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Severo ajuste presupuestario en Brasil

El Gobierno de Brasil anunció un severo ajuste que incluye un recorte presupuestario de unos 13.500 millones de dólares que acaba con exenciones fiscales para decenas de sectores.

La medida ha sido acogida con prudencia por el mercado y con escepticismo entre buena parte del sector empresarial, que considera que la eliminación de los beneficios fiscales se traducirá en una pérdida de competitividad y empleo.

El ajuste afecta a los presupuestos de los ministerios, al gasto social y las inversiones en infraestructuras, entre otras partidas.

Paralelamente, el Gobierno de Michel Temer decidió acabar con las exenciones fiscales que aprobó la expresidenta Dilma Rousseff en 2011 y que beneficiaban a unos 50 sectores de la economía con el fin de generar la creación de puestos de trabajo y mejorar la competitividad de las empresas nacionales.

Las exenciones permitían a las empresas tributar entre el 2,5 y el 4,5 por ciento de sus ingresos al sistema de la Seguridad Social, en vez de destinar el 20 por ciento del costo de la nómina.

La bolsa de Sao Paulo abrió ayer con una ligera pérdida que llegó al 0,26 por ciento a media sesión y el Banco Central redujo ayer su proyección de crecimiento para 2017 del 0,8 al 0,5 por ciento, aunque mejoró la estimación de inflación y la cifró en un cuatro por ciento.

“La economía permanece operando con un elevado nivel de ociosidad de los factores de producción, reflejado en los bajos índices de uso de la capacidad industrial y, principalmente, en la tasa de desempleo”, señaló el Banco Central en su informe trimestral enero-marzo.

El Banco Central prevé que la producción de la agricultura deberá aumentar el 6,4 por ciento en 2017, 2,4 puntos porcentuales más que la anterior proyección divulgada, tras el retroceso del 6,6 registrado el año pasado, que fue el peor resultado de toda la serie histórica.
Sin embargo, la proyección para el crecimiento de la industria fue revisada a la baja del 0,6 por ciento hasta el -0,1 por ciento.

En cuanto a la inflación, presenta una “dinámica favorable”, según el Banco Central, que espera que cierre el presente ejercicio entre el 3,9 y el cuatro por ciento, porcentaje menor que el publicado en el informe de diciembre, cuando osciló en un rango de entre 4,4 y el 4,7 por ciento.

El ajuste presupuestal no convence tampoco a los empresarios, que advirtieron que la eliminación de las ventajas fiscales se traducirá en un aumento de los costos y una caída del empleo y las exportaciones.

La medida, según el presidente de la Asociación Brasileña de la Industria Textil, ABIT, Fernando Pimentel, es “lamentable”, “aumenta los impuestos sobre la producción” y se contradice con el mensaje lanzado hasta ahora por el Gobierno de Michel Temer. (EFE)  (O) 

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