Encuentran a menores quiteñas en Huaquillas
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El Ministro del Interior, José Serrano, junto con la Policía Nacional entregan a las menores desaparecidas del colegio Los Pinos, a sus respectivos padres. El Ciudadano |
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Las dos menores del colegio Los Pinos, Quito, que fueron reportadas como desaparecidas ya están en manos de sus familiares. Gestiones de investigación coordinadas entre la Policía Judicial, la Fiscalía y la Unidad Antisecuestros de la Policía Nacional, UNASE, dieron con su paradero.
Fecha de Publicación: 2012-02-09 09:01
Dicha desaparición se difundió a través de las redes sociales de Twitter y Facebook el pasado martes 31 de enero. “Alejandra Castillo y Rebeca Cajas, de 15 años, están desaparecidas desde la mañana del martes. Ellas son alumnas del tercer curso del colegio Los Pinos, norte de Quito”, fue el mensaje que masivamente circulo desde el mencionado día. Las menores no se llevaron los teléfonos celulares cuando salieron de sus viviendas rumbo a la unidad educativa.
Según los familiares de una de las menores, hace diez días, las muchachas rindieron los exámenes hasta las 11:00, posteriormente llamaron por teléfono a sus casas a decir que iban a llegar a las 14:00, pero nunca se dio este hecho.
Sin embargo, a través de un trabajo coordinado entre las instituciones mencionadas y la Fiscalía, fueron encontradas en la ciudad de Huaquillas, provincia de El Oro, mediante un patrullaje de la PJ y la UNASE.
Las menores llegaron alrededor de las 03:30 a la capital a bordo del Avión Presidencial, que fue utilizado para su traslado desde Santa Rosa, junto al ministro del Interior José Serrano y el comandante de Policía, Patricio Franco, según el portal web del medio oficial El Ciudadano.
Fueron recibidas emotivamente por sus familiares, e inmediatamente fueron trasladadas en una ambulancia para ser sometidas a valoraciones médicas para determinar cuál es su estado de salud.
Según explicó el ministro Serrano a El Ciudadano, existe gran cantidad de información que debe ser procesada en torno a este caso, para emitir un pronunciamiento más contundente. “Ese trabajo ya lo está haciendo la UNASE, la Dinapen y la Policía”, informó.
Fuente: Agencia ANDES
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3 Opiniones
En realidad, tanto los padres como los hijos tienen responsabilidades y deberes que deben cumplir para lograr una buena relación y por lo tanto un ambiente agradable en el hogar. Desde luego, la responsabilidad de los padres es mucho más grande cuando los hijos son pequeños. Pero la responsabilidad de los hijos aumenta a medida que se desa-rrollan física, intelectual y emocionalmente. Si bien es cierto que la adolescencia presenta un gran reto tanto para los hijos como para los padres, las siguientes normas podrían ayudar a mejorar esa relación tan especial e importante para todos los involucrados:
Respete. El respeto, que no se demanda sino que se gana, necesita ser mutuo. Los hijos respetarán a los padres que les muestren respeto. Obedecer es reconocer la autoridad. La obediencia conduce directamente al amor y al respeto. A los padres que deseen mejorar la relación que tienen con sus hijos, en vez de señalar constantemente sus errores, faltas e ineptitudes, les conviene estudiar sus dones, talentos, habilidades e intereses a fin de ayudarles a realizar sus sueños.
Escuche. El elemento clave de la buena comunicación es saber escuchar y así ganarse el privilegio de ser escuchado. No es simplemente oír lo que la otra persona dice, sino prestar atención con el deseo de comprenderla.
Diga siempre la verdad, pero con amor, para que sea edificante y no destructiva. Así inspirará confianza que no puede faltar en una buena relación.
Reconozca cuando ha cometido un error, una falta o una ofensa, y pida perdón.
Cuando se trate de buscar un acercamiento, no espere a que la otra persona tome la iniciativa; tómela usted más bien. Lo más probable es que la otra persona no sólo esté esperando sino deseando de todo corazón que usted la busque.
Uno de los problemas más grandes en la familia de hoy es la falta de respeto y de comunicación que son elementos básicos en cualquier relación exitosa. San Pablo nos aconseja: «Hijos, obedezcan en el Señor a sus padres, porque esto es justo. "Honra a tu padre y a tu madre —que es el primer mandamiento con promesa— para que te vaya bien y disfrutes de una larga vida en la tierra." Y ustedes, padres, no hagan enojar a sus hijos, sino críenlos según la disciplina e instrucción del Señor» (Efesios 6:1-4).
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