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Cumbre Iberoamericana por la paz

La secretaria general iberoamericana, Rebeca Grynspan, afirmó que la Cumbre de Cartagena de Indias será “la cumbre por la paz” porque va a respaldar el empeño colombiano de convertir a América “en un continente donde ningún país esté involucrado en un conflicto armado”.

La máxima responsable de la Secretaría General Iberoamericana, SEGIB, y encargada de organizar la XXV Cumbre que se efectuará los días 28 y 29 de octubre, remarcó que el proceso de paz entre el Gobierno de Colombia y las FARC debe ser “rescatado” y “debe culminar”.

Confesó que habría deseado celebrar la cumbre con una paz respaldada por todos en Colombia, precisamente el país anfitrión, pero no podrá ser así tras el plebiscito del 2 de octubre, cuando la mayoría de los convocados no acudieron a las urnas y entre quienes lo hicieron más de la mitad votó en contra de los acuerdos entre el Gobierno y la guerrilla de las FARC.

“El proceso de negociación debe ser rescatado, debe culminar. El resultado del plebiscito nos ha hecho reflexionar sobre la necesidad de unir a la sociedad colombiana en favor del objetivo de la paz que ha propuesto el Gobierno”, matizó.

Aún así, reconoció que “se están dando pasos, se está negociando con el campo del No. El Gobierno y las FARC han hecho declaraciones bastantes prudentes para poder seguir en ese camino, Naciones Unidas ha decidido quedarse en Colombia para darse un compás de espera a que las negociaciones fructifiquen. Hay signos positivos que nos indican que hay posibilidad de culminar este proceso con éxito”, agregó.

La alta funcionaria costarricense adelantó que Iberoamérica va a “manifestar nuevamente el compromiso con el proceso y la necesidad de no abandonar el esfuerzo que se ha hecho”.

Grynspan reclamó “no abandonar esto a medio camino” y consideró que hay una oportunidad para que “finalmente Colombia se reconcilie entre sí, con su historia, y pueda culminar este proceso”.

Esa polarización que se ha observado tras el referéndum colombiano afecta a otros países y eso preocupa sobremanera a Rebeca Grynspan: “a veces la sociedad va más rápido que las instituciones”, algo que -a su juicio- ocurre en América Latina.

Bajo su criterio, “no hay receta” para solventar ese problema, acentuado por la existencia de una juventud muy preparada respecto al pasado pero con falta de oportunidades: “Hay un desbalance sobre cuánto y cómo ha avanzado la ciudadanía, que es más demandante, más exigente, menos complaciente con la desigualdad, menos complaciente con la corrupción”, argumentó.

Por eso no es casualidad que la Cumbre de Cartagena se celebre bajo el lema “Juventud, Emprendimiento y Educación”. (O)  

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