Chile intenta volver a la normalidad tras terremoto
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Un hombre trabaja en un poste de energía eléctrica en la ciudad de Talcahuano al sur de Santiago. Claudio Reyes | EFE |
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Dos semanas después del terremoto de 8,8 grados que azotó Chile el 27 de febrero, el país intenta volver a la normalidad pese a las huellas del sismo, del que continúan las réplicas, y del apagón que el pasado domingo dejó a oscuras buena parte del territorio.
Fecha de Publicación: 2010-03-17 00:00
Santiago de Chile, EFE.- Es marzo, y como todos los años, tras las vacaciones empieza el curso. Pero este año, la vuelta al colegio y el regreso al trabajo están marcados por las secuelas del terremoto que, hasta el momento, contabiliza 497 fallecidos identificados y dos millones de damnificados.
El presidente Sebastián Piñera, que asumió el cargo el 11 de marzo, aseguró que antes del 26 de abril todos los niños habrán vuelto a las aulas.
Las clases se retomaron el 3 de marzo en las regiones menos afectadas por el sismo y el día ocho en el resto del país, exceptuando Maule y Bío Bío, las más afectadas.
Según el Instituto Sismológico de la Universidad de Chile, hasta el 12 de marzo se habían registrado más de 300 réplicas, la más fuerte de ellas el 11 de marzo, minutos antes de la investidura presidencial de Piñera y otras dos de más de seis grados durante el acto mismo.
El lunes hubo un temblor de 6,7 grados, con epicentro a 75 kilómetros al noroeste de Concepción, réplicas a las que parece que los chilenos van a tener que acostumbrarse porque, según el director científico del Sismológico de la Universidad de Chile, Sergio Barrientos, van a continuar por dos o tres meses más.
Posibilidad
Incluso podría darse otro terremoto en cualquier momento, según Barrientos, aunque aclaró que es muy poco probable que ocurra en la misma zona que el del 27 de febrero.
Y es precisamente esa sensación de no sabemos cuándo va a terminar la que, según el presidente del Colegio de Psicólogos, Leonardo Villarroel, genera en la gente inseguridad e incertidumbre.
Para hacer frente a la reconstrucción, que Piñera cifró en 30.000 millones de dólares, el Gobierno echará mano de los ahorros del cobre, reasignaciones presupuestarias e, incluso, de créditos externos.
La reconstrucción del país se prolongará durante varios años, lapso en el que los chilenos tendrán que convivir con la huella del terremoto y luchar contra numerosos obstáculos por recuperar la normalidad en un país, que aún está lejos de ser el Chile de siempre.



