforzar la ciudadanía suramericana e impulsar la latinoamericana, poner mucha atención a los migrantes retornados y su inserción y trabajar en políticas de hospitalidad para luchar contra aquellas miradas antiinmigrantes y xenófobas que lastimosamente persisten en un amplio sector de nuestra población. (O)

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