Cuenca

Alcoholismo y desaseo afectan a la Feria Libre

En la calle Roberto Crespo reposa un alcohólico ante la mirada de ciudadanos que frecuentan la Feria Libre. Armando Suquisupa | EL TIEMPO

Olores pestilentes, ebrios que reposan en las aceras en medio de la basura, venta de pollos, pescado y otros comestibles sin las mínimas condiciones de higiene, son aspectos que dan a la Feria Libre un ambiente insalubre y peligroso.

Fecha de Publicación: 2016-02-18 00:00



Al caminar por las aceras de la calle Roberto Crespo, Eduardo Arias y de la avenida Carlos Arízaga, lo primero que se encuentra es a personas con problemas de alcoholismo durmiendo a la intemperie.


En operativos realizados por la Guardia Ciudadana e Intendencia de Policía, ya se han decomisado bebidas alcohólicas en juguerías y locales que tienen membretes de restaurantes, que a pesar de las múltiples clausuras y la multa de 100 dólares por cada una de ellas, siguen con la venta de bebidas no autorizadas y de manera ilegal.

 Control
Cristian Sarmiento, jefe encargado del grupo de policías municipales que trabaja en la Feria Libre, indicó que diariamente decomisan un promedio de 15 litros de licor artesanal, que se vende en botellas recicladas o por copas, en los puestos de venta de hortalizas y otros productos que se instalan en el mercado.


Sarmiento dijo que cuando se detectan los lugares de almacenamiento, se coordina con la Intendencia de Policía para proceder con los decomisos y clausuras.


El costo de una botella de licor mezclado con gaseosa o guarapo varía de entre 50 centavos y tres dólares, dependiendo del tamaño del recipiente, para aquellos que no tienen suficiente dinero para comprar una botella les ofrecen copas por 25 centavos.
 Insalubridad


La insalubridad en la venta de productos de primera necesidad es otro problema que afecta al mayor centro de abasto que tiene la ciudad. Los pollos faenados, mariscos, carne de res, se transportan a los puestos de venta en las mismas carretas que son utilizadas para cargar sacos de papas y otros productos del campo, que por lo general tienen residuos de tierra.


Luego estos productos se exhiben al aire libre, sin respetar la cadena de frío como exige la Ley Orgánica de la Salud.
Para supuestamente mantener fresca la carne de pescado y los mariscos, los comerciantes rocían con agua que fluye por el piso, que sumado al calor del sol, produce malos olores.


A los problemas de alcoholismo e insalubridad se suma la inseguridad, por la gran cantidad de vehículos que estacionan en lugares prohibidos, quitando espacios de los transeúntes y por la presencia de delincuentes que aprovechan el desorden para cometer sus fechorías. (ASQ) (I)

 

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