Benedicto XVI reafirma confianza en sus colaboradores
|
|
El papa Benedicto XVI, acompañado del padre George, llega a la audiencia general semanal en la Plaza de San Pedro. EFE |
|
Benedicto XVI habló por primera vez públicamente del escándalo del robo y filtración de documentos reservados del Vaticano y expresó su total confianza en sus colaboradores, a la vez que lamentó que algunos medios den una imagen de la Santa Sede que no se corresponde con la realidad.
Fecha de Publicación: 2012-06-03 00:00
Una semana después de que fuera detenido su mayordomo, Paolo Gabriele, acusado de haber robado y filtrado documentos reservados del pontífice, Benedicto XVI dijo ante unas 30.000 personas reunidas en el Vaticano que el caso le ha afligido.
“Lo sucedido ha entristecido mi corazón, pero jamás he tenido duda de que, a pesar de las debilidades del hombre, las dificultades y las pruebas, la Iglesia está guiada por el Espíritu Santo, y el Señor jamás le hará faltar su ayuda y la apoyará en su camino”, manifestó.
El papa Ratzinger lamentó que en estos últimos días se hayan “multiplicado deducciones, amplificadas por algunos medios de comunicación, del todo gratuitas y que han ido más allá de los hechos, ofreciendo una imagen de la Santa Sede que no se corresponde con la realidad”.
“Deseo, por ello, renovar mi confianza y mi aliento a mis más estrechos colaboradores y a todos aquellos que diariamente con fidelidad, espíritu de sacrificio y en silencio me ayudan en mi ministerio”, añadió.
Por este escándalo -bautizado ya como “Vatileaks”, que ha puesto en la picota a la Curia Romana y ha desvelado con la publicación de más de un centenar de documentos tramas e intrigas en el Vaticano- sólo ha sido detenido hasta el momento el mayordomo.
La prensa italiana aseguraba hoy que una veintena de personas, entre ellas cardenales, están en el punto de mira de la magistratura vaticana, lo que fue desmentido por el portavoz, Federico Lombardi.
Lombardi aseguró que duda mucho de que un cardenal sea interrogado por la Gendarmería vaticana. “Los cardenales responden directamente ante el Papa. Si hubiera algún problema sobre un purpurado, tendría que decidir el pontífice. No puede depender del jefe de la Gendarmería o del magistrado si se interroga o no a un purpurado”, precisó.
Respecto a la situación en que se encuentra el mayordomo Gabriele, de 46 años, Lombardi señaló que sigue detenido en una sala de alta seguridad del Vaticano y fue visitado por sus abogados Carlo Fusco y Cristiana Arru, quienes seguramente presentarán un recurso para que le sea concedido el arresto domiciliario.
“Creo que la instancia ya la han preparado”, dijo Lombardi, que agregó que Gabriele todavía no ha sido interrogado por el juez instructor Piero Bonet, lo que ocurrirá a principios de la siguiente.
Filtración de documentos
El escándalo de las filtraciones de documentos reservados se desató a principios de año, cuando una televisión italiana sacó a la luz unas cartas enviadas a Benedicto XVI por el nuncio en EE.UU. y ex secretario general del Governatorato de la Ciudad del Vaticano (Gobierno que gestiona este Estado), arzobispo Carlo María Viganó.
En ellas denunciaba la “corrupción, prevaricación y mala gestión” en la administración vaticana. A mediados de abril, el Papa creó una Comisión Cardenalicia, presidida por el español Julián Herranz, de 82 años, para esclarecer los hechos.
El 19 de mayo se publicó el libro “Sua Santita”, de Gian Luigi Nuzzi, con un centenar de nuevos documentos filtrados desde el Vaticano que desvelan tramas e intrigas en el pequeño Estado.
Ciudad del Vaticano, EFE.


