Opinión
Por: Margarita Toral P. | social@eltiempo.com.ec
El “femicidio”
Fecha de Publicación: 2012-06-02
Hola vecina Anita, ¿ya escuchó hablar del “femicidio”?
-Usted y sus palabrotas, ¿no me estará insultando verdad?
-Ya va a ponerse a la defensiva, igualita al que sabemos.
-¡Es que usted y sus achaques me tienen hasta la coronilla!
-Verá que hay que cuidar el hígado, si no va a morir como el chugo.
-Y qué significa esa palabrita nueva que ha sacado esta vez.
-Como siempre usted no está en nada, hay que meterse en la onda de las últimas novedades.
-Ya va a empezar de nuevo con la lata de que se enteró por Facebook.
-Nada de eso, simplemente le escuché al fiscal Galo Chiriboga, que estuvo de paseo en Madrid.
-¡Dichoso no! Ya me quisiera salir de la casa al menos por un día.
-Entonces métase a la política y así irá donde quiera y ¡con todos los gastos pagados!
-No muchas gracias, suficientes problemas tengo en la casa con el Juan y los guaguas.
-Ya no se haga la víctima de telenovela y volvamos al grano.
-Diga, diga, de qué se trata el tal “femicidio”
-Es la tipificación de los delitos relacionados a la violencia de género.
-De género masculino o femenino.
-Allí sí que me puso difícil, de ambos ha de ser, porque dicen que este delito aplica también a las parejas homosexuales.
-Lo cierto es que con esto al fin se castigará a esos horrorosos agresores.
-Fieros maltratadores que en pleno siglo XXI siguen tratando a sus mujeres como en la época de las cavernas.
-Pero es que todavía hay algunitas que se dejan.
-Y usted qué quiere entonces, ¿convertir al hogar en ring de boxeo?
-También hay mujeres que pegan más duro que los hombres.
-La violencia es condenable venga de donde venga.
-No siempre las mujeres son las maltratadas, también hay muchos sufridores.
-Es que algunitos se merecen y dan ganas de...
-Cuidado se me exalte vecinita, le va a venir un soponcio y allí sí me quedo sin nadie que me escuche.
-Y por qué será que sólo las mujeres tienen quién les defienda. ¿Y los pobres manes?
-Es que las estadísticas dicen que hay más “pegadas” que “pegados”.
-Golpeados querrá decir, porque si hablamos de “pegados” parece que se refiere a los chispitos.
-¡Ah! A esos también da ganas de matarles, y cometer un homicidio, varonicidio o como se le llame.
-También cuando trasnochan con sus amigotes o cuando ensucian la cocina recién arreglada.
- O cuando se clavan frente al televisor las noches de fútbol y no dejan ver las novelas.
-Es que motivos para “ahorcarles” hay y bastantes, pero ¿qué sería de nuestra vida sin ellos?
-¡Uy mejor me voy, ya va a empezar con sus cursilerías, hasta lueguito!
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