Cuenca

Opinión

POR Por: Eliécer Cárdenas | opinion@eltiempo.com.ec

Por San Valentín

Fecha de Publicación: 2010-02-09

En este año, el Día de San Valentín, es decir la fecha dedicada al amor y la amistad coincide con el Carnaval, también festejado, pero no con flores ni tarjetitas conceptuosas sino con agua y más agua. En este fecha, el Amor y la Amistad han realizado verdaderos milagros, como ver al serio general Paco Moncayo en cálido “romance político” con el vástago de Abdalá, Dalito que debutó más o menos en la Asamblea Nacional y que tiene el sueño de ver a su papacito libre de las feas acusaciones que le han venido formulando, desde que los famosos “chicos” de la no menos fabulosa camioneta golpista le desalojaron del poder.


Paco Moncayo cursó por tal motivo una misiva a Dalito, señalando que él ni vio, ni sintió, ni escuchó siquiera lo de los talegos de billetes que presuntamente se robaron cuando Abdalá caía y abandonaba Carondelet convertido en su Baticueva. Paco ha honrado así la amistad con el Bucaram junior, pero le han salido al paso otras versiones, como la de Rosalía Arteaga, que le solicita memoria al general hoy asambleísta.


Sin embargo de ello, lo de los costales repletos de billetes durante la estrepitosa caída de Abdalá se ha vuelto tan fabuloso como el tesoro de los Llanganates que supuestamente son el oro que Atahualpa ofreció a los conquistadores españoles para que no le enjuicien y le maten. El número de los talegos de billetes se desconoce, igual que la identidad de quienes se llevaron esos costales de dinero del Banco Central, y a tantos años del presunto suceso, ya nadie quiere acordarse de ello. ¿Fue un sueño, una fantasía, una pesadilla? Nuestra Justicia no ha dicho ni pío al respecto, pese a que en torno a ello hubo inclusive muertos.


Todo sea por el Amor y la Amistad, que a veces sacude hasta a los políticos más curtidos y a los generales más plantados. Paco Moncayo sostiene que nada tiene que ver con ninguna repentina amistad suya con el clan de Abdalá, y Dalito indica que simplemente Paco actuó con decencia y veracidad. Pero San Valentín y su memoria deberíamos creer en ese desinteresado intercambio de piropos y gentilezas, siempre y cuando nuestra justicia despierte de su letargo e investigue cuánto hubo de verdad o cuento en los de los talegos repletas de billetes en el día de la Camioneta golpista.


 





COMPARTIR
 
Compártelo en Facebook Añádelo a Twitter Añádelo a Del.icio.us Añádelo en tu Google Añádelo en tu Yahoo

HERRAMIENTAS
 

Queremos saber tu opinión:

Nombres:

Email:

(No será Publicado).

Comentario:

 





Redes Sociales
   
 

    Síguenos en twitter

 
 

     Míranos en Facebook

 
 

    Nuestro canal en YouTube

 
 

    Tu blog en nuestra web

   

 

Populares
Encuesta
Suscripciones / eltiempo.com.ec