Control vehicular en la Terminal Terrestre
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El policía Iván Paucar practica la prueba de alcoholemia al conductor Andón Redrován, que marcó negativo. Armando Suquisupa | EL TIEMPO |
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Acatando las disposiciones de la Comisión Nacional de Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial, ayer la Policía intensificó los operativos de control vehicular en la Terminal Terrestre.
Fecha de Publicación: 2010-09-03 00:00
Operativo
El operativo inició a las 10:30, los uniformados verificaron el estado de las llantas de los vehículos que se encontraban estacionados en el andén de embarque y practicaron pruebas de alcoholemia a los conductores.
Durante la primera hora de control no se presentó ninguna novedad, todo parecía que estaba correcto, que los dueños de vehículos y conductores habían entendido que se debe tener a los automotores en buenas condiciones y los papeles en regla, para que pueden cumplir con su trabajo.
Irregularidades
Una vez que la lluvia disminuyó, el control se efectúo en la plataforma de salida de los buses, fue cuando se empezó a detectar las contravenciones.
El conductor de un bus de la cooperativa Río Cutilcay, disco No.6, de placas HAG-231, tenía la licencia caducada, por lo que fue notificado con una boleta, por haber cometido una contravención leve de segunda clase.
Muchos buses no tenían extintor de incendios, botiquín de primeros auxilios y triángulos de seguridad.
Según la Ley de Tránsito este tipo de contravenciones se sanciona con una multa equivalente al 10 por ciento del salario básico y la reducción de tres puntos en la licencia de conducir.
Llantas
Provisto de un dispositivo, llamado profundímetro, el oficial José Luis Zambrano medía la profundidad del labrado de las llantas, las que superaban los 1,6 milímetros, pasaban la prueba, las que no debían ser reemplazadas.
Un bus de la Cooperativa Patria, disco 45, que tenía como destino Riobamba, fue retenido porque la labor de las llantas delanteras no llegaba al límite permitido.
El conductor argumentaba que por falta de tiempo no había cambiado los neumáticos. Más pudieron los argumentos del chofer para justificar el descuido, que la decisión de la Policía para hacer cumplir las disposiciones de la Ley de Tránsito, porque luego de 45 minutos fue autorizado a salir.
“Más hacen perder tiempo”, murmuraron los pasajeros que esperaban impacientes los resultados de las conversaciones.
Versión
Ángel López, jefe de la Policía de Tránsito del Azuay, manifestó que los controles se mantendrán por tiempo indefinido, con el propósito de que los conductores se acostumbren a cumplir con las normas establecidas.
Anunció que los controles se extenderán a las terminales de los buses de transporte interparroquial, donde la mayoría de unidades son las que cumplieron la vida útil en el servicio urbano y transporte intercantonal. (ASQ)
Cuenca.
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