Cuenca

Fallece Piazza, primer arquero rojo

Fotografía del equipo colorado de 1971 donde está Rodolfo Piazza, atrás (2i) defendiendo los colores del Deportivo Cuenca Archivo

Rodolfo Piazza, primer arquero del Deportivo Cuenca en 1971 dejó de existir la noche del sábado tras sufir un paro cardiaco que aconteció en Nueva Jersey donde vivía desde hace algunos años.

Fecha de Publicación: 2016-03-14 00:00

Piazza fue considerado como el mejor arquero de todos los tiempos del expreso austral, inclusive en la década de los 70 muchos lo decían Deportivo Piazza, por las contundentes atajadas que hacía en cada partido y permitía que su equipo saque su arco en cero. Con la camiseta colorada, el argentino obtuvo una marca de 660 minutos su valla invicta.


El golero fue el primer refuerzo extranjero que llegó al Deportivo Cuenca e integró el equipo junto con Ubdulio Aguirre, Luis Martínez, Iván Caicedo, Gerardo Laterza, Leovigildo Daza, Juan Tenorio,  Guillermo Jaramillo, Vicente Martínez, Juan Tenorio, Jorge Arévalo, entre otros.



 Condolencias
Iván  Caicedo fue uno de los jugadores que estuvo desde el primer partido del Cuenca en 1971. “El clavo” como lo conocen a Caicedo recuerda muchos buenos momentos de Piazza en el equipo colorado. “Piazza fue una gran persona, siempre fue un jugador que nos daba consejos, sobretodo a los nacionales, me indicaba dónde tengo que ubicarme, cómo tenía que rechazar y salir jugando”, comenta.


Para Caicedo, Piazza llegó a ser la pieza clave en los partidos del Cuenca, ya que al término de los cotejos era la figura por las “extremas” atajadas que hacía para evitar que el balón ingrese a su arco. Además, sus saques de 30 y 40 metros eran “letales”, llegaban a los pies de los jugadores para crear peligro en el arco rival. “Tenía atajadas fenomenales, daba gusto ver atajar a Piazza”, dijo Caicedo.


Hugo Barrera, a quien se le cayeron las lágrimas al enterarse de la muerte de Piazza, recuerda claramente las actuaciones del golero y dice que Piazza era un entrenador dentro del campo de juego. “Nos daba indicaciones, corregía los defectos de todos y aplaudía por las virtudes que teníamos. Fue el mejor arquero de todos los tiempos, muchos decían que él era medio equipo”.  Barrera, quien dice que en lo personal se llevó de manera excepcional dentro y fuera de la cancha, en más de una ocasión le había dicho que juegue fútbol, pero que nunca deje de estudiar, que siga haciendo las dos actividades. “El fútbol es pasajero, los estudios no”.


Piazza buscaba la armonía del equipo, e invitaba a los jugadores a las parrilladas. “Él hacía todo, tenía muy buena sazón, eso nos unió más y adentro en el campo de juego jugábamos como en un partido de amigos, siempre dejando todo en la cancha”.


Barrera se mostró consternado por el fallecimiento de  Piazza y expresó sus condolencias a su familia, en especial a su hija Miriam que hizo vida en Cuenca al casarse con un cuencano.  (MRO) (D)

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