Opinión
Por: Marco Carrión C. |
Prevención del aborto
Fecha de Publicación: 2012-06-20
Realmente lo necesario en esta cuestión no es mantener regulaciones legales tan severas que no van a ser cumplidas. Recordemos la actitud de los primeros legisladores cristianos que no abrogaron inmediatamente las leyes romanas sobre prácticas contrarias a la ley natural, como la esclavitud. Al principio, para garantizar el consenso de los ciudadanos y conservar la paz social, se mantuvieron en vigor las llamadas “leyes imperfectas”. En la materia del aborto resulta conveniente el consenso entre partidarios y opositores de que se debe tender a la reducción de abortos ya que resulta indiscutible que se los practica diariamente en todo el mundo, con o sin regulación, con o sin prohibiciones, con o sin condenas morales o legales.
La antigua y desfasada enseñanza de que la sexualidad debe ser preservada para el matrimonio, y en éste para la reproducción, ya casi del todo olvidada, ha dado paso a una corriente más lógica que ha terminado por extenderse en casi todo el mundo, cristiano y no cristiano, la de una progresiva liberación del ejercicio pleno de esa sexualidad que representa, no un pecado, sino la satisfacción legítima de una natural y sana necesidad del cuerpo y del espíritu.
Pero al producirse esta liberación como una conquista de la humanidad ante fuerzas retrógradas, incivilizadas y represivas no vino aparejada una educación pareja de que si no se practica con las debidas precauciones puede llegar a ser causa de embarazos no deseados. Al fin está claro que la relación sexual puede ser para tener descendencia o simplemente como demostración de amor y afecto, o para satisfacción corporal y espiritual. Pero entonces había que difundir las formas de ejercerla para una y otra finalidad. Cosa difícil ciertamente por los deficientes niveles culturales de la mayoría de poblaciones.
Los embarazos no deseados conducen al aborto como una necesidad, en un cierto número de casos. De allí que se deba instruir, en primer término, a la gente de cómo evitar aquellos. En segundo lugar vendrá el análisis de cómo reglamentar el aborto como un derecho de la mujer sobre su cuerpo.
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